(CNN) - Al menos dos prisioneros murieron y 28 más lograron escapar tras un motín en la Penitenciaría Estatal de Piraquara, en la región metropolitana de Curitiba, en el sur de Brasil. De acuerdo con las autoridades del sistema penitenciario de Paraná, el motín se inició a primeras horas del domingo.

Las autoridades dijeron que hacia las 5:30 a.m., dos fuertes estallidos se escucharon en la Penitenciaría Estatal de Piraquara. En el sitio de la explosión se formó un hueco por el cual intentaban escapar los presos, mientras que afuera de las instalaciones, un grupo de 15 hombres fuertemente armados los cubrían.

La Policía Militar y el Departamento de Operaciones Especiales del Departamento Penitenciario fueron llamados para atender el incidente, dijeron las autoridades.

El escape de más presos se logró evitar luego de que las fuerzas de seguridad pudieran acceder al perímetro de la prisión, dijeron.

La fuga ocurrió tan solo un día después de otro motín en la prisión de Alcaçuz, en el estado de Río Grande do Norte, en el que murieron al menos 27 presos. El motín, que duró 14 horas, se originó después de que estallara un altercado entre dos bandas rivales, el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Sindicato del Crimen de Rio Grande do Norte.

Ola de violencia carcelaria 

La ola de violencia de este año en las prisiones de Brasil comenzó el 1 de enero cuando al menos 56 personas fueron asesinadas en el Complejo Penitenciario de Anisio Jobim en Manaos.

Las víctimas fueron decapitadas y sus cuerpos arrojados por encima de las paredes de la prisión. Sergio Fontes, secretario de seguridad pública del estado de Amazona, dijo que el motín fue originado por la disputa del control de la venta de drogas en la cárcel.

Mientras era sofocado ese motín, cuatro reos fueron asesinados el 2 de enero en la unidad carcelaria de Puraquequara en Manaos.

En el vecino estado de Roraima, 22 personas fueron asesinadas el 6 de enero en Penitenciaría Agricultural de Monte Cristo.

El 8 de enero, cuatro prisioneros fueron asesinados en la cárcel pública de Desembargador Raimundo Vidal Pessoa en Manaos.

Algunos prisioneros escaparon durante los disturbios.