(CNN Español) - A dos días de que la Cámara de Diputados aprobara el procedimiento de juicio político en su contra, la presidenta brasileña Dilma Rousseff, acusada de maquillar las cuentas públicas, organizó una conferencia para corresponsables extranjeros en la que dijo que Brasil vive un golpe y que no es la primera mandataria después de la democratización que ha tenido que enfrentar escenarios de disuasión en el Congreso.

Rousseff repitió este martes que es víctima de una conspiración, de una trama de verdades a medias y de un intento de golpe de Estado que sembrará la desestabilización en el país.

Pero ahora la mandataria además ha apelado a su condición de mujer. La primera presidenta mujer del Brasil dijo que hay un fuerte componente sexista en la batalla por sacarla del poder.

Además, afirmó que no tiene responsabilidad en la crisis económica y negó que Brasil cuente con 10 millones de desempleados.

Rousseff defendió también la gestión de su gobierno, sobre todo en materia económica, y dijo que por problemas financieros y de desempleo no sacan a un presidente de su cargo. Según Rousseff, las medidas que ha tomado son necesarias para enfrentar la crisis que atraviesa el país.

La moción de destitución, aprobada por amplia mayoría en la cámara baja, pasará ahora al Senado. En caso de obtener luz verde, Rousseff será apartada de su cargo durante 180 días, período en el que el gobierno quedará en manos del vicepresidente Michel Temer, a quien Rousseff acusa de liderar la presunta conspiración.

Mientras, las calles de brasil se muestran divididas: unos exigen su renuncia y otros se solidarizan con su gestión y acusan al congreso de gestar un golpe en su contra.

Este caso que enfrenta la presidenta Rousseff no tiene nada que ver con el escándalo de corrupción de Petrobras, el conocido como el Lava Jato.

¿Que llevó a la mandataria brasileña, quien llegó a gozar de gran popularidad, a la actual situación? Mira el video arriba.