(CNN) – Como un cumpleaños sin ponqué o una cena de Acción de Gracias sin pavo: la Navidad no sería Navidad sin un árbol.

En el complejo mundo del consumidor, puede ser difícil encontrar el camino correcto para escoger el espinoso protagonista de la época navideña.

¿Debería elegir un abeto, pino o pícea? ¿O tal vez ya es hora de intentar con árbol artificial? Con el tiempo, los consumidores se han vuelto mucho más conscientes, ambientalmente hablando, sobre el lugar del que provienen sus árboles de Navidad y lo que ocurre con ellos cuando llega el año nuevo.

Aquí hay algunos consejos para tener una navidad ecológicamente verde.

¿Natural o artificial?

¿Cuál es más ecológico: natural o artificial? La respuesta sencilla es que todo depende.

Los árboles de Navidad naturales que aún conservan sus raíces –los que pueden ponerse en una matera o ubicarse en el interior de las casas– dejan una huella de carbono insignificante.

Sin embargo, las cosas son más complejas para los que no tienen raíces.

La compañía británica Carbon Trust calcula que un árbol de dos metros sin raíces deja una huella de carbono en 3,5kg CO2e (equivalente de dióxido de carbono) y 16kg CO2, dependiendo de si termina siendo quemado, que resulta menos contaminante, o camino al basurero.

“Desafortunadamente, seguimos viendo que muchos árboles terminan en el vertedero”, explicó Sophie Neuberg, una activista de Amigos de la Tierra. “Y eso es muy malo para el medio ambiente porque se descomponen de manera muy lenta y crean metano que es un gas de efecto invernadero”, añadió.

El metano tiene 25 veces más de potencia que el dióxido de carbono, según la Agencia de Protección Ambiental.

¿Qué hacer entonces? El consejo de Neuberg es “hablar con la autoridad local encargada de los residuos y preguntarle si tienen la facilidad de recoger el árbol y convertirlo en astillas de madera o en algo más que se pueda usar como abono”.

Ahora, el panorama para los árboles de Navidad artificiales no es tan prometedor. Carbon Trustn estima que la huella de carbón que deja uno de estos ejemplares es de 40kg CO2e. Sin embargo: la belleza es que se puede reutilizar.

“Es muy buena idea adquirir un árbol de Navidad artificial de alta calidad que pueda usarse por muchos años. Conozco a alguien que lleva 20 años con el mismo árbol”, señaló Neuberg.

La tendencia de reutilizar los árboles plásticos está respaldada por una investigación que publicó la Asociación Americana del Árbol de Navidad (ACTA, por sus siglas en inglés). Se estima que el 85% de los hogares estadounidenses que adquirieron un árbol artificial lo volverán a usar. En promedio se reutilizan por 11 años.

Jami Warner, director ejecutivo de ACTA coincidió con la recomendación de Neuberg.

“Los árboles artificiales de calidad son muy fáciles de desarmar y de guardar”, aseguró. Y añadió que “si tienes cuidado con ellos los podrás usar en cada Navidad o podrás donarlos a una buena causa”.

infografia-arboles-de-navidad1

Según los cálculos de ACTA, cerca de 100 millones de hogares en Estados Unidos tendrán un árbol de Navidad este año. Además se espera que 23 millones de árboles naturales y 11,5 millones de árboles artificiales sean vendidos.

La opción orgánica

Los árboles de Navidad orgánicos representan apenas un pequeño porcentaje de todos los árboles que se van a vender.

En Estados Unidos, los consumidores gastan en promedio 50 dólares en un árbol natural con variedades orgánicas, lo que tiende a ser un poco más caro. Pero para Neuberg esta es probablemente la opción más ecológica.

“Si vas a comprar un árbol de Navidad natural, es preferible que venga de un lugar cercano, de un bosque bien cuidado y no de una zona lejana por el transporte y las emisiones de carbono asociadas que implica”, explicó.

También relató que la otra opción es tratar de comprar un árbol orgánico. “En el Reino Unido, la Asociación Soil te puede decir dónde puedes adquirir uno, pero hay otras organizaciones similares en más lugares donde te pueden ayudar a encontrarlo”, añadió.

Si bien Neuberg reconoció que la opción orgánica puede ser un poco más costosa, los árboles de Navidad también resultan ser más bonitos porque “han crecido de una manera que es saludable para el medio ambiente. No se usan pesticidas, no hay daños a la vida silvestre y puedes ver eso en la calidad del árbol”.

¿Una Navidad sin árbol?

Para unas fiestas realmente ecológicas siempre está la opción de adaptar un árbol de Navidad e improvisar con las plantas que ya tienes en tu casa.

“Eso es lo que hacemos en casa”, reveló Neuberg. “Tenemos una planta hermosa en nuestra sala y simplemente la decoramos para Navidad. Es algo muy familiar para nosotros y le da un brillo real a la época navideña”, agregó.

Cualquiera que sea el árbol –artificial, natural o de otro tipo– que termines poniendo orgullosamente en tu casa, la investigación impulsada por ACTA sugiere que la huella de carbono es muy similar al protagonista Scrooge, del Cuento de Navidad de Charles Dickens.

“El fondo del asunto es que ninguno de los dos árboles tiene un impacto significativo en el medio ambiente", dice Warner. "Si quieres disminuir tu impacto en el medio ambiente, simplemente deja de manejar”, concluyó.

Katie Schirmann colaboró con las gráficas para este artículo