Nota del editor: Los autores son copresidentes de la Fundación Bill y Melinda Gates. Su informe anual del 2016, del cual se adaptó este articulo, está disponible en www.gatesletter.com.  

Si tu pudieras tener un superpoder, ¿cuál sería?

Unos estudiantes de secundaria en Kentucky nos hicieron esa pregunta recientemente. Nuestras respuestas deben haberse escuchado bastante débiles para los fans de los superhéroes como Supergirl y Flash... nosotros sencillamente desearíamos tener más energía y tiempo para que lográramos darnos abasto con todas las piezas en movimiento de nuestras ocupadas vidas.

Pero para miles de millones de familias alrededor del mundo, los desafíos de energía y tiempo son muy diferentes a los nuestros... y esos retos tienen un enorme impacto en su capacidad para alcanzar su potencial. Es por esto que elegimos enfocarnos en esos temas críticos en nuestro informe anual, el cual estamos publicando el día de hoy.

Energía para alimentar la reducción de la pobreza  

Imagina la vida sin energía. Sin energía para encender una bombilla, un teléfono móvil o un refrigerador. De hecho, alrededor de 1.300 millones de personas –el 18% de la población mundial– no necesita imaginarlo, pues   así es la vida para ellos cada día.

Si tuviéramos que resumir la historia en una oración, esta sería: "La vida mejora... no para todos todo el tiempo pero, para la mayoría de las personas, la mayoría de las veces". Y una de las razones más grandes es la energía. Durante cientos de años, las personas quemaban madera como combustible   y sus vidas eran, en general, cortas y duras.

Pero cuando las personas comenzaron a utilizar carbón en la década de 1800, la vida comenzó a mejorar mucho más rápidamente. En poco tiempo teníamos iluminación, rascacielos, elevadores, aire acondicionado, autos, aviones y todas las otras cosas que caracterizan la vida moderna.

Sin acceso a la energía, las personas pobres están atrapadas en la oscuridad, se les niegan todos los beneficios económicos, sociales y de salud que vienen con la energía. De modo que si realmente queremos ayudar a las familias más pobres del mundo, necesitamos encontrar una vía para darles acceso a la energía que ellos puedan permitirse. Y necesitamos hacerlo en una manera en que el cambio climático no empeore, porque las personas pobres son más vulnerables al clima extremo y a otros impactos climáticos que cualquier otra persona.

Para producir energía mucho más económica y limpia, debemos hacer un mejor uso de las tecnologías existentes, como la energía solar y la eólica. Aún mas importante, vamos a necesitar enormes cantidades de investigación acerca de miles de nuevas ideas. Actualmente, el gobierno de Estados Unidos es el mayor inversionista en la investigación y el desarrollo de la energía, y aún así, todavía nuestra inversión es desconsoladora. De hecho, ¡los consumidores gastan más en gasolina durante una semana que lo que el gobierno gasta en investigación de energía limpia en un año!

Para ayudar a desencadenar un gran incremento en investigación y desarrollo, Bill recientemente ayudó a lanzar un esfuerzo de más de dos docenas de ciudadanos privados que complementarán la investigación que está haciendo el gobierno de varios países. Algunas de las invenciones más locas en las que Bill se muestra emocionado son una posible manera de usar la energía solar para producir combustible, muy parecido a como las plantas usan la luz del sol para producir alimentos para sí mismas, y baterías del tamaño de piscinas con una enorme capacidad de almacenamiento.

Unas cuantas de las ideas locas tendrán éxito. Pero apostamos que dentro de 15 años, científicos e ingenieros desarrollarán grandes avances que nos pondrán en un camino de cero emisiones de carbón y que harán que la energía sea más asequible para todos.

Ahorra el tiempo de las mujeres, libera su poder  

Más de mil millones de personas sin energía gastan una porción significativa de su tiempo recolectando madera y agua para las áreas esenciales de su vida: calentar y limpiar sus hogares, además de cocinar sus alimentos. Casi invariablemente, ese agotador trabajo que consume tiempo es llevado a cabo por mujeres y niñas. A escala mundial, las mujeres todos los días usan un promedio de cuatro horas y media haciendo trabajo no remunerado, comparado al promedio de dos horas por día para los hombres.

Este porcentaje a escala mundial oscurece la realidad de la vida de muchas mujeres, la cual puede consistir en seis, siete o más horas de trabajo no remunerado cada día.

Cuando Melinda visitó Tailandia hace un par de años, ella se quedó con Anna, Sanare y sus seis hijos. El día de Anna comenzaba a las 5 a.m., cuando ella encendía el fuego para hacer el desayuno. Después de que limpiaban, ellas recogían agua. Entonces era tiempo de encender el fuego nuevamente para el almuerzo. Después de eso, ellas iban al bosque para cortar leña. Luego ellas iban por más agua, ordeñaban las cabras, preparaban la cena y lavaban los platos a la luz de la luna. El agotador día de Anna es típico en muchas partes del mundo.

Esta carga pesada y desigual es injusta. También es un serio obstáculo para el progreso, pues las mujeres están tan ocupadas cubriendo las necesidades básicas que no pueden invertir tiempo en el futuro mediante un trabajo remunerado, en la escuela o visitando al doctor regularmente.

Una solución es invertir en energía barata y limpia de modo que el trabajo no remunerado no requiera de tantas horas. Pero reducir el tiempo requerido para hacer los trabajos del hogar no es suficiente. Sin importar cuán eficientemente hagamos el trabajo del hogar, no liberaremos el tiempo de las mujeres hasta que todos reconozcamos que su tiempo es tan valioso como el de los hombres.

No existe un solo país en el mundo donde los hombres hagan tanto trabajo no remunerado como las mujeres, de modo que todos tienen mucho que mejorar en este aspecto.

La división del trabajo depende de normas culturales, y las llamamos normas porque parecen normales... tan normales que muchos de nosotros no notamos las suposiciones que estamos haciendo acerca de cómo "se supone" que las mujeres y los hombres tienen que invertir su tiempo. Nos encantaría jugar un papel en el que pudiéramos inspirar a los jóvenes a que ayuden a cambiar esas normas.

Energía y tiempo son temas importantes, pero hay muchos otros. ¿Qué puedes hacer para mejorar el mundo? ¿Qué superpoder desearías tener? Únete a la discusión compartiendo tu #superpowerforgood (superponer para el bien).

No existe un solo país en el mundo donde los hombres hagan tanto trabajo no remunerado como las mujeres, de modo que todos tienen mucho que mejorar en este aspecto.

Bill y Melinda Gates