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Noticias de EE.UU.

En Texas puedes conducir un tanque real de la II Guerra Mundial y disparar lanzallamas

Por Richard Roth

Uvalde, Texas (CNN) — ¿Cansado de las vacaciones en la playa? ¿Aburrido de hacer otro tour en un museo?

¿Podría sugerirte conducir y disparar un tanque Sherman de la era de la Segunda Guerra Mundial?

Acabo de hacer eso y más y se volvió un descanso interesante de las tensiones globales que cubro como corresponsal sénior de CNN en Naciones Unidas.

Mis colegas de CNN y yo viajamos a la ciudad de Uvalde, a dos horas de San Antonio, en el suroeste de Texas. La historia fue una idea de ellos, ellos venían a grabar el video. Pero como no conduzco, necesité de su ayuda para que me trajeran. (Vivo en Nueva York, ¿quién necesita saber conducir?)

Debo confesar que estaba muy preocupado de no regresar a casa con mi cuerpo intacto. ¿Por qué? Disparé un arma en China una vez, en 1989, y casi me caigo hacia atrás con el arma en las manos.

Mi tanque Sherman, dotado con un arma de .76 mm me estaba esperando en DriveTanks.com, ubicado en el extenso rancho de cacería Ox de 18.000 hectáreas.

Drive Tanks les ofrece a comandantes amateurs operar una flota de tanques de todo el mundo y además dice ser el único lugar  donde los visitantes pueden conducir tanques reales y disparar proyectiles reales.

DriveTanks está ubicado en el extenso rancho de caza Ox, un terreno de 18.000 hectáreas.

Drive Tanks está ubicado en el extenso rancho de cacería Ox, un terreno de 18.000 hectáreas.

Es una experiencia fantástica incluso para experimentados amantes de la adrenalina de todo el mundo, dice el cofundador de la compañía, Todd DeGidio.

“La gente dice, después de haber conducido el tanque y haber disparado, ‘es lo mejor que he hecho en mi vida’”, me dijo DeGidio.

No le dije que esto podría ser lo peor que haya intentado hacer en mi vida, ya habiendo meditado las instrucciones sobre cómo subirme al tanque, ni siquiera había pensado en cómo manejar o disparar. Se ve tan fácil en las películas de la Segunda Guerra Mundial.

Sintiéndome fuera de forma, estaba preocupado por deslizarme fuera del tanque usando mi traje y zapatos formales. ¿Por qué mi equipo me sugirió usar esta ropa? Les dije que no los nombraría en mi testamento.

“No hemos perdido a nadie todavía”, me dijo DeGidio cuando le pregunté si sobreviviría al viaje.

Creo que ayudó el hecho de que no hubiera otro tanque disparándome mientras recorría el camino. (Los visitantes que busquen un enfrentamiento de la Segunda Guerra Mundial, en la Batalla de las Ardenas, pueden comprar un encuentro con un tanque alemán Leopardo cuando hagan su visita).

El Sherman es el tanque más popular del parque, a donde llegan visitantes que van desde turistas rusos y de la India hasta mamás que hacen reservas para sorpresas de cumpleaños.

Yo no era Patton

Sentí como si necesitara cuatro personas para llevarme a la apertura del conductor. Mi tanque no vio un combate de la Segunda Guerra Mundial, pero pudo haber estado en Japón cuando las hostilidades terminaron.

Mientras DeGidio me daba las últimas instrucciones, aún me preocupaba —como lo había estado por semanas— que no tenía una licencia de conducir. Yo sólo había conducido un auto un par de veces, en 1978.

DeGidio me autorizó a seguir. (Solo después aceptó que estaba preocupado antes de partir. ¡Claro que estaba!)

Me senté en la silla elevada, con la cabeza asomada fuera del tanque, con Todd hablándome a través de unos auriculares sentado en otra silla.

Durante la guerra, puedo garantizarte, un conductor de tranque no tenía al productor de CNN, Julian Cummings, colgando del frente del tanque con un arnés grabando a sus ocupantes.

La distracción de Julian fue la razón por la que me equivoqué en un giro clave a la derecha justo a la salida del hangar de tanques. Me sorprendió lo difícil que fue girar el timón para que el tanque pudiera dar la vuelta. Tuve que poner mucha presión en el acelerador para moverlo. ¿El embrague? ¿Dónde está el embrague? Déjenme en paz.

Este no era un campo de golf miniatura. Mis globos oculares casi se caen cuando vi una gran pendiente frente a nosotros. Estaba seguro de que el tanque se voltearía y eso no era lo que quería.

DeGidio me aseguró por los audífonos que el tanque podría aguantarlo.

Bajo fuego

El tanque Sherman tiene un arma .76 mm.

El tanque Sherman tiene un arma .76 mm.

“¡Boom!”

¡Estamos bajo ataque! (En cierto modo). Una gran carga explosiva se disparó cuando nos sumergimos en un pequeño arroyo, seguido de otra explosión. Luego escuché fuego de una ametralladora de un fortín desde una colina, todo parte de una experiencia simulada del campo de batalla.

Sintiendo el calor, las piernas adoloridas y un poco de miedo, los visitantes pueden tener una mínima idea de lo que un soldado pasó sentado en un tanque bajo fuego real a la intemperie, enfrentando a las unidades alemanas de tanques Panzer más poderosas de la Segunda Guerra Mundial.

Era tiempo de paz en el rancho de cacería Ox, donde los visitantes pagan desde pocos cientos de dólares por disparar una ametralladora hasta más de 8.000 dólares por todo el equipo: conducir un tanque, disparar armas e incluso, un lanzallamas.

Hice tres vueltas al campo ganando confianza mientras practicaba la ruta. Una lástima que no pude conducir por Times Square.

Bajando una colina

No necesitas una licencia de conducción ni saber conducir para manejar un tanque de guerra.

No necesitas una licencia de conducción ni saber conducir para manejar un tanque de guerra.

Tuve un mal momento.

Mientras DeGidio me gritaba que pisara a fondo el pedal, me quedé corto subiendo una colina. Fue un momento aterrador cuando el tanque se deslizó hacia atrás y no pude respirar bien hasta que paramos. El tanque pudo haberse quedado sin gasolina o probablemente yo no había previsto la pendiente.

Después de conducir un tanque por primera vez en mi vida, mi equipo de CNN me forzó a ser quien disparara el arma grande del tanque, mandando un proyectil de casi 7 kilogramos a un viejo auto de disparo.

En el combate, el cañón en la parte superior puede penetrar la armadura de los tanques enemigos, aunque los tanques alemanes de la Segunda Guerra Mundial eran más resistentes y podrían hacer explotar los tanques Sherman estadounidenses desde cierta distancia.

DeGidio había prometido una experiencia emocionante y lo logró. (Me puse tapones para los oídos). Grité: “¡dale en el blanco!”. En principio no pasó nada y luego Todd le dio un pequeño tirón a una cuerda, escuchamos ¡BUM! y vimos un destello de una llama.

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Luego disparé la ametralladora automática del tanque calibre .50, que escupía balas con la rapidez de la acción del fuego. (Traté de apuntar lejos de mis colegas de CNN. Todos ellos sobrevivieron).

El calor del lanzallamas me hizo sentir que estaba en una parrilla.

“Claro, está caliente”, dijo DeGidio. “Es un lanzallamas”.

Las piernas me temblaban cuando dejé el rancho, el sol se ponía por el oeste de Texas. El primer viaje en tanque de mi vida había terminado.

Si quieres seguir mis recomendaciones, debes hacer una reservación. Los visitantes no deberían aparecer inesperadamente en la mitad del recorrido del tanque.

–Lawrence Crook III y Julian Cummings de CNN contribuyeron con esta historia.