(CNN) - El entrenador de fútbol americano Aaron Feis se arrojó frente a los estudiantes mientras volaban las balas el miércoles en su alma mater, la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida.

Se convertiría tal vez en el acto final realizado por el entrenador asistente y guardia de seguridad, quien sufrió una herida de bala y murió luego de ser llevado a cirugía, según el programa de fútbol de la escuela y su portavoz, Denise Lehtio.

"Murió de la misma manera que vivió, poniendo a otros primero", dijo Lehtio. "Era un alma muy amable, un hombre muy agradable. Murió como un héroe".

Feis es una de las 17 personas asesinadas cuando un exalumno con un rifle abrió fuego en el campus, desencadenando una masacre que se encuentra entre los 10 tiroteos masivos más mortíferos en la historia moderna de Estados Unidos.

Colton Haab, un joven de 17 años y jugador de fútbol que era cercano a Feis, dijo que escuchó que el entrenador protegió a tres niñas de los disparos.

"Ese es el entrenador Feis", dijo Haab, describiendo al educador como desinteresado, accesible y amigable.

"(Él) se aseguró de que las necesidades de todos los demás estuvieran antes que las suyas. Era un gran trabajador. Trabajaba después de la escuela, los fines de semana, cortaba el césped, solo ayudaba a la mayor cantidad de gente posible", dijo Haab.

Haab vio por última vez a Feis el martes por la mañana en un pasillo de la escuela, dijo. Hablaron "sobre cosas normales", como el trabajo y el fútbol americano.

"Me alegro de que no haya sufrido tanto", dijo el adolescente. "Es triste porque ya no será lo mismo sin él en la escuela, eso es seguro. Definitivamente el fútbol no será lo mismo. Definitivamente vamos a tener que volver a unirnos como hermanos y llorar su pérdida y tomar las piezas para tratar de reconstruir nuestro equipo de fútbol".