(CNNMoney) – Uno de los candidatos más fuertes a convertirse en el secretario de Hacienda de Trump es un recaudador de fondos y exbanquero, que ha sacado provecho de la catástrofe inmobiliaria y del esquema ponzi (sistema piramidal) por el que Bernard Madoff fue condenado a 150 años de prisión.

Steven Mnuchin es, literalmente, un hijo de Wall Street. Su padre fue un socio del grupo Goldman Sachs, así como él. De hecho, trabajó para esta compañía por 17 años y, según se informa, tuvo ganancias por 46 millones de dólares.

Ahora se dedica a ser productor de Hollywood y ha sacado películas como Suicide Squad, estrenada durante este verano, American Sniper y The Lego Movie. Su última película, que llegará a los cines este mes, se llama Rules Don't Apply (Las reglas no aplican).

Mnuchin se unió a la campaña de Trump en mayo pasado como director financiero y, según le confirmaron algunas fuentes a CNN, dejó claro desde el principio que quería el trabajo en la Secretaría de Hacienda. De hecho, ya está reclutando diputados y una fuente en el lobby financiero aseguró que la industria está abierta a la idea.

El trabajo que quiere conseguir Mnuchin está al frente de supervisar la regulación bancaria, los mercados financieros, la deuda del gobierno federal y el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS, por sus siglas en inglés).

Pero Mnuchin ha construido una carrera llena de controversias y contradicciones.

Las campañas políticas en las que ha participado han sido tanto del Partido Republicano, como del Partido Demócrata. Incluyendo la candidatura de Hillary Clinton al Senado y a la Presidencia en 2008. También aportó en las campañas presidenciales y al Senado de Barack Obama y a la de Charles Shumer, el nuevo líder demócrata en el parlamento.

Mnuchin también trabajó con George Soros, el financiero multimillonario que ha contribuido a las campañas de candidatos y causas liberales. El mismo que fue presentado como un villano en el último anuncio publicitario de la campaña de Trump.

Además, Mnuchin y su hermano fueron demandados por un administrador que intentaba recuperar el dinero de las víctimas de Madoff, luego de que se revelara el escándalo del esquema ponzi. Ellos eran albaceas de la herencia de su madre y habían sacado 3.200 millones de dólares de su dinero, poco después de que ella muriera en 2005.

Eventualmente, una corte bloqueó al administrador, Irving Picard, de recolectar ganancias que fueran tan anteriores al colapso del fondo de Madoff.

Mnuchin también lideró el grupo que compró el banco indyMac por unos pocos centavos de dólar en 2009. Aproximadamente un año después de que la Corporación Federal Aseguradora de Depósitos (FDIC por su siglas en inglés) asumiera el control de la compañía en California, que quedó en estado de coma por la fuga de depósitos que sufrió por parte de sus clientes.

IndyMac se había convertido en el ejemplo por excelencia de los riesgosos préstamos para vivienda que trajeron consigo la catástrofe inmobiliaria y el colapso en los mercados financieros. La FDIC cedió a asumir gran parte de las pérdidas, como parte de su venta a Mnuchin, quien renombró al banco como OneWest.

Sin embargo, los reguladores pronto pusieron la lupa en las prácticas de ejecución hipotecaria que hacía One West, pues incluían los denominados robo-signings, que consistían en empujar a los propietarios a una hipoteca sin el debido proceso de revisión de documentos.

El banco, como muchos otros, debió pagar multas millonarias para compensar a los clientes. Los manifestantes de Los Ángeles incluso llegaron hasta la mansión de Mnuchin en Bel-Air.

Con el tiempo, Munchin vendió OneWest al grupo corporativo CIT por 3.400 millones de dólares y se unió al banco CIT como parte del negocio. Cuando se fue de CIT, menos de dos años después, recibió una indemnización de10,9 millones de dólares.