Nota del editor: Gene Seymour es un crítico de cine que ha escrito sobre música, películas y cultura para The New York Times, Newsday, Entertainment Weekly y The Washington Post. Las opiniones expresadas en este comentario son exclusivas del autor.

(CNN) - El sábado por la noche, el Sindicato de Productores de Hollywood le otorgó su premio a la Mejor Película a The Shape of Water y, según el juicio inmediato de expertos de la industria y de los que pronostican el Oscar, eso prácticamente terminó con la especulación de quién ganará el Oscar a la Mejor Película en marzo.

Así que, por supuesto, los premios del Sindicato de Actores, los SAG, siguieron en línea al presentar su premio principal, el mejor elenco en una película, a: Three Billboards Outside Ebbing, Missouri.

Esto, señoras y señores, es la forma en que se desarrolla la vida durante la temporada de premios: como una fiesta continua, tal vez a veces como un parque de atracciones, pero rara vez o como un fenómeno anual lo suficientemente consistente como para revelar cómo va a ser el resultado semana tras semana, ceremonia tras ceremonia, gremio para gremio.

Vale la pena repetir: los Oscar son, básicamente, un premio comercial entre los que se dedican al cine. No importa si te gusta una película más que otra. Los Oscar son premios juzgados por pares y otorgados a pares, ya sean ingenieros de sonido, escenógrafos, escritores, editores, directores, productores y, por supuesto, actores.

El único Oscar al que todos votan, al parecer, es Mejor película. Entonces, ¿qué hemos aprendido este fin de semana?

¿Que otras películas en juego esta temporada además de The Shape of Water y Three Billboards... tienen alguna posibilidad? Que Lady Bird, Get Out, The Post, Dunkirk, I, Tonya, The Big Sick, Call Me by Your Name y otras ahora están fuera de cuadro por completo?

Um... ¿tal vez? Pero si la historia pasada sirve de guía, especialmente hace un año, probablemente no.

Uno recuerda, por ejemplo, que el premio SAG de Denzel Washington al mejor actor principal en una película en Fences lo había colocado frente a otros contendientes por el mismo Oscar. ¿Para quién fue el Oscar? Para Casey Affleck por Manchester By The Sea.

Y ni siquiera vayamos al Oscar a la Mejor Película 2016, que, como recordarán, estaba tan en el aire a pesar del liderazgo aparentemente insuperable de La La Land, que hubo dudas incluso después de que se abriera el sobre esa noche. Y sin embargo, Moonlight ganó. De verdad. Lo hizo. ¿Recuerdas?

Sin embargo, uno admite que el premio SAG del domingo a Three Billboards..., como lo hizo casi dos semanas después de recibir el Globo de Oro a la mejor película dramática, parece llevarlo al ámbito de las películas "prestigiosas" que compiten por premios de la industria.

Y, sin embargo, la historia mordazmente divertida y, sí, impecablemente actuada, del escritor y director Martin McDonagh de una madre amargada (Frances McDormand, ganadora del SAG anoche a la mejor actriz principal en una película) que va en busca de justicia para el la violación y el asesinato de su hija, en las últimas semanas ha recabado algunas conversaciones poco halagüeñas sobre lo que sus críticos dicen que es la manera fácil en que trata los temas planteados en su narrativa.

Uno de los antagonistas de la madre, por ejemplo, es un policía idiotizado (Sam Rockwell, también ganador del SAG al mejor actor de reparto en una película) que, antes de comenzar la película, torturaba a un sospechoso afroamericano bajo su custodia. Pero debido a que ese incidente es más hablado de lo que realmente se representa en la película, los críticos dicen que suaviza o incluso trivializa el tema de la raza.

"Todo se siente mal", escribió el crítico ganador del premio Pulitzer Wesley Morris sobre Three Billboards... en un ensayo que apareció en el New York Times del domingo. "Su comedia negra no deja un moretón. La violencia se convierte en dibujos animados. La película puede ser sobre la gracia y la venganza, pero se presentan como lecciones canosas y artilugios sentimentales".

Al mismo tiempo, incluso los críticos más duros de la película reconocen que McDormand, Rockwell, Woody Harrelson (como el melancólico y asediado jefe de Rockwell) y el resto del elenco actuaron brillantemente. Que es, por supuesto, lo que el SAG premia por encima de todo. Queda por ver si esta buena voluntad de la industria se mantendrá durante todo el camino hasta las ceremonias del 4 de marzo.

Después de todo, ni siquiera anuncian a los nominados hasta este martes por la mañana. Lo cual les dará a todos los interesados ​​un nuevo conjunto de cosas para platicar, y quejarse.

Vale la pena repetir: los Oscar son, básicamente, un premio comercial entre los que se dedican al cine

Gene Seymour