(CNN) - La sugerencia de Donald Trump en relación a que las mujeres que abortan deberían enfrentar "algún tipo de castigo" si se prohíbe la práctica le está dando al movimiento #NeverTrump un nuevo sentido de urgencia.

Ante la perspectiva de que Trump podría ser el candidato nominado del partido, los republicanos de todo el espectro ideológico rápidamente condenaron la afirmación del magnate... pero no antes que los demócratas señalaran el daño que las palabras de Trump podrían tener en el Partido Republicano.

En lo que fue un claro reconocimiento de las apuestas, Trump hizo algo que rara vez ha hecho en esta campaña... retractarse de su declaración en cuestión de horas.

Sus comentarios, los cuales van en contra de la postura antiaborto del Partido Republicano, impulsaron aún más al ala anti-Trump del partido, incluyendo a los conductores de radio conservadores y al gobernador de Wisconsin, Scott Walker, que buscan detener a Trump en las primarias de la próxima semana. Trump ya estaba enfrentando un revuelo mediático esta semana por sus comentarios acerca de Heidi Cruz y por su manejo de un incidente que involucraba a su jefe de campaña y a una periodista que condujo a una citación de detención.

Por supuesto, Trump ha demostrado que es una fuerza imparable que ha ofendido a casi todo el mundo hasta este punto sin perjudicar las cifras en las encuestas. Pero para los republicanos preocupados por el daño que Trump podría causar al ser el líder del partido por sus comentarios improvisados o frases polémicas, los demócratas, incluyendo a la favorita presidencial, Hillary Clinton, les hizo un duro recordatorio.

"Los republicanos están todos alineados", dijo Clinton en una entrevista con Anderson Cooper de CNN.

"Ahora bien, tal vez no todos son tan abiertos al respecto como lo fue Donald Trump hoy, pero todos ellos tienen la misma posición", dijo, señalando posiciones antiaborto adoptadas tanto por John Kasich como Ted Cruz. "Si conviertes el aborto en un crimen —si lo vuelves ilegal— entonces convierten a las mujeres y médicos en criminales".

La controversia del miércoles se desencadenó menos de una semana antes de las primarias del 5 de abril en Wisconsin, las cuales servirán como una prueba crucial para los candidatos republicanos restantes antes de que la contienda se desplace al este.

Una nueva encuesta de la Facultad de Derecho de la Universidad de Marquette muestra a Cruz liderando el campo con un 40% frente a un 30% de Trump, con Kasich en un 21%. La encuesta se llevó a cabo del 24 al 28 de marzo antes de las declaraciones de Trump sobre el aborto y la detención de su jefe de campaña, Corey Lewandowski, aunque tuvo lugar después de que Trump atacara a Heidi Cruz. Cruz también lidera entre las mujeres, superando a Trump con un 39% frente a un 24%.

En el 2012, los demócratas del Senado relacionaron a los candidatos del Partido Republicano Todd Akin y Richard Mourdock con todo el Partido Republicano —con un efecto devastador— después de que ambos hicieron declaraciones controvertidas sobre la violación y el aborto. Los grupos liberales no tardaron en hacer lo mismo con Trump.

Emily's List, un grupo que respalda a las candidatas que apoyan el derecho al aborto, envió un comunicado de prensa llamado The Comstock-Trump Agenda: Criminalizing Abortion Edition (La agenda Comstock-Trump: edición de la penalización del aborto). Estaba dirigido a la representante Barbara Comstock, quien es candidata a la reelección en Virginia, un estado clave.

"Donald Trump está liderando el ataque del Partido Republicano para impedir que las mujeres tomen sus propias decisiones sobre el cuidado de la salud, y Barbara Comstock lo está apoyando", dijo la secretaria de prensa de Emily's List, Rachel Thomas.

Al sugerir que las mujeres que se someten a un aborto deben ser castigadas, Trump logró unir a los defensores de ambos lados del problema. Los opositores al aborto han presionado para que se castigue a los médicos que realizan abortos, pero no a las mujeres que se someten al mismo. El hecho de que Trump enfrentara problemas sobre este asunto —un mensaje central de estos defensores— puso de relieve que él es nuevo en la lucha conservadora, un argumento que sus oponentes han estado haciendo durante algún tiempo, pero que ha tenido poco efecto.

Cuando Chris Matthews de MSNBC le preguntó el miércoles que si una mujer se sometía a un aborto ilegal debería enfrentar el castigo, el favorito del Partido Republicano dijo que apoyaba esa idea.

"Sí, tiene que haber alguna forma de castigo", dijo Trump, añadiendo que no sabía qué tipo de castigo sería aceptable. También dijo que los hombres involucrados en un embarazo no deseado que dieron lugar a un aborto no enfrentarían ningún tipo de castigo.

Cruz, quien ha emitido anuncios que muestran a Trump en una entrevista de 1999 declarándose "proelección", dijo que los comentarios de Trump eran "erróneos" y que demostraba que el multimillonario no tenía la capacidad para dirigir.

"Esta es la última demostración de lo poco que Donald ha analizado cualquiera de los graves problemas que enfrenta este país", dijo Cruz después de grabar una aparición en el programa "Jimmy Kimmel Live" de ABC el miércoles por la noche.

"Estoy a favor de la vida. Ser provida significa apoyar y defender a los no nacidos", agregó Cruz. "Pero también significa defender a las madres. Defender a las mujeres. Y defender el increíble regalo que las mujeres tienen de traer vida al mundo. Los comentarios de Donald, fueron desafortunados, estuvieron mal y estoy totalmente en desacuerdo con él".

El grupo antiaborto Susan B. Anthony List incriminó a Trump como un candidato que es nuevo en el tema.

"Como un convertido del movimiento provida, el Sr. Trump ve la realidad del horror del aborto —la destrucción de una vida humana inocente— que es legal en nuestro país hasta el momento del nacimiento", dijo en una declaración Marjorie Dannenfelser, presidenta del grupo. "Pero seamos claros: el castigo es solamente para el abortista, quien se beneficia de la destrucción de una vida y del gran dolor de la otra persona".

Aproximadamente tres horas después de que hablara con MSNBC, Trump cambió de posición, emitiendo una declaración en la que decía que su "posición provida no ha cambiado".

"Si el Congreso aprobara la legislación para que el aborto sea ilegal y los tribunales federales confirmaran esta legislación, o si se le permite a cualquier estado prohibir el aborto bajo las leyes estatales y federales, el médico o cualquier otra persona que realiza este acto ilegal a una mujer serían responsables legalmente, no la mujer", decía el comunicado. "La mujer es una víctima en este caso, al igual que la vida que lleva en su vientre".

Eso no calmó a los oponentes que lo han visto como un falso conservador que no ha participado en las grandes luchas conservadoras.

"Aunque Trump ha 'aclarado' desde entonces su posición en cuanto a castigar a las mujeres, sus declaraciones sugieren que debería pasar más tiempo con los conservadores provida para obtener una mejor apreciación de cuáles son sus metas y objetivos en realidad", dijo Tony Perkins, presidente de Family Research Council Action y partidario de Ted Cruz. "El movimiento provida valora tanto a la madre como al niño y trata de mantener la dignidad de ambos al tratar de protegerlos no solo de los daños del aborto sino de la depredadora industria del aborto".