(CNNEspañol) - En menos de dos semanas, el centro y el sur de México se vieron afectados por dos sismos de gran magnitud. Cientos de personas murieron y otras miles quedaron damnificadas por la destrucción masiva que provocó el sismo.

Tras la tragedia, la solidaridad ha rebosado al país y miles se han volcado a brindar asistencia humanitaria a los damnificados.

Las labores de rescate continúan en el edifico de Álvaro Obregón 286, que se colapsó tras el terremoto del martes pasado. Allí aún se buscan a cerca de 40 personas, con esperanzas de encontrarlas con vida. Se trata de oficinistas que se encontraba dentro del edificio en el momento del derrumbe, según Expansión. Se cumplen seis días del desastre, pero aún se requiere ayuda en este lugar.

Para inscribirse como voluntario para la remoción de escombros, es necesario inscribirse en el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) de la Secretaría de Seguridad Pública, en Chimalpopoca, colonia Centro.

Para ser voluntario es necesario ser mayor de edad, no tener enfermedades infectocontagiosas o respiratorias, ni enfermedades degenerativas crónicas, según le dijo a CNN en Español Alejandro Villegas, subdirector de Capacitación y Vinculación del ERUM.

Una vez son seleccionados, a los voluntarios se les equipa con herramientas de seguridad como cascos, guantes, tapabocas, entre otros, y forman grupos para ser desplazados hacia los lugares más afectados, según dijo Villegas.

La ayuda de los voluntarios ha sido tan grande, dice él, que una semana después del terremoto no se necesitan muchos más. Los voluntarios ahora esperan turnos para relevar a otros que están cansados. Los turnos de trabajo de un voluntario usualmente son de entre 6 y 8 horas, según el subdirector de Capacitación y Vinculación del ERUM.

Los puntos donde más se necesitan voluntarios son el colegio Enrique Rébsamen, el edificio de la avenida Álvaro Obregón y el multifamiliar de la casa de plata, en la colonia Del Valle, aseguró Villegas.

“Sí ha habido mucha gente… Sí se requieren manos pero ya lo que se ha estado manejando es por turnos. Aquí se anotan y se les dice a algunos que hoy no es necesario, tal vez para mañana”, dice Villegas.

Valentina Toledo, voluntaria que organiza a las personas que ayudan en las labores dentro de la zona del colapso del edifico de Álvaro Obregón, le dijo a Expansión que los turnos de espera para los voluntarios que llegan son cada vez más largos.

"Hoy vamos a pasar en grupos de 30. El tiempo de espera aproximado aquí es de hora y media. Luego pasan al segundo filtro, que es donde está el derrumbe. Ahí la espera aproximada es de hora y media. Y luego suben al derrumbe tres horas. Así que la gente que vaya a venir, que tenga toda la disposición de esperar unas siete horas más o menos", relata Toledo a Expansión.

Según ella, se necesitan manos, sobre todo en este turno matutino, pues a mediodía se agrupa más gente. También en las noches se requiere ayuda de personas, preferentemente con algún oficio como carpintero, herrero, albañil o gente que sepa apuntalar.

"Lo que necesitamos sí es que retiren escombro que se va tirando por el tobogán. Y obviamente, si se ve un indicio de cuerpo, de vida, los especialistas inmediatamente ya los retiran, y ellos hacen toda la labor, porque no se puede jalar y retirar nada más así, es algo muy complicado. Obviamente sí hemos tenido voluntarios que sí han pegado el grito, y aquí se les enseñan los señalamientos", añade la voluntaria.