(CNN) - Hope Hicks, directora de comunicación de la Casa Blanca y quien ha estado con el presidente Donald Trump desde el comienzo de su campaña, anunció su renuncia.

En una declaración, dijo: "No hay palabras para expresar adecuadamente mi gratitud al presidente Trump. Le deseo lo mejor al presidente y a su gobierno mientras sigue liderando a nuestro país".

The New York Times fue el primer medio en reportar su salida.

El presidente la elogió como una funcionaria "sobresaliente".

La partida de Hicks culminó su ascenso meteórico desde el cargo de asistente de comunicaciones de la Organización Trump hasta el núcleo del poder en Washington en solo unos pocos años, durante los cuales Hicks trató de mantener un perfil notablemente bajo para alguien en su posición.

Su renuncia sin duda repercutirá durante meses en el Ala Oeste de la Casa Blanca, donde Trump se encontrará por primera vez en más de tres años sin la presencia constante de su asistente más leal, una de los pocas ayudantes que trabajaron con Trump en su compañía, durante la campaña y en la Casa Blanca.

Con apenas 29 años, ahora se espera que Hicks regrese al sector privado: el título de exdirectora de comunicaciones de la Casa Blanca, un sello de prestigio que puede abrir las puertas a las mejores posiciones en compañías de primera línea, acuerdos televisivos de seis cifras y libros rentables.

Algunos de estos proyectos podrían estar a la vista de Hicks, que sigue siendo un misterio para muchos estadounidenses a pesar de su proximidad al poder y su papel influyente.

Pero Hicks no saldrá de la Casa Blanca sin mancha, habiendo llamado la atención del fiscal especial Robert Mueller sobre su papel en la elaboración de la confusa declaración sobre la reunión de Donald Trump Jr. con una abogada rusa prometiendo enlodar a Hillary Clinton durante la campaña de 2016.

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