(CNN) – Los crecientes niveles de violencia relacionada con el narcotráfico hicieron de 2017 el año más sangriento en México, según estadísticas del gobierno publicadas este domingo.

El año pasado, se registraron 25.339 homicidios en ese país, un aumento del 23% comparado con 2016 y el número más alto desde por lo menos 1997, cuando el gobierno empezó a monitorear los datos. En general, los asesinatos en México han disminuido durante los años reciente, alcanzando un mínimo de 15.520 en 2014. Pero las autoridades señalan que un incremento en el crimen relacionado con las drogas revirtió esa tendencia.

Muchas partes del occidente de México –incluidos los estados de Guerrero, Jalisco, Sinaloa y Baja California Sur– han quedado atrapadas en medio de la violencia entre los carteles de droga que compiten entre sí.

El país también se ha convertido –aparte de las zonas de guerra en el mundo– en uno de los lugares más peligrosos para los periodistas.

El año pasado, seis periodistas fueron asesinados en México, según el Comité para la Protección de los Periodistas, una organización estadounidense sin ánimo de lucro. Esa fue la cifra más alta desde al menos 1992. Desde ese año, más de 40 periodistas han sido asesinados en el país.

Temas urgentes de seguridad y crimen en las elecciones

En Guerrero, el estado donde se encuentra Acapulco, los homicidios aumentaron a 2.316 el año pasado, casi lo mismo que en 2016, pero un alza frente a los 1.514 que se registraron en 2014. En Sinaloa, el antiguo territorio del famoso narcotraficante encarcelado Joaquín "El Chapo" Guzmán, los homicidios en 2017 se dispararon un 39% sobre el año pasado llegando a 1.332.

En Baja California Sur, un área llena de destinos turísticos populares como Cabo San Lucas, el número de asesinatos casi se triplicó el año pasado con 560.

La seguridad y el crimen parecen estar entre los principales problemas a tratar la temporada de la campaña presidencial de México, que oficialmente comienza en marzo.

La elección es el próxima 1 de julio. El presidente de México Enrique Peña Nieto no puede postularse nuevamente, debido a los límites del mandato. Él y su partido político han sido duramente criticados por su incapacidad para controlar el crimen relacionado con las drogas.

Su gobierno también ha pedido a Estados Unidos más ayuda, argumentando que la demanda de drogas de los estadounidenses está alimentando en parte el crimen.