(CNNMoney) - El motor de combustión interna ha sufrido un duro golpe, esta vez en el país que inventó el coche moderno.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, sugirió que es solo cuestión de tiempo para que Alemania siga los pasos de Francia, Gran Bretaña, la India y otros países que han prohibido las nuevas ventas de carros equipados solamente con motores de gasolina o motores diésel.

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“No puedo decir un año exacto todavía, pero el enfoque es correcto porque si invertimos rápidamente en más infraestructura y tecnología de recarga para coches eléctricos, un cambio general será estructuralmente posible”, le dijo Merkel al tabloide Super Illu.

Un vocero del Gobierno alemán confirmó las declaraciones de Merkel en un correo electrónico enviado a CNNMoney este lunes.

Volvamos rápidamente a 1886, cuando Carl Benz solicitó una patente para “un vehículo impulsado por un motor de gasolina”. Hoy, fabricar carros es la industria más grande en Alemania y el mayor generador de ingresos de exportación.

Volkswagen es el mayor fabricante de carros en ventas y Daimler, el dueño de Mercedes Benz, BMW y Porsche, también es actor principal del mercado.

Merkel buscará un cuarto mandato como canciller en las elecciones del 24 de septiembre, y se ha intensificado la presión sobre su gobierno para que tome una postura mucho más firme ante la crisis por la contaminación del aire ocasionada por los motores diésel.

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Hace casi dos años explotó un escándalo cuando Volkswagen admitió que había mentido en el número de emisiones al manipular el programa para que los motores diésel salieran limpios, durante las pruebas que se hacen en condiciones normales de conducción.

Desde ese momento, varios fabricantes de autos, incluyendo a otras compañías alemanas, han sido investigados por tratar de hacer lo mismo.

Algunas ciudades alemanas preocupadas por sus elevados niveles de contaminación han amenazado a los vehículos con motores diésel.

Y la reputación de la industria fundamental para la promesa de calidad y fiabilidad de la marca Made in Germany– recibió otro impacto el mes pasado cuando agentes antimonopolio europeos dijeron que estaban buscando pruebas de que, durante años, fabricantes de autos habían operado un cartel ilegal.

“Es claro que los objetivos climáticos que establecimos para el 2050, específicamente la reducción de CO2 de un 80 a un 95%, son muy ambiciosos incluso si se reducen significativamente las emisiones de CO2 de los vehículos”, dijo Merkel en su entrevista con el medio alemán.

Sus comentarios llegan justo cuando el Ministerio de Finanzas de Alemania admitió que el escándalo del diésel podría hacerle daño a la economía más grande de Europa.