CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Empleo

Estas mujeres lograron dominar lo que se creía que era un trabajo sólo para hombres

Por Parija Kavilanz

(CNNMoney) — ¿Qué tienen en común la manufactura de aviones, la limpieza de desastres y la jardinería? Son industrias dominadas por hombres, tanto en sus cuadrillas como en los puestos directivos.

Pero a pesar del desequilibrio de género, cuatro mujeres vieron una oportunidad en esas áreas y fueron tras ella.

Fabricación de aviones: De contadora a directora de operaciones en ocho meses

Heather Montgomery centro), directora de operaciones de Airframes Alaska.

Heather Montgomery (centro), directora de operaciones de Airframes Alaska.

En Alaska, la popularidad de los pequeños aviones privados ha detonado una próspera industria. Es un sector que Heather Montgomery desconocía cuando hace tres años se unió a Airframes Alaska, uno de los mayores fabricantes de piezas para aeronaves pequeñas.

“Yo era directora de un centro para adultos mayores en Alaska antes de venir a trabajar aquí”, dijo.

Montgomery fue contratada como contadora, la primera mujer en la nómina de Airframes que, hasta ese momento, tenía sólo ocho empleados.

“Me preparé mentalmente para lo que enfrentaría. Recuerdo incluso un discurso del propietario donde les advertía a los hombres que ciertas cosas no serían apropiadas en mi presencia”, contó.

Ella mantuvo un bajo perfil, aplicó sus habilidades y rápidamente aprendió los entresijos. Cuando la compañía hizo una adquisición, Montgomery fue un actor central.

“Yo estaba muy motivada para crecer”, señaló. “Aprendí todos los aspectos de la empresa, desde la fabricación de las piezas hasta la gestión.”

La estrategia funcionó. Se convirtió en directora de operaciones en el lapso de ocho meses.

Ella dijo que debe su determinación y valor a haber crecido en Alaska. “Me crié en una pequeña cabaña de madera sin agua corriente y donde a veces fallaba la electricidad. No teníamos nada salvo la leña de los árboles que nosotros mismos cortábamos.”

Airframes Alaska ahora cuenta con 40 empleados, en su mayoría hombres.

“Ser mujer en una industria dominada por hombres te da la oportunidad de ofrecer una nueva perspectiva al negocio, eso puede empoderar”, dijo Montgomery.

Jardinería: “Me preguntaron por qué una chica necesitaba una camioneta pick up.”

Karralea List suele recibir dos respuestas muy diferentes de hombres y mujeres cuando la ven trabajar.

“Las mujeres me preguntan cómo hago esto todos los días, pues es un trabajo físico duro”, comentó List. “Los hombres me ven conducir un cortacésped y dicen: ‘Eres una mujer. ¿Qué haces allí arriba?’”

List no tenía experiencia en jardinería antes de fundar The Decor Group NKY en 1999. Anteriormente, había trabajado en un casino y en la cría de caballos pura sangre.

“Llegué a casa un día y sabía que necesitaba un cambio”, relató la empresaria. Así que se subió a su cortadora de césped y segó la hierba mientras meditaba su próximo paso profesional. Dos horas más tarde, le vino la idea. “¡Esto era lo que debía hacer! Amaba estar al aire libre y ensuciarme las manos”.

Contrató a su marido como su primer empleado y convirtió su negocio, con sede en Hebron, Kentucky, en una actividad de tiempo completo en cuatro años.

“Entre los dos hacíamos todo: cortar césped, jardinería, desbrozar y transportar tierra”, narró List. Ella también pasó tiempo en la biblioteca, y plantó viveros para aprender sobre el negocio.

La empresa (que es rentable) genera casi un millón de dólares (mdd) al año y tiene 14 empleados.

Pero el éxito no ha llegado fácil: Le negaron un préstamo bancario para comprar una camioneta. “Me preguntaron que para qué, siendo chica, necesitaba una camioneta”, contó.

“Muchas veces me dijeron que una mujer no puede tener éxito en este campo. No les hice caso. Las mujeres pueden hacer cosas más grandes y mejores si trabajamos duro y disfrutamos lo que estamos haciendo.”

Limpieza de desastres: No le huí al trabajo sucio

Shelley Barck (centro), propietaria de Rainbow International Restoration.

Shelley Barck (centro), propietaria de Rainbow International Restoration.

Shelley Barck estaba acostumbrada a trabajar en un entorno de hombres tras haber laborado en una fábrica, donde apenas había un puñado de mujeres.

La experiencia fue muy útil cuando ella y su marido adquirieron un negocio de limpieza y restauración en Perry, Iowa, hace nueve años.

Iniciaron operaciones en la cochera de su casa. “Nosotros hacíamos todo el trabajo, la limpieza, el almacenamiento y la reconstrucción”, apuntó. Barck también se certificó en la restauración de daños causados por agua.

“Cuando una mujer está trabajando en una industria dominada por hombres y un hombre llama para informarse sobre un proyecto, es natural que ellos quieran hablar con otro hombre”, dijo Barck. “Fue muy importante para mí conocer todos los aspectos de la empresa para ser verdaderamente aceptada por todos nuestros clientes y responder a sus preguntas”.

Su compañía, que el año pasado ingresó dos millones de dólares en ventas, tiene 25 empleados hoy en día, entre ellos siete mujeres. “Muchas de ellas están en el campo haciendo el trabajo duro con los hombres”, señaló Barck.

Producción de ferias y exposiciones comerciales: abrirse camino para llegar a clientes importantes

Tricia Costello (a la derecha) con su hermana Kay Dalton.

Tricia Costello (a la derecha) con su hermana Kay Dalton.

El sector de las ferias profesionales es casi como un club de hombres, pero eso no detuvo a Tricia Costello.

“Las grandes empresas invierten mucho dinero en las ferias comerciales. Así que para éstas hay mucho en juego”, explicó Costello. “Para que una mujer entre en esta industria, tiene que ser dura y demostrar a sus clientes que ella y su equipo puede manejar todos los detalles y ejecutar correctamente.”

Las ferias y exposiciones comerciales implican mucho trabajo físico: ensuciarse las manos con la construcción y trabajo pesado. Y por eso la gran mayoría de las empresas dedicadas a la exhibición son un feudo masculino, expuso Costello.

Pero eso no la frenó, Costello tuvo su primer contacto con la organización de eventos cuando era estudiante. “Cuando estaba en la universidad ayudé con los eventos vinculados a los premios de la Academia. Me encantó”, dijo.

Con su hermana, cofundó Fresh Wata en Las Vegas en 1999.

La empresa ofrece la planificación integral y la producción de grandes eventos, desde la construcción de stands y kioscos para ferias hasta la conceptualización de eventos para las corporaciones.

Uno de los primeros proyectos de Costello fue organizar una recepción para el fundador de Dell, Michael Dell, en el hotel Four Seasons de Las Vegas. Entre sus clientes figuran Univision, Visa, Sprint y Netflix.

Hoy Fresh Wata cuenta con 28 empleados y genera 10 mdd en ventas cada año