(CNN) – Un video descubierto recientemente, en el que un residente de un hogar de ancianos en la Florida golpea sin piedad a uno de sus compañeros, despierta nuevas preguntas sobre la seguridad que tienen las personas de la tercera edad dentro de estos lugares destinados a protegerlos y cuidarlos.

Las imágenes, obtenidas la semana pasada, muestran cómo un hombre de 52 años golpea más de 50 veces a un residente de 86 años con demencia, mientras éste permanece acurrucado en el suelo.

El residente más joven acusó a su compañero mayor de comerse su pastel, de acuerdo a las autoridades.

El video fue grabado en octubre pasado por el sistema de vigilancia de circuito cerrado en el asilo. Posteriormente fue entregado a la Policía, que lo compartió con CNN.

Este hogar para ancianos, llamado Good Samaritan Retirement Home, se encuentra ubicado en la ciudad de Williston. Tiene un largo historial de violaciones y más sanciones en los últimos cinco años que cualquier otro asilo en Florida. De hecho, en diciembre, dos administradores fueron arrestados por incidentes separados, que estuvieron relacionados con cargos de negligencia frente a los ancianos.

56 golpes en dos minutos

La golpiza, que reportó inicialmente el diario Gainesville Sun, duró cerca de 2 minutos. Sucedió el 3 de octubre pasado en el área común de una unidad de seguridad dentro del hogar, mientras que otros residentes comían y miraban televisión a escasos metros de distancia.

El hombre de 86 años recibió 56 golpes, según los reportes de las autoridades. Otros dos residentes intentaron inútilmente ayudar. Cuando el incidente ocurrió no había miembros del personal del asilo atendiendo a los residentes dentro de la unidad, ni nadie había sido asignado para monitorear el sistema de vigilancia de la unidad, indican los informes oficiales.

El personal llegó al lugar aproximadamente 30 segundos después de que la golpiza había terminado. El hombre agredido fue hospitalizado con hematomas e hinchazón en la cara, así como dolor de cadera, según el informe de la policía.

El residente al que se ve golpeando a su compañero había sufrido antes una lesión cerebral traumática, de acuerdo a la Policía.

Clay Connolly, el subdirector de policía de Williston, señaló que este hombre, cuyo nombre no fue revelado, había sido arrestado previamente en varias veces por asalto y agresión. Connolly explicó que nunca fue procesado debido a que lo declararon mentalmente incapacitado. Y, como aparece en un informe policial, no fue arrestado por los golpes de octubre debido a su "capacidad limitada".

El personal del Good Samaritan Retirement Home aseguró que el hombre no había mostrado signos de agresión desde que llegó a las instalaciones en 2015, como señalan los reportes del caso. Después de golpear al otro residente, fue retirado temporalmente del hogar de ancianos para su evaluación, pero se le permitió regresar posteriormente.

CNN intentó contactar a los propietarios y administradores de Good Samaritan Retirement Home por teléfono y correo electrónico, trató de comunicarse con los dueños también a través de Facebook. Los registros judiciales todavía no indican los nombres de los abogados de los administradores.

La muerte de una residente, apenas un mes después

Tan solo un mes después de este incidente, una residente de 72 años se cayó y se golpeó en la cabeza. El personal no la llevó al hospital ni informó a su hija o al proveedor de atención médica sobre este incidente. Posteriormente, la mujer murió.

El informe policial indica que una de las administradoras del asilo, Nenita Alfonso Sudeall, le dijo a las autoridades que tras caerse en el parqueadero, la mujer no deseaba ser llevada a la clínica. Sudeall afirmó que había seguido el protocolo establecido, ya que "la herida no sangraba activamente y (ella) estaba consciente y receptiva, se le permitió tomar una decisión sobre el tratamiento médico".

Aproximadamente seis horas después de la caída, la residente fue hallada inconsciente en la cama y se llamó al 911, según el reporte judicial. La Policía encontró a la mujer, con la cara hacia la almohada, jadeando ocasionalmente para respirar y con sangre seca en la cabeza y las manos. Fue llevada al hospital, donde murió momentos después.

Sudeall se quebró en su declaración a la Policía y lloró mientras decía que estaba “abrumada” en el hogar de ancianos, el cual tenía, según ella, poco personal y empleados mal entrenados, como aparece en el reporte policial.

Sanciones contra el hogar de ancianos

El pasado 22 de noviembre, casi tres semanas después de que esta residente muriera, la Agencia para la Administración de la Atención Médica impuso una moratoria contra nuevas admisiones en el Good Samaritan Retirement Home.

Una decisión que para Connolly no es suficiente. “Eso sólo significa que pueden matar únicamente a las personas que les quedan”, aseguró el subdirector de la Policía de Williston. “Preguntamos: ‘¿Qué planean hacer con las personas que están ahí? Y nunca obtuvimos una buena respuesta”, insistió.

Según la declaración de una portavoz, la agencia estatal tomó “medidas rápidas para hacer que este hogar de ancianos sea responsable… La salud y seguridad de los residentes es nuestra prioridad”.

Durante los últimos cinco años, la Agencia para la Administración de la Atención Médica sancionó al Good Samaritan Retirement Home 17 veces. CNN obtuvo esta información de la página web de la entidad, antes de que el hogar para ancianos apareciera como cerrada.

Además, durante el año previo a la golpiza, la agencia reportó que este asilo tenía problemas con la documentación de los medicamentos administrados a los residentes, además de no poder "proporcionar un entorno de vida decente" ni "una supervisión adecuada para un residente que necesita servicios médicos”.

El tercer incidente que llevó a un arresto

El pasado 7 de diciembre un residente se sometió a un procedimiento médico. Una enfermera le ordenó a Rhaimley Yap Romero, un administrador que según la Policía es el hijo de un copropietario, que monitoreara al residente durante el fin de semana y la alertara inmediatamente si había algún cambio en la condición del paciente, como aparece en el comunicado de prensa de la Policía de Williston.

Durante ese fin de semana, la condición del residente se deterioró y el personal del hogar contactó a Romero dos veces, pero él no informó a la enfermera ni tampoco dio instrucciones de cuidado, de acuerdo a la Policía.

El 11 de diciembre, Romero, de 31 años, fue arrestado por cargos de negligencia frente a los ancianos. Sudeall fue detenida días después por el mismo delito, pero en su caso relacionado a la muerte de la residente que se había golpeado la cabeza. Ninguno de los dos se ha declarado culpable.

El hogar de ancianos seguía funcionando

Pese a todo lo anterior el asilo no fue cerrado inmediatamente. El 19 de diciembre la Agencia para la Administración de Atención Médica presentó un informe sobre el Good Samaritan Retirement Home. Halló muchos problemas, entre ellos el hecho de que a algunos residentes se les había administrado dosis incorrectas de medicamentos, y a otros pacientes se les habían suministrado medicamentos a pesar de que no había documentación de la orden de un médico.

La entidad también encontró que el administrador del hogar de ancianos “carece de las calificaciones requeridas”, así como que “el administrador actual y el accionista admiten abiertamente una falta de conocimiento de las operaciones del asilo”. El estado presentó una orden de suspensión de emergencia para la licencia del hogar ese 19 de diciembre.

¿Son seguros estos hogares?

Múltiples informes recientes han cuestionado la seguridad de los ancianos en los asilos y centros de vida asistidos, a lo largo de todo Estados Unidos. En algunas ocasiones, como el caso de la Florida, las amenazas provienen de los demás residentes, mientras que en otros casos es del personal que los atiende.

De acuerdo a un estudio publicado en 2016 sobre 10 asilos en Nueva York, 1 de cada 5 residente sufrió de maltrato a manos de otro compañero, en un mes determinado. En septiembre pasado, las personas que vivían en un hogar de ancianos de la Florida murieron después de que el huracán Irma destruyera el aire acondicionado del lugar.

El Departamento de Policía de Hollywood reportó que el médico forense en jefe del condado de Broward, Craig Mallak, clasificó 12 muertes como homicidios por exposición al calor, debido que el personal del Centro de Rehabilitación de Hollywood Hills no evacuó a los residentes a pesar de las sofocantes temperaturas durante los días posteriores a la tormenta.

También a principios de este año, un reporte de CNN encontró que el gobierno federal ha citado a más de 1.000 hogares de ancianos por mala gestión o por no prevenir presuntos casos de violación, abuso y agresión sexual en sus asilos entre 2013 y 2016.

“Hay demasiados casos de abuso y negligencia ocurriendo en hogares de ancianos y centros de vida asistida”, sostuvo Brian Lee, director ejecutivo de Families for Better Care, una organización nacional que defiende a los residentes y a sus familias. “Hemos estado viendo casos durante décadas. Este incidente en Florida muestra lo malo puede ser el problema”, insistió.