CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Turquía

Ataque en Estambul: el primer viaje al extranjero de una joven termina en tragedia

Por Oren Liebermann

(CNN) — Leanne Nasser rogó a sus padres para que la dejaran ir a Estambul. Ella nunca había estado en el extranjero. Nunca había salido de Israel. Tres de sus amigas iban a la ciudad en el Bósforo para celebrar el Año Nuevo y quería ir con ellas.

Su padre se negó. Estaba preocupado por la seguridad en Estambul y prefería que su hija se quedara en casa. Desanimada, acudió a su tía, Layal Masarweh, que intervino a su favor.

“Su padre estaba totalmente en contra. Le decía que Estambul era demasiado peligroso y que no debía ir. Pero ella insistió, diciendo que no le pasaría nada”, dijo Masarweh a CNN.

Nasser, de 18 años, de Tira, una ciudad árabe en el centro de Israel, tenía grandes planes para el futuro después de terminar la escuela secundaria a principios de junio. Trabajaba en una clínica dental y estaba ahorrando para comprar un coche. Quería ser dentista algún día. Pero primero quería celebrar el comienzo de 2017.

Las cuatro jóvenes fueron al club Reina en el Bósforo, en Estambul. Unas horas antes de la medianoche, publicó una foto de Snapchat. En ella, aparecía con una corona de flores en su cabeza, mirando directamente a la cámara.

A la mañana siguiente, después de que un terrorista abrió fuego en el interior del club matando a 39 personas y dejando heridas a decenas más, Nasser estaba desaparecida.

Dos de sus amigas resultaron ilesas. La otra estaba en el hospital, tras ser herida en el ataque, pero se encuentra en condición estable y se espera que se recupere pronto.

El padre de Nasser tomó el primer vuelo a Turquía, un vuelo de 90 minutos desde Tel Aviv. Pasaban las horas, mientras su familia mantenía la esperanza. Ella podría haber sobrevivido. EPodría estar en un hospital diferente. Podría estar bien.

En casa, en Tira, el teléfono de su tío sonó. Era su padre. Había enviado unas imágenes. Un anillo de oro en forma de corazón con manchas de sangre. Un collar con piedras de color morado y verde. Un monedero de plata con sangre.

Las autoridades se preguntaban si su familia podía identificarlas. Su padre no podía recordar si eran de Leanne.

El tío se quedó mirando las fotografías un momento. Mostró las fotos a la tía de Nasser. No había ninguna duda. Eran de Leanne. Ella había muerto en el ataque.

“No puedo perdonarme a mí misma”, dijo su tía, Layal Masarweh.

“Me gustaría que se llevaran mi alma y se la dieran a ella”.

El cuerpo de Nasser será repatriado este martes. Su familia está a la espera de que vuelva a casa. Las lágrimas no se han detenido, y el dolor es demasiado.

“Todavía no puedo creer lo que ocurrió, que la mataron”, dijo Masarweh.

Fue el primer viaje de Leanne Nasser al extranjero. Y será su último viaje a casa.