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Guerra en Siria

Siria

Omar Omsen: el «super yihadista» francés que recluta jóvenes desde Siria

Por Nima Elbagir, Bryony Jones

(CNN) — Sentado frente a su computadora de alta gama y mirando fijamente a la pantalla, Omar Omsen se parece a un trabajador de oficina normal.

Solo su camiseta de camuflaje y la tela de la tienda ondeando a su alrededor ofrecen un indicio de que esto no es un lugar de trabajo ordinario, sino el epicentro de reclutamiento yihadista en Siria.

El clip en el que está trabajando no es un video pop ni noticioso, sino una pieza de propaganda radical islamista, en alabanza de los atacantes de Charlie Hebdo que mataron a 12 personas en París en enero de 2015.

Omsen, también conocido como Omar Diaby, es el «super yihadista» de Francia.

A través de su serie de videos en línea, publicados bajo el nombre de «19HH» (un homenaje a los 19 autores de los ataques del 11 de septiembre), las autoridades francesas dicen que es responsable del reclutamiento de alrededor del 80% de los yihadistas de habla francesa que se dirigen a Siria e Iraq.

Los clips se fusionan con efectos especiales de Hollywood, música rap, teorías de conspiración y religión en un intento de convencer a los jóvenes musulmanes franceses a unirse a la lucha.

Omsen, de 41 años, nació en Senegal, pero se trasladó a Francia cuando era niño, y creció en Niza. De acuerdo con informes de prensa francesa, se radicalizó durante varios períodos de prisión. Se trasladó a Siria en 2013, para dirigir un «katiba» francés, o brigada, de yihadistas.

Entre sus seguidores, que escuchan absortos mientras predica con fervor mesiánico, Omsen es tratado como un líder espiritual.

«Todos los chicos lo miraban como si fuera dios, como si fuera una secta», dice Fouad el Bathy, quien ha visto a Omsen en acción de cerca en Siria.

«Me hizo pensar en un gurú, lo estaban venerando».

El Bathy estuvo en Siria para tratar de rescatar a su hermana pequeña, Nora, quien se escapó a Siria cuando tenía solo 15 años, una de los miles que han hecho el viaje.

Semillero de reclutamiento

El Instituto para la Economía y la Paz dijo que entre 25.000 y 30.000 combatientes extranjeros, el 21% de ellos de Europa, viajó a Iraq y Siria entre 2011 y 2015.

Y el director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, James Clapper, dijo que el número es ahora incluso más alto. En febrero, le dijo a un comité del Senado que «más de 36.500 combatientes extranjeros -incluyendo al menos 6.600 de los países occidentales- han viajado a Siria… desde que comenzó el conflicto en 2012».

Y mientras que el sur de Francia puede parecer a un mundo de distancia de la zona de guerra, la región -y en particular la ciudad donde Omsen creció, Niza- se ha convertido en un foco de reclutamiento yihadista.

El imán local Boubekeur Bekri dijo que conoce a las personas que «han sido atraídas por esta mentira masiva del paraíso».

«Ellos se transforman en unas pocas semanas, o incluso en unos pocos días, es como una bomba que explota… ISIS puede ser muy persuasivo», explica. «Toman a personas frágiles, y las hacen más frágiles, y luego les prometen el paraíso. Trabajan para alienar y aislar a estas personas».

La radicalización, dice, es «como un virus… Cuando un virus infecta a una gran cantidad de personas, es una pandemia y no se pueden utilizar píldoras regulares para curarla. Necesita recursos más grandes».

Francia ha estado en estado de emergencia desde los ataques de París en noviembre del año pasado, pero el éxodo yihadista desde  país está teniendo la misma intensidad.

De acuerdo con los últimos datos del Ministerio del Interior obtenidos por CNN, el número de ciudadanos franceses atrapados en la yihad ha subido un 13% en los últimos seis meses: entre mayo y julio de este año, más de 67 personas se involucraron.

Estado de shock

Cuando Nora desapareció de su casa en Aviñón hace dos años, su familia no tenía idea de a dónde había ido.

«Eran las 18:30, las 19:30 y no estaba en casa», dice El Bathy. «Nos preocupaba, ya que ella no era así, siempre llegaba a casa y hacía su tarea». Él comenzó una frenética búsqueda de su hermana menor.

«Fui por el barrio, y no había ni rastro de ella. Fui a la estación de tren y no estaba allí, al centro de la ciudad y lo mismo… llamé al hospital, a la clínica, no hubo noticias. Fui a la estación de policía, nada».

Con el tiempo, recuerda el Bathy, «me habló en Facebook. Ella preguntó: «¿Cómo estás? ‘ y dije «¿Qué quiere decir ¿cómo estás? ¡No estoy bien! ¿Dónde estás?»

«Estoy en Siria, gracias a Dios», le respondió su hermana. «Por fin voy a ayudar a los sirios».

«Nos quedamos en estado de shock», dijo el Bathy. «Mi hermana habló como si estuviera en el cielo, como si hubiera alcanzado su objetivo. Mi madre se desmayó».

Intentos de radicalización

No fue hasta mucho más tarde que se dio cuenta de que Nora había sido captada por el famoso «super yihadista».

«Supe de Omar Omsen por los medios. No sabía quién era», dice el Bathy. «Él dio una entrevista a un periodista y habló de Nora. Dijo que mi hermana era como su propia hija».

El Bathy decidió que tenía que seguir los pasos de Nora, arriesgarlo todo y viajar a Siria para tratar de llevar a su hermana de vuelta a Francia.

Cuando llegó, se subió a una camioneta hacia el complejo del grupo. «Vi un Kalashnikov a mi lado, y fue cuando cuando me di cuenta de que era algo serio», dice. «Nunca ves armas tan cerca de ti».

«Había un tipo sirio llamado Abu Khalid, que conducía. Él me dijo: ‘Usted debe luchar, debe salvar sirios, y luchar por Alá’… Estaba tratando de radicalizarme».

Y los intentos de radicalización no se detuvieron cuando llegó a la casa común del grupo, donde se vio obligado a sentarse y escuchar mientras Omsen predicaba la yihad. «Podía sentir que estaba tratando de manipularme», dice el Bathy. «Lo que estaba diciendo era demasiado bueno para ser verdad».

Bajo vigilancia

Con el tiempo, a el Bathy se le permitió visitar a Nora, acompañado por Omsen.

«Caminamos hacia la casa de mi hermana… Nos detuvimos en una tienda y compramos caramelos, porque a ella le encantan los dulces. Omar dijo ‘quiero a su hermana como si fuera la mía. Es por eso que no está casada con una combatiente'».

«Él me llevó (a la sala donde estaba Nora), y mi hermana abalanzó sobre mí. No podíamos dejar de abrazarnos», recuerda, llorando y sonriendo.

«Le dije ‘vamos a casa’. Ella dijo ‘no puedo, no puedo'». Vi que había una cámara monitoreándonos y entendí… Ella quería volver pero Omar le impedía venir conmigo».

El Bathy, que trabaja para un programa de desradicalización y filmó su viaje a Siria con cámaras ocultas, dijo que pasó varios días viviendo entre los seguidores de Omsen, y se sorprendió al descubrir que Nora no era la más joven allí.

«Había más de 50 menores de edad. Había niños de 5, 6, 7, 8, de 10 años, de todas las edades», dice. «Eran de todo el mundo».

Pero no se le permitió pasar mucho tiempo con su hermana: «Solo pude ver a mi hermana dos veces. La última vez pude darle un poco de dinero para mantenerse en contacto con nosotros – le di unos 200 dólares y un teléfono, pero tomaron todo».

Al final, cuenta, «me dijeron que volviera a Francia», y no tuvo más remedio que regresar solo.