(CNN Español) - El Gobierno de Estados Unidos señala que hay amplia evidencia que señala de que Rusia le está dando correos electrónicos hackeados a WikiLeaks, le dijeron fuentes a CNN.

¿Para qué llevaría a cabo Rusia esos ataques? ¿Qué tiene que ver WikiLeaks?

En una entrevista con CNN en Español, el analista de inteligencia Malcolm Nance sostuvo que no solo Rusia está detrás de los ataques cibernéticos a servidores estadounidenses sino que su objetivo final seria desestabilizar las elecciones presidenciales de EE.UU.

Funcionarios rusos han rechazado sistemáticamente las acusaciones de que el gobierno de Rusia está detrás de los ataques cibernéticos. El presidente Vladimir Putin dijo que las acusaciones son una "histeria". El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov también negó las acusaciones y le dijo a Christiane Amanpour: “Es ridículo decir que Rusia está interfiriendo en los temas domésticos de Estados Unidos".

Pero algunos expertos como Nance, así como varios congresistas demócratas miembros de los comités de inteligencia del Congreso de EE.UU., culpan a las agencias de inteligencias de Rusia por una serie de ciberataques diseñados para influir en la elección presidencial.

Nance, un exoficial naval de los EE.UU. involucrado en actividades de operaciones de combate y autor del libro The Plot to Hack the America, sostuvo que hubo un preaviso de que Rusia estaría detrás de los ataques cibernéticos en el invierno de 2015.

"Hay un montón de evidencia que sugiere que Rusia fue quien que perpetró las acciones. Aunque escribí un libro entero sobre esto, esta información fue confirmada por el presidente, por el director de la Inteligencia Nacional y el director de Seguridad Nacional un mes después de que el libro salió a la venta", dice Nance.

Nance, criptólogo y experto en terrorismo internacional, cree que el objetivo primordial de Rusia es favorecer al candidato republicano Donald Trump en las elecciones para lograr un objetivo estratégico de crear dudas en la población estadounidense de si las elecciones presidenciales son legítimas. Nance asegura que la idea es sembrar la duda de que habría fraude en las elecciones. Además dice que el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, es utilizado para divulgar los robos cibernéticos.

WikiLeaks ha publicado correos del gerente de campaña de Hillary Clinton, John Podesta.

Nance sostiene que si el plan de Rusia cumple su objetivo —implementar con los supuestos ataques cibernéticos dudas sobre las elecciones— sería la primera vez en la historia del país que se cuestiona la legitimidad de las elecciones, y que dicha situación podría provocar desobediencia civil.

La estrategia para deslegtimar la elección: un ciberataque al conteo

"Esto podría terminar siendo algo bastante feo y lo digo siendo un analista de inteligencia más tranquilo dentro del mundo de los medios. Yo entro en pánico", dice.

"Cuando venga el día de las elecciones y los estados que hayan rechazado la asistencia del gobierno federal, como el estado de Florida y el estado de Illinois, cuando no tomen la asistencia del Departamento de Seguridad Nacional y su extensión como el Cibercomando para proteger sus sistemas el día de las elecciones… Miren, ellos no van a atacar las máquinas de votación. Eso es algo muy difícil de hacer. Uno tiene que penetrar y infectar cada sistema individualmente".

Así la preocupación tiene que  en cómo sería el ciberataque: no a través de las máquinas electorales, sino en el momento del conteo.

"El momento más vulnerable es el recuento de los votos desde los condados hacia esa única máquina del estado que junta y crear el conteo del voto oficial. Si eso fuese atacado o lograse tener un virus, o fuese alterado en uno de los estados críticos como Pensilvania —donde Donald Trump ha dicho que espera que haya fraude— o si atacaran o tomaran posesión de una computadora en una transmisión en vivo en televisión y movieran 10 millones de votos de una columna a otra para que sea muy obvio que ha sido atacado, hay una posibilidad que por primera vez en la historia americana alguien cuestionará la legitimidad de la elección estadounidense. Quizás algo así como el 40% de la población de EE.UU. no creerá que el nuevo presidente ha sido elegido de forma legítima y eso podría provocar una desobediencia civil", dice.