(CNN Español) - Miami deja de ser ciudad santuario, como se les conoce a las ciudades refugio para los inmigrantes indocumentados.

El alcalde del condado Miami-Dade Carlos Giménez ha ordenado detener a los inmigrantes indocumentados, como ordenó el presidente Donald Trump, que amenaza con retirar los fondos federales a las ciudades que no acaten su decreto sobre inmigración firmado el miércoles.

"Es una decisión correcta", celebró Trump en Twitter.

Giménez envió un memo a Daniel Junior, director interino del Departamento de Correccionales de Miami-Dade, ordenándole detener las solicitudes recibidas del Departamento de Seguridad Nacional.

Giménez le dijo a Junior que su directriz era una respuesta al decreto del presidente Donald Trump el miércoles.

Las llamadas ciudades santuario están comprometidas con proteger a sus residentes indocumentados de una posible deportación, y se están uniendo para enfrentar lo que podría ser una fuerte batalla legal.

Nueva York sigue siendo santuario

Funcionarios de Nueva York se mantienen firmes en su desafío al decreto de Trump que obligaría a ciudades santuario a colaborar con agentes federales para la deportación de migrantes indocumentados y que también retiraría millonarios fondos federales.

El alcalde Bill de Blasio ha dicho que está listo para ir a corte por el tema, y que probablemente otros alcaldes harán lo mismo.

Por su parte, el alcalde de Atlanta, Kasim Reed, dijo: "Como miembro de la coalición de Ciudades por la Acción por la Reforma Inmigratoria, me uno a mis colegas alcaldes a lo largo del país en la condena de los decretos del presidente en inmigración firmados ayer. Creemos que los decretos del presidente violan los principios de la Constitución de Estados Unidos".