Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Camilo. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) - Cuando a comienzos de febrero el presidente Donald Trump usó su máquina de pucheros digitales, Twitter, para intentar deslegitimar al juez que bloqueó su veto inmigratorio, Dean Obeidallah, exfiscal y comentarista radiofónico, aseguró que se trataba del tuit más escalofriante del mandatario.

En aquel micromensaje, Trump calificó de "supuesto" al juez James Robart, nombrado por George W. Bush.

Un día después de una conferencia de prensa que para muchos fue alucinante, el presidente se ha superado a sí mismo con otro tuit, para mí más escalofriante aun si cabe: "Los medios de noticias falsas (el fallido @nytimes, @nbcnews, @abc, @cbs, @cnn) no son mis enemigos, ¡son los enemigos del pueblo estadounidense!", escribió Trump en su cuenta de Twitter.

Pero poco después lo borró y puso una nueva versión de ese tuit, con el mismo mensaje pero retirando a la CBS y la ABC de su ataque; él sabrá por qué.

Por cierto, también quitó la palabra "sick" con la que terminaba su primer tuit, que viene a ser algo así como que ya está harto de la situación.

No voy a insistir en lo que significa la prensa en una democracia. O las opiniones, de la índole que sean, en una sociedad civilizada. Cuando las libertades peligran es mejor hablar alto y claro.

Es hora de que la sociedad cívica le pida al presidente Trump que deje de incitar la división y también el odio a la prensa. Y como hizo mi colega Jim Acosta, le recomendaría que deje de llamarnos noticias falsas y que opte por decir que, las nuestras, son noticias que no le gustan. Mejor nos iría. A todos.

No voy a insistir en lo que significa la prensa en una democracia. O las opiniones, de la índole que sean, en una sociedad civilizada. Cuando las libertades peligran es mejor hablar alto y claro.

Camilo Egaña