(CNN) - Debajo de una manta gris, con su cabeza de pelo rizado apoyada sobre una almohada, este niño casi que podría estar durmiendo tranquilamente en casa.

Pero los rastros de sangre alrededor de un orificio nasal y la sombra oscura que parece un hematoma sobre uno de sus ojos, dan pistas de que algo está mal.

Este niño inconsciente es una de las víctimas del brutal bombardeo que ejecutó el régimen sirio esta semana contra el enclave de Guta Oriental, controlado por los rebeldes.

Los doctores no saben su nombre, ni quiénes son sus padres ni qué le pasa exactamente, según le dijo a CNN este viernes el doctor Hamza Hassan, un especialista en oídos, nariz y garganta que trabaja en Guta Oriental.

Este niño inconsciente, separado de sus padres y cuya identidad se desconoce, está siendo atendido por trabajadores médicos en la sitiada Guta Oriental, Siria.

Este jueves, el niño fue llevado al hospital donde Hassan trabaja, luego de que un ataque alcanzara la otra clínica donde era tratado, ubicada en la ciudad de Saqba, en Guta Oriental, relató el médico.

"No tiene lesiones externas, creemos que tiene un problema nervioso y una lesión interna", le inficó Hassan a CNN a través de mensajes de voz de WhatsApp. En este momento, las llamadas normales a teléfonos celulares no están funcionando en el asediado suburbio de Damasco.

El niño tiene entre uno y un año y medio, estimó Hassan.

"Él está respirando, pero está inconsciente. No sabemos dónde están sus padres y esto es parte de los problemas que enfrentamos: en muchos otros casos como este, los bebés y los niños pequeños son separados de sus padres para llevarlos a un lugar seguro", explicó.

El cirujano decidió compartir la imagen del niño con CNN para destacar el problema y con la esperanza de encontrar a su familia. "El pequeño es un sobreviviente y está sano y salvo", señaló Hassan.

Momentos después, su mensaje de voz fue interrumpido por el sonido de una fuerte explosión. La parte superior del edificio en el que se encontraba fue atacado, informó Hassan.

Muchos en Guta Oriental, donde cerca de 400.000 personas viven bajo asedio, se han refugiado en ​​improvisados albergues improvisados. La región ha sido sometida a un feroz bombardeo desde la noche del pasado domingo, dejando más de 400 personas muertas y muchas otras heridas.

Médicos y activistas en la zona dicen que las instalaciones médicas –e incluso las ambulancias– son atacadas deliberadamente. Según la Unión de Organizaciones de Atención Médica y Socorro, 26 centros médicos fueron objeto de bombardeos entre este lunes y jueves.

El hospital Saqba fue atacado este lunes y miércoles, mientras que el hospital Al-Yaman, en Saqba, también fue golpeado. Más de 10 ambulancias también fueron atacadas durante cuatro días, informó la entidad.

"La situación es muy difícil e insoportable", declaró Hassan. "Solo este jueves, 91 personas murieron y más de 350 resultaron heridas (en Guta Oriental), y algunos de los heridos murieron por la incapacidad de las ambulancias para desplazarse".

El hospital en el que normalmente trabaja Hassan, en la ciudad de Erbin (Guta Oriental) suspendió sus actividades tras un ataque este martes, sostuvo el médico.

En una declaración emitida este jueves, el grupo de derechos humanos Human Rights Watch acusó a las fuerzas sirias de utilizar bombas de barril y otras armas para ejecutar ataques indiscriminados en áreas pobladas, desafiando así las reglas de guerra y una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

Este martes, UNICEF, emitió una declaración en blanco que condena lo que describió como la "guerra contra los niños en Siria".

"UNICEF está emitiendo esta declaración en blanco. Ya no tenemos palabras para describir el sufrimiento de los niños y nuestra indignación", dijo la agencia en una nota a pie de página. "¿Quienes infligen el sufrimiento todavía tienen palabras para justificar sus actos bárbaros?"

Natalie Gallon de CNN contribuyó a este informe.