Manifestantes en el aeropuerto JFK de Nueva York donde los taxistas se unieron y pararon el servicio durante una hora para protestar contra el decreto de Trump. (Stephanie Keith/Getty Images)

(CNN) - Uber está sintiendo la presión en las redes sociales luego de que algunas personas en Estados Unidos sintieran que la compañía había respondido de forma inapropiada al decreto de Donald Trump que afecta a 7 países de mayoría musulmana.

Trump emitió un decreto el viernes que prohíbe la entrada a Estados Unidos de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana. Para la tarde del sábado habían estallado protestas en diversos aeropuertos del país, donde más de 100 viajeros con visa se encontraban en el limbo debido al decreto presidencial.

En solidaridad, la alianza de taxistas de Nueva York llamaron a detener las recogidas entre las 6 y las 7 de la noche en el aeropuerto JFK de Nueva York, donde dos iraquíes se encontraban detenidos.

A las 7:30, Uber anunció que suspendería el aumento de precios en el aeropuerto JFK, con lo que formalmente disminuía el costo de los viajes.

La reacción fue inmediata. El hashtag #DeleteUber (Elimina a Uber) comenzó a ser tendencia en Twitter, con gente compartiendo fotos en las que se veía la pantalla de "eliminar" la aplicación de Uber en sus teléfonos y comparando la medida de Uber con el rompimiento de una huelga.

El domingo por la mañana, Uber tuiteó que la medida no había sido un intento de romper la huelga. La compañía dirigió a una publicación hecha el sábado en la página de Facebook del CEO Travis Kalanick, en la que decía que la empresa estaba trabajando para identificar a conductores de los siete países afectados por el decreto presidencial.

Para aquellos que estuvieran varados fuera del país, Kalanick dijo que Uber ayudaría a compensarlos por las ganancias no obtenidas durante los 90 días de la prohibición.

Pero en su publicación, Kalanick también reiteraba la importancia de trabajar con Trump, algo que ya le había dejado saber a sus empleados la semana anterior. Kalanick es miembro del grupo de asesoría de negocios de Trump, que tendrá su primera reunión el viernes, dijo.

En tanto, el principal competidor de Uber, Lyft, tomó acciones totalmente diferentes. La compañía envió un email a sus usuarios el sábado en el que condenaba las medidas de Trump y dijo que donaría 1 millón de dólares al grupo defensor de los derechos civiles ACLU durante los próximos cuatro años.