(CNN) - Cuando viajamos, nos hacemos niños de nuevo: cada experiencia es algo nuevo y emocionante.

¿El transporte público?

Un viaje mágico

¿Los supermercados?

Una cueva de tesoros extraños.

En casa, en cambio, tenemos nuestros filtros de seguridad siempre alerta.

El extraño que puede parecer amigable como turistas, en casa nos parece un loco o un fastidio.

Probamos la comida que sea, aunque después nos caiga mal.

Mira en esta galería otras cosas que disfrutamos en vacaciones pero nos disgustan en casa: