Nota del editor: El editor diplomático internacional de CNN, Nic Robertson está en Bruselas cubriendo las secuelas de los ataques de esta semana. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas.

(CNN) - ¿Qué hacer con ISIS? Luchar contra ellos, por supuesto. Luego de los ataques en París, me sentía lleno de enojo.

Y ahora, después de las atrocidades ocurridas en Bruselas y de escuchar los persistentes gritos de los niños en la oscuridad después del ataque en el metro, y de escucharlos llorar en medio de la nube de polvo del aeropuerto, no estoy menos enfadado. Pero de alguna manera estoy más tranquilo.

La presa se ha roto: ahora puedo ver las cosas con más claridad.

En las clases del norte de Europa a menudo se cuenta una fábula sobre el niño holandés que rescató al país de la inundación al poner su dedo en el dique que retenía la crecida.

Así como Holanda se enfrentó una vez a las mareas y a la lluvia, hoy Bélgica ha estado tratando de contener otra fuerza de la naturaleza: una juventud desafecta y separada, modificada y envuelta en la mordaz ideología de ISIS. Sus números han sido demasiado altos como para que los esfuerzos belgas contra el terrorismo les hagan frente.

Centro de reclutamiento

Per cápita, más jóvenes belgas se unen a ISIS en Iraq y Siria que de cualquier otro país europeo. Funcionarios belgas dicen que hasta trescientos han dejado el país y más o menos la mitad ha vuelto.

Podíamos sentir que venía un ataque; de hecho, lo sugerí así la semana pasada, y también lo hicieron los belgas.

Sus dedos han estado en cada hueco de un dique de seguridad que está cada vez más agujereado. La detención de Saleh Abdeslam la semana pasada abrió un nuevo agujero, uno que no pudieron cerrar.

Ya sea por venganza, o en un apuro por no ser arrestados luego de que el abogado de Abdeslam dijera que estaba ayudando a la policía con sus investigaciones, la célula que atacó el martes evidentemente decidió que había llegado el momento.

Parece como si la presa se hubiera abierto, y esto conlleva una claridad de qué debemos hacer ahora.

Llegó el momento de hacer un cambio integral. El momento de dejar de hablar y tomar acciones. Un esfuerzo renovado por detener la carta blanca de ISIS en nuestras calles al mejorar la inteligencia que se comparte a nivel internacional y entender a las comunidades en las que ISIS hace su reclutamiento.

Una de las entidades más exitosas en la "des-radicalización", el Reino Unido, está quedando en la quiebra mientras el gobierno trata de encontrar una estrategia integral para impedir que los posibles yihadistas se unan a las filas de ISIS. Y el hecho de que se comparta inteligencia a través de las fronteras de Europa es algo que se discute a menudo, pero rara vez se lleva a cabo. Nadie espera que los resultados sean rápidos, pero nosotros las personas sí esperamos acciones concretas por parte de nuestros políticos.

Al igual que en el deporte, cada beneficio de un ajuste incremental del entrenamiento, las tácticas y la preparación se ha convertido en una fórmula para alcanzar el éxito.

Llegó el momento de aceptar que no existe una solución sencilla para derrotar a ISIS en nuestras calles. Las mejoras a todos los niveles son necesarias y necesitan empezar hoy.

Estoy bastante seguro de que mi ex compañero de clase Andrew Parker, quien ahora dirige el servicio de inteligencia británica MI5 y sus equipos también lo saben. Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Romper con los viejos hábitos para permitir que se comparta inteligencia de manera rápida y transparente a través de fronteras internacionales tendrá que superar siglos de desconfianza.

Sé que hablo desde la periferia y que no tengo que equilibrar intereses nacionales versus obligaciones internacionales, pero ISIS está inclinando la balanza.

Tenemos un enemigo común: ellos nos atacan como si fuéramos uno y explotan nuestra individualidad.

Como lo saben los belgas y los franceses desde los ataques en Bruselas y Paris, ISIS no es al Qaeda Las redes que se desarrollan en los campos de entrenamiento de ISIS son más robustas, ellos tienen más destreza como espías, en la tecnología, son más difíciles de derrotar que la generación de yihadistas de al Qaeda de sus padres.

La misma retórica

El presidente Barack Obama, cuando habló desde el otro lado del mundo en Cuba, dijo lo que ya hemos escuchado tantas veces. "Este es otro recordatorio más de que el mundo tiene que unirse".

Cuando el presidente Francois Hollande habló después de reunirse con su consejo de defensa, dijo que "tenemos que unificarnos a un nivel de Europa".

Y luego de consultar con su comité de gabinete de emergencia "COBR", el primer ministro británico David Cameron proclamó que "estos fueron ataques en Bélgica, pero podrían haber sido ataques en Gran Bretaña, Francia o Alemania".

La retórica es fuerte y no existe razón para dudar que no sea bien intencionada.

Sin embargo, Obama continuó con su viaje a Argentina, mientras Cameron regresó a evitar una posible crisis en su gabinete y a tratar de desviar la votación para que Gran Bretaña salga de la Unión Europea... esto último generado en parte por ISIS. Todo parece ser negocios como de costumbre.

Hemos estado escuchando sobre la necesidad de unirnos y cooperar con las agencias de inteligencia durante más de una década, desde antes de los ataques en un tren de Madrid en 2004.

Entonces, ¿quién va a liderar este esfuerzo unificador en contra de ISIS? ¿Cuándo lo van a hacer?

El dique se ha roto y nuestros pies se están mojando. ¿Qué esperamos?