(CNN) – “Una nación sin fronteras no es una nación”, aseguró este miércoles el presidente Donald Trump, mientras firmaba el decreto para empezar la construcción del muro en la frontera sur de este país. “Desde hoy, Estados Unidos recupera el control de sus límites, recupera sus bordes”, añadió.

Pero, ¿qué tan grave es la situación en la frontera sur? Está mucho mejor de lo que ha estado en bastante tiempo.

La inmigración ilegal en la zona que divide a México y Estados Unidos ha caído en picada en los últimos años. Según la Agencia de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos, 415.816 personas fueron descubiertas intentado entrar ilegalmente a este país, durante el último año fiscal que terminó en septiembre pasado.

De ese total, 408.970 fueron atrapados en la frontera con México. Y esa cifra nacional representa menos de la mitad del 1,1 millón de personas detenidas anualmente entre 1980 y 2008 por ingresar de manera irregular. Además, de acuerdo a lo que informó la Patrulla Fronteriza, “las aprehensiones son un indicador del número total de los intentos por cruzar el borde ilegalmente”.

La cifra de mexicanos descubiertos intentando cruzar irregularmente en 2015 fue prácticamente un mínimo histórico en los últimos 50 años, como lo reportó un estudio del Centro de Investigaciones Pew.

Según Pew, la inmigración ilegal desde México ha disminuido de tal manera que en los últimos años el número de mexicanos que regresaron a su país de origen superó al de aquellos que intentaron llegar a Estados Unidos. La Patrulla Fronteriza también resaltó que mientras hay “muchos menos nacionales de México adultos y solteros intentando cruzar la frontera hay muchas más familias y niños sin acompañantes huyendo de la pobreza y violencia en América Central”.

Ahora, también hay una diferencia y es que “una proporción creciente” de estos inmigrantes centroamericanos se están entregando a las fuerzas de seguridad para “buscar protección humanitaria” en vez de intentar llegar a Estados Unidos sin ser detectados.

Si la situación actual en la frontera sur representa una crisis, ya está bajo vigilancia.

Pero es engañoso describir como una nación sin fronteras a un país en el que las inmigraciones ilegales y las capturas por estos hechos han caído en picada durante los últimos años.