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Delegados anti-Trump dicen que campaña en su contra tiene pocas posibilidades de tener éxito

Por CNN

(CNN) — En un último y desesperado intento por frenar la carrera de Donald Trump y cambiar las reglas de la Convención Nacional, miembros del Partido Republicano sostuvieron el domingo pasado su segunda asamblea en cinco días.

Con el objetivo de formar una coalición anti-Trump, alrededor de 1.000 personas respondieron al llamado, según el organizador Steve Lonegan, muchas más que las tres docenas que participaron en la convocatoria similar de la semana pasada.

La meta es lograr un cambio en la Convención Nacional Republicana de julio que permita a los delegados de votar “a conciencia”, negando cualquier obligación vinculante que hubieran adquirido con las primarias estatales.

Este grupo que pide un milagro que los salve de la nominación de Trump encarna una angustia real dentro del Partido Republicano sobre el virtual candidato, que lleva semanas sufriendo por titulares de prensa negativos y por la revelación de una encuesta al final de las primarias republicanas. Y aunque este es, hasta ahora, el esfuerzo más organizado de la oposición republicana para impedir que Trump gane la nominación en Cleveland, lograrlo es una misión prácticamente imposible.

Aún así, la campaña de Trump sufrió una importante reorganización el lunes pasado, cuando Trump expulsó a su controvertido gerente de campaña, Corey Lewandowski.

No está claro cuántas de las personas que atendieron el llamado del domingo en la noche son de hecho delegados del partido. Lonegan, un exgobernador de New Jersey y candidato al Senado de Estados Unidos, estimó de manera “conservadora” que fueron unas 250 personas.

El grupo tiene el respaldo del Comité Político de Acción (PAC, por sus siglas en inglés) ‘Valientes Conservadores’, una organización en la que Lonegan actúa como vocero y que solía apoyar al senador de Texas Ted Cruz.

“El PAC servirá como vehículo para la recaudación de fondos”, aseguró Lonegan. Según su último reporte, el grupo tenía 4.000 dólares en efectivo disponibles y había logrado recaudar un total de 360.000 dólares en las primarias.

Los próximos pasos del esfuerzo incluyen una ronda de apariciones en televisión y radio y convencer a los partidarios de la idea de llevar ellos mismos el mensaje a la prensa y las redes sociales.

El foco más grande estará puesto en conseguir los votos en la convención del Comité de Reglas. Si la cláusula de conciencia propuesta por el organizador del grupo y delegado del Comité de Reglas Kendal Unruh, de Colorado, gana el apoyo de 57 miembros del Comité de Normas (la mitad más uno), podría pasar por una mayoría simple de votos de los delegados para dominar en la Convención.

Parte de la esperanza reside en que preparándose desde ahora, los delegados tendrán opciones si los números de Trump siguen como van.

“Estamos yendo hacia un desastre con este tipo”, afirmó Pat Brady, expresidente del Partido Republicano de Illinois y delegado para Illinois de John Kasich, quien ha comenzado a buscar a donantes y personas influyentes para explicarles cómo frenar la nominación de Trump y asistió a la reunión del domingo en la noche. “Si hay alguna posibilidad de que podamos limpiar este desorden, yo quiero ser parte de ella.”

Pero incluso reuniendo a docenas de los asistentes a la Convención, el esfuerzo puede no ser suficiente para impedir que Trump se quede con el boleto de la nominación republicana.

“He oído sobre el Área 51, he escuchado que han  visto a Elvis, he oído un montón de cosas”, dijo el portavoz de la Convención Nacional Republicana Sean Spicer sobre los que insisten en que hay una ruta para descarrilar la candidatura de Trump. “La magnitud de este esfuerzo se reduce a un montón de gente tuiteando sobre él, y punto.”

Trump dice que “los insurgentes” están perdiendo su tiempo.

“Hay un par de personas que están tratando de ir a Cleveland, que están tratando de obtener los delegados”, dijo Trump en un mitin en Las Vegas este sábado. “¿Acaso ya no lo habían intentado? Quiero decir, podría dar nombres, pero no lo haré porque no tiene sentido. En primer lugar, es ilegal. En segundo lugar, no se puede hacer. En tercer lugar, nosotros, no yo, tuvimos casi 14, sí, 14 millones de votos, 14 millones de votos en las elecciones primarias. Es la mayor cantidad de votos que a obtenido el Partido Republicano en unas primarias en toda su historia”.

Lonegan insiste en que es Trump quien no entiende cómo funcionan las primarias.

“¿De qué planeta es este tipo? ¿Quién piensa que es ilegal no nominarlo? ¿Quién dice que esto una coronación?”, se pregunta Lonegan.

“Sí, va a causar una gigantesca explosión, un caos y bla, bla, bla”, dijo por su parte Rick Wilson, un veterano consultor republicano de Florida y líder del grupo “Nunca Trump”. “Pero creo que cuando eso suceda, Hillary Clinton tendrá una ventaja de 15 puntos y Donald Trump habrá dicho más bestialidades. Para ese momento habrá delegados diciendo ‘oye, esto es una convención, no un pacto suicida’”.

Cambiar las reglas de la Convención no sólo requerirá un apoyo sustancial del Comité de Reglas, también se necesitará una mayoría de aprobación por parte de los delegados de la Convención, muchos de los cuales fueron reclutados por y apoyan directamente la campaña de Trump. E incluso si los delegados respaldan la idea de votar a “conciencia”, todavía podrían elegir a Trump en una primera votación.

Otro esfuerzo organizado por los estrategas republicanos, incluyendo a Dane Waters y Eric O’Keefe, los llamados “Delegados no Unidos”, planea gastar entre 2,5 millones y 3,5 millones de dólares para convencer a los delegados de dos objetivos; que deberían ser libres de votar a conciencia bajo las normas actuales y, en un objetivo adicional, de detener Trump.

“¿Es una posibilidad muy remota? Por supuesto que es una posibilidad muy remota”, dijo Waters. “Va a ser un camino difícil, pero creo que estamos llegando al punto en el que la gente realmente quiere hacer algo. Cuatro semanas son una eternidad en política, así que cualquier cosa puede suceder en las próximas cuatro semanas.”

Enfrentando vientos en contra

Brady minimizó el camino cuesta arriba, enfatizando en que, incluso con poco dinero, todo lo que el movimiento necesita son unos pocos partidarios claves.

“Ellos no tienen que conseguir toda esa cantidad de dinero”, dijo Brady. “Esa es sólo una presión interna del lobby de la Convención Nacional Republicana. Si tienes a 112 personas, tienes el lobby que necesitas”, agregó, en referencia al número total de miembros del Comité de Reglas.

Los grupos anti-Trump todavía deben mostrar la fuerza que tienen fuera de las pequeñas facciones, y se enfrentan al escepticismo de personas que podrían ser sus principales aliados. Incluso los delegados que son libres de votar a conciencia no están planeando cambiar su voto por Trump.

CNN está en contacto frecuente con más de 50 de los casi 120 los llamados “delegados no unidos” que irán a la Convención Nacional y ninguno de ellos ha cambiado hasta ahora los planes ya establecidos de votar por Trump.

Kirk Williamson fue seleccionado como delegado en Louisiana para Marco Rubio, pero por las reglas del estado quedó libre de votar por cualquiera, dado que el senador de Florida se retiró de la carrera. Williamson ha coordinado con los delegados de Rubio en Louisiana para contarle a la prensa cómo van a votar y los cinco emitieron un comunicado diciendo que apoyaban a Trump cuando el magnate se convirtió en virtual candidato.

“Nada ha cambiado, de hecho, todo está tranquilo y se ha calmado desde hace un mes”, le dijo Williamson a CNN el viernes pasado. “Mi posición personal y, por lo que sé, la posición de los otros delegados de Rubio, no ha cambiado. Vamos a votar por el virtual candidato”.

Si hubiera algún tipo de insurrección de delegados, lo más lógico sería buscar como organizador a Ken Cuccinelli, jefe de la delegación de Cruz durante la campaña presidencial del senador. Cuccinelli supervisó la enorme organización de delegados de Cruz y ha estado en contacto permanente con los cientos de seguidores que todavía está enviando a la Convención.

Pero Cuccinelli sostiene que el papel activo que tiene en materia de delegados se centra en influir en la plataforma y las reglas desarrolladas en la Convención, no en echar a pique la candidatura de Trump.

“Más allá de eso, y con el alcance de su influencia, él no ha estado involucrado (y no tiene planes de estarlo) en ningún esfuerzo por frenar la virtual candidatura republicana de Trump,” dijo la portavoz de Cuccinelli, Mallory Rascher, a través de un correo electrónico.

El delegado del Comité de Reglas de la Convención y miembro de Comité de Reglas Permanente del Partido Republicano, Solomon Yue, de Oregon, está convencido de que la “rebelión” no será exitosa.

Según él, aproximadamente cuatro de cada cinco delegados apoyan a Cruz o a Trump, quienes tienden a favorecer simpatías anti-Washington.

“El común denominador de los delegados es ser anti-sistema, anti-Washington”, dijo Yue. “No representan a Trump, representan a Washington y el establecimiento. Simplemente no veo cómo podría suceder.”

Spicer dijo que si las reglas del 2012 que todavía están vigentes son reestablecidas por el Comité de Reglas, el secretario de la Convención no registrará ningún voto de un delegado obligado, incluyendo una abstención, como dictan las normas estatales.

El analista de CNN y exasesor de la campaña de Rubio, Will Holley, explica que la norma que regula la Convención a partir de ahora dice que el “secretario de la Convención deberá anunciar con fidelidad y registrar el voto de cada delegado de conformidad con la obligación del delegado bajo esas reglas, la ley del estado o las reglas del partido en el estado”, y no compra el argumento de que la abstención sea masiva.

“Algunos podrían argumentar que la abstención no es apoyo para ningún candidato así que no es una violación a las reglas, pero en mi opinión habría que forzar mucho la vista para ver eso en las reglas”, dijo Holley.

El presidente de la Cámara, Paul Ryan, quien presidirá la Convención en Cleveland, se comprometió con la neutralidad en una entrevista con el programa de la NBC “Meet the Press”, el domingo pasado.

“No es mi trabajo decirles a los delegados qué hacer, qué no hacer, o intervenir en ese tipo de cosas. Ellos escriben las reglas. Ellos toman sus decisiones”, dijo Ryan.

En la búsqueda de encontrar una alternativa a Trump, el editor del Weekly Standard, Bill Kristol, se inspiró en el campeonato de la NBA de los Cleveland Cavaliers, también conseguido el domingo por la noche. “Los Cleveland Cavaliers: primer equipo en recuperarse de una serie que iban perdiendo 3-1 para ganar las finales de la NBA. La Convención de Cleveland: primera en liberar a sus delegados para ganar la Presidencia”, tuiteó Kristol.

Seguramente, cualquier plan requerirá el apoyo de una mayoría de los 2.472 delegados de la Convención. Y un escenario probable es que los delegados renuncien a sus entradas para Cleveland, lo que significa que probablemente serían reemplazados por personas que favorecerían a Trump de manera independiente, lo que significaría que un voto para cambiar las reglas sería aún más difícil de conseguir.

En Ohio, por ejemplo, donde todos los delegados están obligados a apoyar a John Kasich, dos ya han notificado al Partido que no piensan ir a la Convención ahora que Trump es el virtual candidato, uno se ha llamado a sí mismo “objetor de conciencia” y otro más, Ross McGregor (R-Springfield), ha dicho que tiene un viaje esos días y por eso no podrá asistir.

“Probablemente tenga a 70 personas llamando para ofrecer que ocupen sus lugares,” dijo Matt Borges, presidente del Partido Republicano de Ohio. “De todos modos, todos pensamos votar a John Kasich, así que estamos obligados a votar por Kasich en la primera votación y no creo que haya una segunda votación, por lo que ninguna de estas personas votará en realidad por Donald Trump”.

“Vamos a vivir un gran momento”, dijo Borges, señalando que la delegación tiene previsto homenajear al senador de Ohio, Rob Portman; al expresidente de la Cámara, John Boehner, y al exgobernador John Kasich, además de aumentar el entusiasmo por los candidatos que van más abajo en las encuestas. “Tenemos una agenda muy apretada y llena de eventos para nuestra delegación y además queremos ayudar a que en Cleveland todo salga bien.”

Borges añadió que cree que dijo que habría “paz durante las primarias”. Luego, habló con Trump durante 40 minutos: “Ahora sólo nos estamos moviendo hacia adelante”, dijo, indicando que no siente cómodo revelando lo que discutieron en una conversación privada.

“Voy a ayudar a Trump a construir una organización en Ohio, porque de alguna manera estamos ligados el uno al otro”, agregó Borges. “Ellos no pueden ganar sin nosotros, y realmente sería ingenuo si no nos quedamos con una parte importante de la organización, para ayudarnos en lo que venga.”

Marshall Cohen y Theodore Schleifer, de CNN, contribuyeron a este informe.