(CNNEspañol) - La organización de Derechos Humanos Human Rights Watch le pidió este lunes al secretario general de la Organización de Estados Americanos, OEA, activar la Carta Democrática en Venezuela debido a “la evidente violación del principio de la separación de poderes y de la independencia judicial” que se vive en ese país.

Luis Almagro, secretario general de la OEA, dijo que está analizando la carta abierta de HRW y, en días pasados, aseguró estar “considerando la posible convocatoria” del Consejo General de la OEA para tratar la situación actual de ese país.

HRW invoca el artículo 20 y hace un llamado para “responder a las amenazas al orden democrático” de Venezuela y “presionar a ese gobierno para que restablezca la independencia judicial”, dice la Carta de la organización con sede en Nueva York.

El artículo 20 especifica que el Consejo Permanente "podrá disponer la realización de las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática" y que "si las gestiones diplomáticas resultaren infructuosas o si la urgencia del caso lo aconsejare, el Consejo Permanente convocará de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que ésta adopte las decisiones que estime apropiadas"

“Actualmente no existe tal separación de poderes en Venezuela, y esto ha propiciado una variedad de graves abusos a los cuales no se les ha puesto ningún freno”, dice Human Rights Watch en su carta.

Almagro dijo anteriormente que se encuentra trabajando en un informe sobre Derechos Humanos, poder judicial, presos políticos, escasez alimentos y medicinas, equilibrio poderes y corrupción, pero no ha dado más información sobre cuándo podría bien sea convocar el Consejo General o dar a conocer su informe.

La medida de Human Rights Watch en cabeza de José Miguel Vivanco llega días después de que un grupo de parlamentarios de oposición de la Asamblea Nacional de Venezuela le pidiera a la OEA que actuara en ese país y que analizara los mecanismos más idóneos para facilitar una salida a la actual situación de crisis.

La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, asistió a una sesión extraordinaria de la OEA el pasado 5 de mayo  en la que se refirió a la visita de los parlamentarios opositores a Washington. Rodriguez  dijo a través de su cuenta de twitter el 11 de mayo que el secretario Almagro “asume una actitud partidista" y "pretende el derrocamiento del gobierno legítimo y constitucional de Venezuela, desconociendo la voluntad popular".

En entrevista con Gabriela Frías, Vivanco señaló que lo que se ve en Venezuela en este momento es una "arbitrariedad total" y dijo que la comunidad internacional "no puede sacarle más el cuerpo" al problema en Venezuela.

HRW ha denunciado que los gobierno de la región han mantenido el silencio frente a la situación debido a "la capacidad histórica de utilizar sus recursos, capitales e influencia" y así "comprar el silencio" en países del Caribe, Centroamérica y Suramérica. Pero, explicó Vivanco, el gobierno venezolano ya no cuenta con la misma capacidad debido a la crisis económica: "No tiene los recursos económicos para seguir actuando de la misma manera matonesca".

Para Vivanco, afinidad política con el proyecto bolivariano con otros gobernantes también ha contribuido a que otros países no hayan asumido una postura crítica, pero en este momento el cuadro político en latinoamericano —tras la salida del poder de Cristina Fernández de Kirchner y la suspensión de Dilma Rousseff— plantea un nuevo panorama de cara a las posiciones sobre el gobierno de Maduro.

¿Qué pasa si se activa la Carta Democrática en Venezuela?

En caso de que se active la Carta Democrática y se concluya que —como dice el artículo 19 de la Carta Democrática— en Venezuela hay de hecho una ruptura del orden democrático o una alteración del orden constitucional, ese país no podría seguir participando en las sesiones de la Asamblea General, reuniones y comisiones de la OEA.

Se trata de una decisión que tiene implicaciones políticas y económicas, según explicó Sergio Jellinek, portavoz de la OEA, en CNN. “Por ejemplo en el caso de Honduras, varios organismos multilaterales de asistencia suspendieron sus créditos hasta que no se reinstalara la democracia”, explicó Jellinek.

Antes de que se active la Carta Democrática, la OEA deberá convocar a Consejo Permanente para decidir algún tipo de medida, como por ejemplo una misión de negociación entre las partes.

En caso de que esto fracase, se convocaría una asamblea general en la que participan ministros. Si la Asamblea General constata que hay una ruptura del orden democrático y que las gestiones diplomáticas han sido infructuosas, en ese momento se suspendería a Venezuela con el voto afirmativo de los dos tercios de los Estados Miembros.