(CNN) - Que Hillary Clinton y Donald Trump se hayan atacado el uno al otro con fuertes adjetivos durante toda la campaña electoral ha sido la norma en los últimos meses, pero lo que no es claro es de qué forma se vayan a referir al otro los candidatos cuando se encuentren cara a cara en el debate presidencial este lunes en la noche.

Los debates pasados han tenido usualmente un grado de formalidad y respeto en medio de la dura retórica de la campaña electoral. ¿Continuará esto en 2016?

Hay al menos una razón para creer que el nominado del partido republicano Donald Trump y su rival demócrata Hillary Clinton bajarán el tono en el debate del lunes, basados en algunas maneras más amables de como se han dirigido el uno al otro.

Sí, Clinton frecuentemente usa el apellido del republicano de manera burlona y le dice “Trump”, pero también es usual que se refiera a él como “Donald Trump” y a veces como “señor Trump”.

Trump, entre tanto, ha etiquetado a la exsecretaria de Estado como “deshonesta Hillary”. Pero también se refiere a ella como “Hillary Clinton” y como “secretaria Clinton”.

¿Alguno de los dos se referirá al pasado de su oponente? ¿Hará Clinton un cumplido ambiguo dirigido a “la estrella de televisión”? ¿O brotará un grado de familiaridad y se llamarán “Donald” y “Hillary” usando sólo sus nombres de pila?

Cómo se dirigirse a sus oponentes ya ha sido un obstáculo para los candidatos presidenciales.

En 2008, Sarah Palin, la fórmula a la vicepresidencia por el candidato republicano John McCain, se refirió a su rival demócrata, el senador Joe Biden, como “Senador O’Biden”, a pesar de que había comenzado el debate preguntando si se podía referir a él como “Joe”. El error sobre su apellido demostró ser un problema pasajero.

Con el poder de fijar un tono, distraer del mensaje y ayudar a crear una cita jugosa, podría haber mucho en un nombre en la noche del lunes.