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Argentina

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Alberto Nisman fue asesinado, dice un juez

Por Emanuella Grinberg

(CNN) — El fiscal argentino Alberto Nisman, que acusó a altos funcionarios del gobierno de encubrir el ataque terrorista más mortífero del país, fue asesinado, según dijo este martes un juez federal.

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El fallo marca la primera vez que un juez ha calificado la muerte del fiscal Nisman como un homicidio, en un caso que ha estado plagado de especulaciones y teorías de conspiración.

Nisman fue encontrado muerto, en su departamento de Buenos Aires, el 18 de enero de 2015, por una herida de bala en la cabeza. Días antes, había presentado un informe en el que acusaba a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y a otros funcionarios de encubrir la participación de Irán en un atentado con bombas en un centro comunitario judío, en 1994, que dejó 85 muertos y más de 300 heridos.

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Inicialmente, Fernández y otros calificaron su muerte como un suicidio. Pero las pruebas no encontraron residuos de pólvora en las manos de Nisman ni rastros de sangre en sus brazos que sugirieran que la herida de bala fuera autoinfligida, escribió el juez Julián Ercolini, en un fallo de 656 páginas.

El fiscal Alberto Nisman fue encontrado muerto en su apartamento en Puerto Madero el 19 de enero de 2015, en horas de la madrugada.

“También se ha demostrado suficientemente en autos y con el grado de probabilidad que habilita el Código Procesal Penal de la Nación en su artículo 306 y siguientes, que la muerte del Fiscal Nisman no obedeció a un suicidio y que habría sido producida por terceras personas y en forma dolosa”, dijo Ercolini en el fallo.

“En pocas palabras, en aquella noche del 17 al 18 de enero de 2015, a Nisman lo habrían matado con el arma de Diego Lagormarsino y éste, a la vez, fue la última persona que ingresó al departamento del Fiscal”.

Según el fallo, es “Lagomarsino un eslabón más de la compleja cadena de personas que de una u otra forma condujeron el destino de Nisman al conocido final”, pues “habría aportado al plan criminal en forma voluntaria y con conocimiento, el arma de fuego registrada a su nombre y la información sin los cuales la conducta típica –homicidio- no habría podido ser concretada”.

Por tanto, Ercolini acusó a Lagomarsino de ser partícipe necesario en el homicidio en agravio del fiscal Nisman.

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Lagomarsino, un experto en seguridad que trabajó para Nisman, ha mantenido que le dio su arma a Nisman ante la insistencia del fiscal. Según Lagomarsino, Nisman lo llamó a su casa el 17 de enero preocupado por su seguridad. Pero Lagomarsino ha insistido en que no tuvo nada que ver con la muerte de Nisman.

Cuando murió, Nisman estaba supervisando la investigación del atentado de 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina.

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En su informe, Nisman alegó que Fernández y el canciller Héctor Timerman querían encubrir la participación de Irán para impulsar el comercio, específicamente las importaciones de petróleo y las exportaciones de granos, con la república islámica.

El gobierno de Fernández respondió con dureza después de las acusaciones, negando el encubrimiento de los vínculos iraníes. En ese momento, Fernández dijo que las afirmaciones de Nisman “tenían la intención de mentir, disfrazar y confundir”.

Después de presentar la queja, Nisman hizo un comentario premonitorio sobre la investigación: “Podría terminar muerto por esto”, le dijo a un periodista.

Luego, la noche anterior a la fecha programada en la que declarararía ante los legisladores, se encontró su cuerpo.

Con información de Mariano Castillo, Mayra Cuevas y Elliot C McLaughlin.