Hillary Clinton y Bernie Sanders en el debate Demócrata el pasado 17 de enero de 2016. (Crédito: Getty Images)

Nota del editor: Sally Kohn es activista, columnista y comentarista de televisión. Síguela en Twitter: @sallykohn. Las opiniones expresadas en este comentario son únicamente las de la autora.

(CNN Español) - A pesar de que Hillary Clinton ganó las asambleas partidistas de Iowa con una apretada diferencia con Sanderes, en realidad, los porcentajes podrían no importar.

Clinton evitó el destino que más temía... repetir el resultado de la asamblea de 2008 cuando Barack Obama inesperada y cómodamente la derrotó, presagiando la eventual derrota de toda su candidatura. Pero sin importar que haya obtenido una victoria con dificultad, los resultados de Iowa son un triunfo para Sanders.

El desaliñado progresista que alguna vez se creyó que sería competitivo solo en el noreste ahora se encuentra en una contienda bastante pareja con la candidata de la clase dominante democrática en el núcleo de Estados Unidos. Esa no solo es una victoria para Sanders. Esa es una victoria para cualquiera que cree en la democracia.

"Estamos virtualmente empatados", dijo Sanders con entusiasmo en su discurso ante sus seguidores en Iowa el lunes por la noche.

El precandidato presidencial demócrata Bernie Sanders obtuvo un empate técnico en las primarias de Iowa este 1 de febrero frente a Hillary Clinton. (Crédito: Joshua Lott/Getty Images)

(Crédito: Joshua Lott/Getty Images)

Clinton dijo en su discurso que dio "un gran suspiro de alivio", haciendo alusión en broma tanto a los resultados del 2008 como a las encuestas que habían predicho que podría irle peor esta vez.

Por supuesto, Iowa solo es Iowa, y no es ni especialmente grande ni muy representativa del resto del país. El Partido Demócrata no da a conocer el número total de personas que asisten a la asamblea, pero en el lado republicano, en su discurso de victoria, Ted Cruz señaló que 48.608 votos fueron emitidos en su favor. Esa no es mucha gente. Y no hay muchos delegados en juego en Iowa. Sin embargo, lo que Iowa significa es impulso. Al salir del estado, tanto Sanders como Clinton tienen ese impulso.

¿A dónde los llevará ese impulso? A Carolina del Sur.

Hillary Clinton siempre ha sido la favorita para ganar la nominación demócrata de este año, por lo que esta contienda la ha perdido ella (no hablando de votos) y la ha ganado Sanders. Es noticia que a Sanders le fuera tan bien en Iowa porque no se esperaba que le fuera bien allí, en contraste con su gran dominio en Nuevo Hampshire. Pero tanto Iowa como Nuevo Hampshire son estados relativamente pequeños y demográficamente no representativos, desproporcionadamente más blancos que toda la nación.

(Crédito: Joe Raedle/Getty Images)

(Crédito: Joe Raedle/Getty Images)

Carolina del Sur tiene importancia no solo porque es una contienda menos predecible —y las encuestas sugieren que se están acercando cada vez— sino porque es un estado representativo fundamentalmente más importante. Aunque Clinton y Sanders están divididos de forma bastante uniforme entre los votantes blancos (Clinton gana entre las personas mayores y Sanders entre los más jóvenes), los votantes negros han tendido a apoyar a Clinton. Pero recientemente se han empezado a inclinar por Sanders y en el contexto de una elección determinada por el activismo de Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan), la importancia numérica y simbólica del voto de las personas de raza negra es clave. Esto sugiere que Carolina del Sur provee la prueba más esclarecedora tanto para Sanders como para Clinton.

Entonces, conforme nos preparamos para Nuevo Hampshire la próxima semana, y luego Carolina del Sur, será interesante ver si Clinton o Sanders recalibran sus campañas y sus personas ante los resultados de Iowa. ¿Será que Clinton seguirá siendo negativa en relación a Sanders o cambiará de estrategia? ¿Acaso Sanders se volverá cada vez más refinado para reflejar el aumento de viabilidad de su campaña? ¿Acaso Clinton continuará intentando excluir a Bernie en posiciones económicas progresistas? ¿Será que la experiencia de Clinton combinada con los acontecimientos mundiales hace que Sanders perfeccione su mensaje sobre la política exterior?

Esta es una larga elección (aunque no para Martin O'Malley, quien dijo que suspenderá su campaña). Iowa ya terminó. La elección aún no. Y en lado demócrata, tanto Hillary Clinton como Bernie Sanders tienen razones de sobra para sentirse motivados a avanzar. Tal vez la mayor motivación la tiene el lado republicano, el cual parece cada vez más inclinado a nominar a candidatos como Ted Cruz y Donald Trump, personalidades profundamente preocupantes que la mayoría considera que tanto Clinton como Sanders podrían vencer con facilidad.