Obama pronunció un emotivo discurso en el que anunció los decretos para regular la venta de armas.

Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Encuentro. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) - La imagen de un Obama emocionado y lloroso, será el plato fuerte de los medios de comunicación en los próximos días.

Y cuando se preparen los consabidos resúmenes anuales, reaparecerá. Ver para creer.

El presidente ha desafiado al Congreso republicano con nuevas propuestas para controlar la violencia de las armas que según dijo, mata cada año a más de 30.00 mil personas en Estados Unidos.

Y uno se pregunta: ¿por qué en ocasiones, los que defienden que la vida es un don divino, apuestan por tener en casa un pequeño arsenal? ¿Por qué socialmente hablando, en una cena por ejemplo, decir que usted está a favor del aborto -que en EE UU es un derecho-, escandaliza más que admitir que en la mesa de noche su anfitrión tiene dos pistolas? ¿Cómo es posible que hayan aumentado las ventas de Smith  & Wesson en diciembre? ¿Será el espíritu de la Navidad?

¿La ofensiva contra las armas dispara la suspicacia de los que defienden el derecho a tenerlas y, eventualmente, a usarlas? ¿Hasta qué punto es cierto que EE.UU. está obsesionado con las armas de fuego, o que la llegada de Obama a la Casa Blanca ha disparado la venta de armas y el furor de los elementos extremistas en la sociedad? ¿Hasta qué punto es moralmente aceptable, que una y otra vez, se invoque a la Constitución para defender que cada quien porte un arma? ¿Es que lo que dice la Carta Magna está escrito en piedra?

Como una pregunta, por mal formulada que esté, prefigura una respuesta, lo ideal es que busquemos las respuestas entre todos, aunque necesitemos Dios y ayuda. No queda de otra.

¿Hasta qué punto es cierto que EE.UU. está obsesionado con las armas de fuego, o que la llegada de Obama a la Casa Blanca ha disparado la venta de armas y el furor de los elementos extremistas en la sociedad?

Camilo Egaña