CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Animales

Buenas noticias para los pandas, pero malas para los gorilas

Por Emanuella Grinberg

(CNN) — Hay buenas y malas noticias en el reino animal, con una de las especies más queridas que crece en número de ejemplares, mientras otra se acerca peligrosamente a la extinción.

Estas novedades llegan desde la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), que evalúa el estatus de conservación de las especies.

Primero, las buenas nuevas:

El panda gigante ya no está en peligro de extinción

Gracias al crecimiento del hábitat disponible, la población del panda gigante aumentó un 17% entre 2004 y 2014, lo que llevó a la IUCN a moverla del apartado de especies en peligro al de especies vulnerables.

Un censo nacional realizado en 2014 encontró que hay 1.864 pandas salvajes en China, por encima de los 1.596 que había en 2004, dijo la IUCN en su reporte sobre el animal.

Venerado en la cultura china, el panda gigante alguna vez estuvo presente en todo el sur del país. Desde la década de los 70 ha sido el foco de una de las más extensas campañas de alto nivel para la recuperación de una especie en peligro, después de que un censo del gobierno registró unos 2.459 pandas en el mundo, prueba de su precaria situación, de acuerdo con el World Wildlife Fund (WWF).

China prohibió el comercio de piel de panda en 1981 y la promulgación de la Ley de Protección de la Vida Silvestre ilegalizó la caza furtiva y le dio el estatus más alto de protección al animal. La creación de un sistema de reservas naturales para pandas en 1992 incrementó el hábitat disponible para la especie; hoy existen 67 reservas en el país que protegen a 67% de la población total.

La mejoría confirma que los esfuerzos de reforestación y protección de bosques del gobierno chino están funcionando, dijo la IUCN. Pero el cambio climático sigue amenazando con eliminar más del 35% del hábitat de bambú -en el que viven los pandas- en los próximos 80 años; de ahí la denominación de especie “vulnerable”, que implica que aún existe riesgo de extinción.

“La recuperación del panda prueba que cuando la ciencia, la voluntad política y el compromiso de las comunidades locales se unen podemos proteger la vida silvestre y además desarrollar la biodiversidad”, opinó el director general del WWF, Marco Lambertini.

Ahora, las malas noticias:

El gorila oriental se encuentra en peligro

Los gorilas orientales pueblan los bosques montañosos del este de la República Democrática del Congo, el noroeste de Ruanda y el suroeste de Uganda, convirtiéndolos en las otras víctimas de las guerras civiles de la región.

La caza del gorila oriental, alimentada por la proliferación de armas, ha llevado a un declive de más de 70% de la población del primate más grande del mundo en los últimos 20 años, según la IUCN.

La población del gorila oriental, conformada por dos subespecies, se estima en menos de 5.000, lo que la ha llevado de la categoría de especie en peligro a especie en peligro crítico.

Una de dichas subespecies, conocida como gorila de Grauer (Gorilla beringei graueri) ha perdido 77% de su población desde 1994, pasando de 16.900 ejemplares a solo 3.800 en 2015, de acuerdo con la IUCN. A la segunda subespecie, el gorila de montaña (Gorilla beringei beringei), le está yendo un poco mejor, pues su número aumentó en 880 ejemplares, dando reversa a un declive que comenzó en 1996.

El cambio en el estatus implica que cuatro de seis grandes especies de monos se encuentran en peligro crítico: el gorila oriental, el gorila occidental, el orangután de Borneo y el orangután de Sumatra. En tanto, el chimpancé y el bonobo son consideradas especies en peligro.

En los últimos 20 años, el gorila de Grauer ha sido severamente afectado por la actividad humana, víctima de la caza furtiva para servir como alimento a los trabajadores de las minas y para intercambio comercial, según la IUCN.

“Esta cacería ilegal ha sido facilitada por la proliferación de armas de fuego resultado del aumento de la inseguridad en la región”, dijo la IUCN en su reporte sobre la especie. “Esta tasa de pérdida de la población está casi tres veces por encima de la definición de especie en peligro crítico”.