(CNN) - Este domingo los nicaragüenses acuden a las urnas para las elecciones generales. ¿Con qué motivación van a votar? ¿Cuáles son sus principales preocupaciones?

Eduardo Sánchez, como muchos nicaragüenses, llega muy temprano a su trabajo todos días en uno de los mercados más populosos de Managua, donde lava, cuida automóviles y vende accesorios para vehículos. La falta de empleos formales le hizo buscar oportunidad en el sector de trabajo informal, aunque dice que es duro, él lo hace porque quiere sacar adelante a su hijo.

“(En este trabajo) hay que aguantar agua, sol, lluvia, a veces el desprecio de las personas, (pero) a mi me gustaría que mi hijo tuviera otras posibilidad de seguir estudiando, por eso es que como padre yo me sacrifico".

Desde el 2011 el Gobierno no presenta las estadísticas de empleo; en ese momento el trabajo informal rondaba el 60%. Sin embargo, la Fundación Internacional para el Desarrollo Económico Global dice que hoy en día el 70% de los ocupados en Nicaragua se encuentra en la informalidad laboral.

De allí que las encuestas realizadas en el contexto electoral de este año indiquen que la principal problemática de los nicaragüenses sea la búsqueda de mayores y mejores oportunidades de empleo. Un reciente estudio de M&R Consultores dice que el tema preocupa a casi el 37% de la población.

La Organización Internacional del Trabajo define el empleo informal como aquella actividad de quienes trabajan y perciben ingresos al margen del control tributario del Estado y de las disposiciones legales en materia laboral.

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la población económicamente activa de Nicaragua es de 2,9 millones y la población total del país es de 6,3 millones.

El analista económico Cairo Amador piensa que el primer desafío para la inserción laboral es el crecimiento de la población joven, así como la necesidad de una alta capacitación para ofrecer valores agregados a los puestos de trabajo que se genera.

Pero la falta de oportunidades laborales en este país no es problema exclusivo de las personas con baja escolaridad. Tania Mora, licenciada en Psicología con varios posgrados, sin embargo lleva cinco años buscando un empleo: con 45 años de vida su problema es el exceso de experiencia.

"Eso es lo que siempre me dicen que estoy mayor y que estoy sobrecalificada y entonces que ellos no pueden pagar mis expectativas salariales, entonces realmente es frustrante porque no te dan alternativas”, dice Moral.

Algunos analistas consideran que la solución se encuentra en la creación de una visión de nación donde el Gobierno, los empresarios, las instituciones académicas y la población en general hagan su aporte para superarlo.