(CNN Español) - Disidentes de las FARC estarían delinquiendo en la frontera común con Brasil, según informó este martes el Ministerio de Defensa de Brasil desde la ciudad de Manaos, en el estado Amazonas, a unos 3.400 kilómetros al noroeste de la capital, Brasilia.

Esos disidentes estarían delinquiendo en la frontera común con Brasil, según el ministro de Defensa de ese país, Raúl Jungmann.

Entre tanto, su homólogo colombiano, Luis Carlos Villegas, aseguró que hay una alianza criminal entre grupos delincuenciales de Brasil —como el grupo Comando Vermelho, Familia del Amazonas y el Primer Comando de la Capital, PCC— y de Colombia, —como el Clan del Golfo, los Pelusos y los Puntilleros—.

Por ello, los ministros de Defensa de Colombia y de Brasil anunciaron este martes acciones conjuntas para evitar que los disidentes de las FARC actúen en la frontera común, aliados con bandas criminales del país vecino.

Ambos acordaron la implementación de una estrategia conjunta para “neutralizar” las actividades delincuenciales entre los grupos criminales de los dos países. Brasil mostró su preocupación por las acciones de los disidentes de la guerrilla colombiana en la frontera común.

“No puede ser la paz de Colombia motivo de preocupación para el vecindario; [el] motivo de preocupación era la guerra y el conflicto”, dijo Villegas este martes. “Lo que hemos alcanzado en materia de paz en Colombia es un conjunto de buenas noticias para la seguridad de nuestros vecinos”.

El Ministerio de Defensa de Colombia estima que al menos 300 guerrilleros (un 5% del total de las FARC) no se acogerían al acuerdo de paz  que firmó el Gobierno de Colombia con el grupo guerrillero el pasado mes de noviembre.

El acuerdo incluye cinco puntos: desarrollo rural integral, participación política de los guerrilleros, erradicación de cultivos ilícitos, verdad y reparación para las víctimas —en la que se aplica una justicia transicional—, el fin efectivo del conflicto.

Otras de las preocupaciones de ambos países se centró en el combate del narcotráfico y de las bandas criminales a lo largo de la frontera común que se extiende por cerca de 1.600 kilómetros. El plan incluye además la lucha contra la minería ilegal, una actividad criminal del que se derivan otros actividades delincuenciales como lavado de dinero y tráfico de drogas, según el Ministerio de Defensa de Brasil.

La institución también dijo que Colombia hará un control de las armas depuestas por las FARC para impedir que ese arsenal llegue a manos de las bandas criminales brasileñas.

Según la ONG InsightCrime, un centro de estudios que monitorea el conflicto armado en Latinoamérica, esos grupos delincuenciales brasileños tienen “presencia en la remota región selvática”, impulsados por el “lucrativo comercio de cocaína y la poca presencia de autoridades en la zona”.

Además asegura esa organización que la guerra entre el PCC y el Comando Vermelho son los responsables de la ola de violencia en las cárceles de Brasil que solo el mes pasado dejó más de 100 muertos en motines en varias prisiones del país.