(CNN Español) - Cuba espera que el gobierno del presidente electo Donald Trump —que inicia a partir del 20 de enero de 2017— permita seguir avanzando con los acercamientos entre La Habana y Washington en pos de normalizar las relaciones entre los dos países, según informó el diario estatal Granma este miércoles.

Después de la quinta reunión bilateral entre las delegaciones de Cuba y Estados Unidos, Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, dijo que espera que el entrante gobierno de Estados Unidos reconozca los avances que se han logrado desde el anuncio de restablecimiento de las relaciones en 2014.

“Cuba y su gobierno esperarían que la nueva administración de Estados Unidos tenga en cuenta los resultados que se han alcanzado no ya en los últimos 15 meses, desde que se creó la Comisión Bilateral, sino desde los anuncios realizados el 17 de diciembre de 2014, que cuentan con el apoyo mayoritario de la población cubana, de los ciudadanos estadounidenses, incluyendo a la mayoría de los residentes cubanos en ese país, y de la inmensa mayoría de los países del mundo”, dijo Vidal citada por el medio estatal cubano Radio Rebelde.

La comisión de Estados Unidos estuvo presidida por Mari Carmen Aponte, secretaria adjunta para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

Tras ser elegido como presidente de Estados Unidos el pasado 8 de noviembre, Donald Trump tuiteó que  pondría fin a los esfuerzos del Gobierno del presidente Barack Obama para normalizar las relaciones de su país con Cuba.

“Si Cuba no está dispuesto a hacer un mejor trato para la gente cubana, los cubano-americanos y Estados Unidos como un todo, terminaré con ese acuerdo”, tuiteó Trump.

Durante su campaña presidencial, Trump criticó de manera irregular la distensión con Cuba, alternando mensajes que apoyaban los esfuerzos llevados a cabo, mientras también criticaba los términos de las negociaciones diplomáticas.

En una entrevista con el diario The Daily Caller, en septiembre pasado, Trump aseguró que lo logrado estaba “bien”. “Cincuenta años es suficiente”, dijo. “Creo que está bien, creo que está bien, pero debemos lograr un mejor acuerdo. El concepto de abrirse a Cuba está bien”.

Sin embargo, en una manifestación llevada a cabo en Miami, en octubre, habló del tema con un tono más agresivo y, sin entrar en mayores detalles, afirmó que reversaría el trato, a menos de que Cuba aceptara cumplir con algunas demandas como “la libertad religiosa y política para la gente cubana” y la “libertad de los presos políticos”.

Trump calificó a las negociaciones llevadas a cabo por el Gobierno de Obama como “un acuerdo muy débil”.

En diciembre de 2014, en una alocución simultánea, los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaron el histórico deshielo en las relaciones políticas de Estados Unidos y Cuba. El 20 de julio de 2015 Cuba reabrió su embajada en Washington llegando a su fin a más de 50 años de hostilidad entre Washington y La Habana.

Delegaciones reconocen avances

En la reunión bilateral que se celebró en La Habana el pasado 7 de diciembre, se reconocieron los avances realizados en materias de política, salud, comercio, medio ambiente y cumplimiento de la ley, entre otros, según un comunicado de la Cancillería de Cuba.

Una vez más Cuba insistió en el levantamiento del bloqueo comercial por parte de Estados Unidos, una medida que para el gobierno de la isla es una condición esencial para que ambos países puedan tener “relaciones normales”, dice la Cancillería.

Además de esto, otras condiciones para normalizar las relaciones son que se devuelva "el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo" y que se eliminen otras políticas "injerencistas y lesivas a la soberanía cubana todavía vigentes”.

Entre tanto, el Departamento de Estado informó que en las próximas semanas Estados Unidos y Cuba esperan firmar acuerdos para formalizar la cooperación en cumplimiento de la ley, conservación, sismología, meteorología, búsqueda y rescate, y protocolos de respuesta para derramamiento de petróleo.

El Departamento de Estado resaltó también una serie de avances entre los dos países, como por ejemplo el incremento en casi un 75% de los viajes de estadounidenses a Cuba entre 2014 y 2015; el aumento de vuelos que conectan Estados Unidos con Cuba y varias compañías de cruceros que visitan varias ciudades de la isla.

Respecto a los temas en los que ambos países tienen desacuerdos, “incluyendo derechos humanos, Estados Unidos y Cuba han articulado esas diferencias de una manera limpia, productiva y respetuosa”, dice el Washington en el comunicado.

Estados Unidos y Cuba tendrán una próxima reunión bilateral en Washington “tan pronto como sea posible”, dice el Departamento de Estado.