(CNN) - Cargos por el equipaje, por entregar tarde la habitación, por tener más espacio para las piernas. Donde sea que mires, los cargos adicionales que usan desde las aerolíneas hasta los hoteles están menoscabando nuestros presupuestos de viaje.

Esos días en que comprar un boleto aéreo o pagar por una noche de hotel significaban que adquirías la experiencia completa se han ido.

Después de ser seducido por esa atractiva tarifa básica, te pueden cobrar por todo, desde el alquiler de audífonos durante un vuelo hasta 6 dólares por una botella de agua en tu suite.

Entonces, ¿cómo puede un viajero experto luchar contra las tarifas escondidas y conseguir una buena relación calidad-precio?

Es momento de tomar el control, dice el experto en comportamiento del consumidor Jen Drexler. “Ya no puedes solamente presentarte en el aeropuerto y sentarte en cualquier silla que haya sido escogida para ti, ya no puedes simplemente llegar al hotel que fue elegido para ti. Es necesario que seas un consumidor realmente agresivo”.

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Cuando una maleta chequeada que viaja en la bodega del avión excede el peso permitido, Ryanair cobra un recargo adicional por cada kilo.

Cuando una maleta chequeada que viaja en la bodega del avión excede el peso permitido, Ryanair cobra un recargo adicional por cada kilo.

Cargos adicionales de aerolíneas

Según una estimación, las aerolíneas globales se embolsaron más de 59.000 millones de dólares por cargos que cobraron en el 2015.

Y aunque la tendencia de cobrar tarifas adicionales comenzó con las aerolíneas de bajo costo, las aerolíneas que no lo son y ofrecen un servicio completo decidieron seguir su ejemplo.

“Creo que uno de los peores es el cargo adicional por cambios”, dice George Hobica, presidente de airfarewatchdog.com. En América del Norte, “solía ser gratis cambiar un pasaje o un horario. Ahora cuesta 200 dólares. A la aerolínea no le cuesta 200 dólares cambiar ese boleto. De hecho, lo haces tú mismo”.

Esta presión para cobrar de más en cada oportunidad ha llevado a las aerolíneas a diseñar más categorías de asientos, lo que hace posible que tengan más tarifas a la carta.

"Ahora lo que estamos viendo son como cinco estratos diferentes de cabinas”, desde la primera clase hacia abajo, agrega Hobica. Si compras una de las tarifas súper baratas, “estarás en la última fila al lado del baño”.

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Programas de lealtad

Durante mucho tiempo, los viajeros frecuentes han confiado en los programas de lealtad para conseguir agradables beneficios, desde ascensos en la cabina hasta equipajes chequeados en bodega.

“Piensas que si alcanzas el siguiente estatus te van a tratar mejor”, dice Brian Whitney, vicepresidente de ventas de Allure Global y habitual viajero de negocios.

Pero el estatus elite ya no entrega lo que antes daba. Según Hobica, "antes la razón número uno para ser leal con una aerolínea en particular era el ascenso gratis” a clase ejecutiva. Pero como las aerolíneas cada vez venden más esas sillas —y algunas compañías han tomado como rutina, de hecho, sobrevender los boletos— “en estos momentos es casi imposible conseguir un ascenso”.

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La cadena de hoteles Hyatt está relanzando su programa de lealtad este año.

La cadena de hoteles Hyatt está relanzando su programa de lealtad este año.

Cargos adicionales en hoteles

Y aunque las aerolíneas son las mayores culpables de los costos adicionales que pagamos en nuestros viajes, la industria hotelera también entró el juego.

Le ha dado resultados. Se calcula que los ingresos de la industria hotelera global alcanzaron los 550.000 millones de dólares en el 2016. 

Los cargos adicionales pueden incluirlo todo, desde cobrarte por una botella de agua hasta pedirte que pagues tarifas exorbitantes por una conexión telefónica en tu habitación, pasando por la “tarifa de resort” que se pide en América del Norte, un cargo adicional obligatorio que supuestamente cubre el mantenimiento de las instalaciones del hotel y que puede oscilar entre 25 y 30 dólares.

Una pareja de cadenas hoteleras estadounidenses han estado cambiando su estrategia. Hyatt está relanzando por completo su programa de lealtad este año, llamándolo World of Hyatt (El mundo de Hyatt) y reposicionándose para ganar la fidelidad de más viajeros de elite.

En el extremo inferior de esa escala, los beneficios incluirán una botella de agua gratis por noche (desde el 1 de marzo) -un beneficio mínimo que hará que pocos corazones latan más rápido- y podrán ir hasta un ascenso a suites o mejores habitaciones, escoger habitaciones favoritas o tener más oportunidades de obtener noches gratis.

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Virgin Hotels, parte de Virgin Group, ha tomado un rumbo distinto y, potencialmente, disruptivo.

“Nuestros minibares tienen precios de la calle. Puedes ir a un supermercado local y encontrarás el mismo precio”, dice el CEO de Virgin Hotels, Raúl Leal.

“Creemos que es realmente interesante que a veces, cuando recibes tu cuenta, te cobren cargos adicionales por WiFi, recargos por una entrega de servicio a la habitación y tarifas de más por reposición del minibar. Generalmente esos cargos no significan mucho en el balance de un hotel”.

La estrategia de Virgin ha dado resultados. Su hotel de Chicago fue elegido hace poco como el mejor hotel por la prestigiosa publicación de viajes Conde Nast's Readers' Choice.

“Creo que, en general, no debemos sentir que te tenemos”, agrega Leal.

Consejos para evitar los cargos adicionales

Lo más importante es que debes estar atento.

Nunca supongas que algo es gratis, lee la letra menuda de cada aerolínea y de cada hotel antes de viajar y sé muy cuidadoso con las cajas que marcas cuando reservas por internet.

Y no temas regatear. Según Whitney, “puedes tratar de negociar prácticamente cualquier cosa. Yo he negociado una cancelación de hotel a las 6 de la tarde sin ningún cargo adicional. He negociado la tarifa de resort. Realmente depende de hasta dónde estés dispuesto a llegar y cuál es el nivel de esfuerzo”.

Otros consejos incluyen instalar una aplicación para encontrar conexiones gratuitas y cercanas de WiFi (así como cafés y librerías amigables con las personas que deben trabajar) y evitar los recargos de los aeropuertos por la renta de vehículos. Puedes compartir el transporte hasta la ciudad y allí alquilar el carro que necesites.

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Algunos gimnasios de hotel ofrecen agua gratis, así que no necesitas acudir al minibar de la habitación.

En cuanto a las aerolíneas —y probablemente ya sepas esto—, debes revisar las restricciones de equipaje y luego empacar pocas cosas o, dado el caso, no chequear las maletas para que viajen en la bodega del avión.

Prediciendo las futuras tendencias

Hobica, el experto en aerolíneas, cree que los padres eventualmente podrían pagar por una silla para sus hijos más pequeños, incluso si durante todo el viaje están en el regazo de alguno de ellos. “Esa no sería una tarifa escondida pero sí sería, definitivamente, una tarifa muy cara”.

También predice que más aerolíneas seguirán el ejemplo de compañías de bajo costo como Ryanair y Easyjet, al cargar una tarifa adicional por el uso de la tarjeta de crédito.

“Piensa en esto: las aerolíneas deben pagar entre el 2% y el 4% de comisión a la compañía de la tarjeta de crédito cuando tú la utilizas”.

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Jen Drexler cree que los hoteles comenzarán a cobrar por escoger la habitación de tu preferencia. “Creo que pronto podremos decidir si queremos estar en un piso cerca de una salida de emergencia o si quieres estar muy lejos de la máquina de hielo”, dice.

Y ahora que muchas cadenas hoteleras tienen aplicaciones que te permiten registrarte y pagar a la salida sin ver a un ser humano, esta será la oferta por defecto. Puedes escoger entre arreglártelas tú mismo o conseguir la ayuda de alguien para que resuelva el problema por ti. “Vamos a comenzar a pagar por contacto humano”.