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EE.UU.

La razón por la que Donald Trump ha atacado a las empresas automotrices

Por Patrick Gillespie

(CNNMoney) — Estados Unidos importa muchos automóviles y refacciones de México, y los bienes del sector son los más importados desde el país latinoamericano.

Si esos envíos son eliminados, el sueño del presidente electo Donald Trump se convertirá en realidad y Estados Unidos dejará de tener un déficit comercial con México.

Estados Unidos importó 78.000 millones de dólares en vehículos y refacciones desde México en 2015. Ese año, el déficit comercial estadounidense con México fue de 58.000 millones de dólares.

Por eso, si las importaciones automotrices son eliminadas, pero todo lo demás sigue igual, el déficit comercial con México desaparecería.

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“Los automóviles son el principal producto de exportación desde México a Estados Unidos. Sin ellos, el superávit comercial (mexicano) con Estados Unidos desaparecerá”, dice Neil Shearing, jefe de economistas de mercados emergentes en la empresa de investigaciones Capital Economics.

De hecho, los automóviles superan con mucho a las otras cuatro categorías principales de importaciones: partes electrónicas, alimentos, computadores y televisiones. Incluso si se suma el valor de esas cuatro categorías juntas, siguen quedándose cortas con respecto al valor de todos los automóviles que cruzan la frontera hacia Estados Unidos, de acuerdo con datos de Capital Economics. Su valor total estaría un poco por encima de los 71.000 millones de dólares.

Con razón Donald Trump ha atacado a las empresas automotrices.

“Si quieres hacer mucho ruido con algo, querrás hacerlo con algo que haga la diferencia”, opina Chris Rogers, analista de la firma de investigaciones sobre comercio global Panjiva.

Trump ha advertido que empresas automotrices como Toyota y General Motors tendrán que pagar un “fuerte impuesto fronterizo” si no llevan empleos y fábricas de regreso a Estados Unidos desde México.

El pasado 3 de enero, Trump amenazó a General Motors con fabricar el Cruze en EE.UU. o pagar altos impuestos.

El pasado 3 de enero, Trump amenazó a General Motors con fabricar el Cruze en EE.UU. o pagar altos impuestos.

Durante su campaña, Trump muchas veces comparó el déficit comercial estadounidense con el dinero perdido por una empresa.

“Estamos perdiendo una cantidad tremenda de dinero. De acuerdo con muchas estadísticas, 800.000 millones al año en el comercio”, dijo Trump al diario The New York Times en plena campaña.

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Algunos expertos no están de acuerdo con la forma en que Trump presenta el déficit comercial estadounidense.

“La balanza comercial de una nación no es para nada como el balance final de una empresa”, dijo Douglas Irwin, experto de comercio en el Colegio Dartmouth y exfuncionario del gobierno de Ronald Reagan, en un artículo para la revista Foreign Affairs.

“Mientras que una empresa no puede perder dinero de manera indefinida, un país… puede mantener un déficit comercial indefinidamente, sin afectar su bienestar”.

Irwin señala que Australia ha tenido un déficit comercial durante décadas y que no ha tenido una recesión por 25 años. En contraste, Japón mantiene un superávit y su economía se ha estancado durante décadas.

¿Así que eliminar el déficit comercial con México sería bueno para la economía estadounidense? En el corto plazo, sí. Pero en el largo plazo, posiblemente no lo sea.

Eso se basa en un reporte del equipo de economistas de la empresa Morgan Stanley que estima que si Trump impone aranceles del 20% o el 45%, la economía estadounidense recibiría un impulso durante el primer año. Ello sería porque en el modelo económico de crecimiento, el déficit comercial actúa como un lastre. Un déficit menor causaría un crecimiento a corto plazo.

Pero luego habría una reacción negativa. Los analistas de Morgan Stanley estiman que el crecimiento económico se detendría en el largo plazo, dado que los exportadores estadounidenses terminarían perdiendo, los precios al consumidor se incrementarían y las empresas reducirán sus inversiones.