El precandidato presidencial demócrata Bernie Sanders obtuvo un empate técnico en las primarias de Iowa este 1 de febrero frente a Hillary Clinton. (Crédito: Joshua Lott/Getty Images)

(CNN) - Bernie Sanders finalmente consiguió su revolución política.

No fue una victoria, pues Hillary Clinton ganó las asambleas demócratas. Pero para Sanders, que comenzó esta contienda más como un estratagema que como candidato viable, pelear con Hillary Clinton hasta el empate técnico en Iowa fue más que suficiente.

"No teníamos dinero, no éramos conocidos y estábamos enfrentándonos a la organización política más poderosa de Estados Unidos de América", dijo Sanders el lunes desde Des Moines. "Y esta noche, mientras que todavía los resultados no se conocen, tal parece que estamos en un empate virtual. Y eso es porque lo que ha comenzado en Iowa esta noche es una revolución política".

A pesar de haber perdido por un ajustado resultado contra Hillary Clinton, aún así esto le da a Sanders un impulso y el probable incremento del dinero que necesitará para una batalla larga y tensa con Clinton que podría extenderse hasta bien entrada la primavera.

Fue tan solo hace ocho meses cuando Sanders, quien ahora es el autodefinido socialdemócrata de más éxito en la política electoral, se levantó en Burlington, Vermont, para lanzar una candidatura a la Casa Blanca que parecía muy remota, en el mejor de los casos. Las encuestas mostraban a Hillary Clinton como la presunta nominada, con el 60% en mayo y Sanders solo con el 10% de apoyo.

(Crédito: Brendan Hoffman/Getty Images)

(Crédito: Brendan Hoffman/Getty Images)

Pero un electorado enfadado, harto de la política del 'establishment', ha descartado muchas de las normas convencionales de la política presidencial. Tanto Sanders como Donald Trump, encarnan eso con sus concentraciones parecidas a las de las estrellas de rock con miles de seguidores, millones de pequeñas donaciones que superan incluso a las campañas en línea del presidente Barack Obama –de las que tanto alarde se ha hecho– y con un mensaje singular que ataca a Wall Street, el dinero desenfrenado de las campañas y la desigualdad de ingresos.

Sacar provecho de esa oportunidad significó tomar algunas decisiones importantes muy pronto, y la primera, posiblemente la más importante, fue ir frente a frente con Clinton en cada estado que pudieran, comenzando con Iowa.

"Lo que decidimos hacer al inicio fue competir fuertemente en Iowa. Quisimos que la contienda iniciara en Iowa y luego continuar en Nuevo Hampshire", dijo Tad Devine, el estratega principal de Sanders. "Ella tomó esa decisión basada en 2008, pero nosotros la tomamos basados en 2016".

Y Sanders también tiene suficiente dinero para llegar a la meta, con un mecanismo de recaudación de fondos que aporta unos cuántos dólares a tiempo. Él recaudó 20 millones de dólares tan solo en enero, eso por encima de los 73 millones de dólares que recaudó en 2015.

El lunes por la noche, su campaña ya estaba enviando mensajes a su partidarios, pidiéndoles que cada uno diera 10 dólares.

Lucha contra Clinton

Para los jóvenes activistas liberales, el gran éxito del verano no era la posibilidad de que la primera mujer ganara la Casa Blanca... era Sanders, de 74 años de edad, quien hizo crecer la competencia de 10.000 personas en mega concentraciones a través de todo el país.

Los partidarios de #FeeltheBern (siente a Bern) vitorearon fielmente mientras Sanders impartía una conferencia cargada de ira en la que acusaba a los directores ejecutivos corporativos y a los oligarcas de amañar la economía.

Pero a medida que Sanders subió lentamente en las encuestas, la tensión entre su campaña y la de Clinton aumentó... y esto planteó la inquietud de cuándo finalmente estallaría la situación. Clinton insistió en plantear interrogantes de las posiciones de Sanders sobre el control de las armas (él finalmente cedió hace tres semanas y dijo que apoyaría una derogación de la ley de inmunidad de los fabricantes de armas que apoyó en 2005).

Sanders insistió durante toda la contienda en que no "hablaría de manera negativa".

Pero una vez que las encuestas se tensaron en Iowa, tanto Clinton como Sanders se quitaron los guantes y arremetieron uno contra el otro con lo mejor que tenían.

Sanders siguió su inspirador anuncio con la música de "America" de Simon and Garfunkel y con un anuncio final en Iowa arremetiendo contra Clinton por sus vínculos con Goldman Sachs.

Y cuando Sanders desestimó el apoyo de Planned Parenthood a favor de Clinton como política del "establishment", Clinton lo acorraló diciendo que él estaba desestimando uno de los grupos de apoyo más importantes para las mujeres.

Mientras tanto, Clinton golpeó el plan de cuidado de la salud 'Medicare para todos' de Sanders como una quimera, y amenazó con que él terminaría desmantelando las ganancias liberales que se hicieron bajo el "Obamacare".

Un partidario en Nuevo Hampshire observó una diferencia clave entre los dos... Sanders ha estado bajo el fuego en 2016, pero Clinton ha estado bajo fuego durante al menos cuatro años y, siendo realistas, incluso más tiempo.

"Creo que él siempre ha sido viable, creo que Clinton está pasando por un momento difícil al igual que la última vez", dijo James Bragg, de 61 años de edad, de Dallas, quien le siguió la pista a Sanders a través de Nuevo Hampshire en enero y que vende objetos de interés de Sanders.

"El bagaje la ha seguido", añadió Bragg. "Además, creo que los republicanos han pasado los últimos cuatro o cinco años tratando de derrotarla, así que eso ha hecho posible que alguien más como Bernie entre".

No teníamos dinero, no éramos conocidos y estábamos enfrentándonos a la organización política más poderosa de Estados Unidos de América

Bernie Sanders