El papa Francisco durante el ritual de Lavado de pies del jueves santo en una prisión de Roma el 2 de abril de 2015.

(CNN) - El papa Francisco declaró que las mujeres deben ser incluidas en la tradicional ceremonia de lavado de pies del Jueves Santo, una decisión muy esperada por las mujeres occidentales.

El Vaticano anunció el cambio este jueves y dijo que la práctica ahora será parte del Misal Romano, el libro que guía la liturgia católica en todo el mundo. Este tendrá efecto a partir del 24 de marzo de 2016, Jueves Santo.

Anteriormente el Misal decía que solamente los hombres podían participar en ese ritual, que conmemora el lavado de pies de Jesús a sus discípulos en la Última Cena.

Pero en una carta del papa Francisco a la dirección de Culto y Sacramentos del Vaticano, el pontífice dijo que incluir a mujeres en el rito expresa más completamente el gesto de Jesús en la Última Cena.

“Luego de una cuidadosa consideración”, dijo Francisco, “he decidido hacer un cambio al Misal Romano. Por lo tanto decreto que la sección en la que se establece que aquellas personas elegidas para participar en el lavado de pies deben ser hombres o niños, a partir de ahora cambia y los pastores de la Iglesia deben elegir a los participantes del rito entre todos los miembros de la gente de Dios”.

Mientras algunas diócesis en Estados Unidos y en otras partes del mundo permitían que las mujeres participaran en el rito, muchas otras no lo hacían, dijo el reverendo James Martin, un escritor y sacerdote jesuita.

“Este es un significante cambio en la liturgia del Jueves Santo. Muchas diócesis en Estados Unidos han excluido a las mujeres de este rito incluso en años recientes”, dijo en Twitter Martin.

El papa Francisco incluyó a las mujeres en su rito de celebración del Jueves Santo en 2013 cuando él lavó los pies de delincuentes juveniles en Roma y después en un centro de ancianos y discapacitados.

Sin embargo, estos gestos han molestado a algunos conservadores que dicen que el papa Francisco ha pisoteado las tradiciones o se ha burlado de las leyes de la iglesia .

Sin embargo, a pesar de las críticas, Francisco simplemente ha cambiado las leyes.