(CNN Español) - Venezuela y Argentina, en el primer y tercer lugar respectivamente, son las dos presencias latinoamericanas entres los primeros tres puestos del Índice de Miseria de Bloomberg, la prestigiosa agencia dedicada a la información económica y financiera. El segundo lugar lo ocupa Sudáfrica.

Este registro da a conocer el orden de los países con las economías más miserables del mundo. Bloomberg, en la presentación de la lista, precisó que para ello emplean los índices de inflación y desempleo de cada nación.

Una baja inflación y un bajo desempleo "generalmente ilustran qué tan buenos deberían sentirse los residentes de una economía", se lee en el informe que acompaña el ranking.

De la economía de Venezuela se sabe que, en efecto, tiene la inflación más alta del mundo (4.000% en 2017, según expertos), el índice de desempleo es altísimo, además de índices de criminalidad y falta de alimentos y productos de primera necesidad. ¿Pero Argentina?

Por qué Argentina

Para Marina Dal Poggetto, consultora económica argentina y experta en políticas públicas, es la inflación la que ubica a su país en el podio del Índice de Miseria de Bloomberg, toda vez que el desempleo tiene un índice similar a varios países de la región (8,7% en septiembre de 2017). Argentina tiene una inflación anual llega al 20% en los últimos 10 años, según expertos, y en 2017 alcanzó el 24,8%.

"Es un rompecabezas complicado, las fichas se están moviendo todo el tiempo y tienes más objetivos que instrumentos", describe para entender la complejidad de la realidad económica de Argentina. No obstante, asegura que la clave es corregir el déficit fiscal. Es decir, que el Estado gaste menos dinero del que genera.

Si depende de la inflación, Dal Poggetto indica que esta puede bajar, siendo optimistas y si las medidas adoptadas por el actual Gobierno dan los resultados esperados, de 3 a 4 puntos porcentuales cada año. Así pronto podrá salir de ese ranking de nombre chocante.

Para la experta el actual gobierno deberá tener un buen manejo político. "Tienes que intentar hacer las correcciones sin descuidar la gobernabilidad", explica. "Porque los ajustes son graduales, pero son ajustes, tienes que hacer correcciones que te permitan que el gradualismo sea sustentable", agrega.