(CNN) - Donald Trump, presidente de Estados Unidos, está molesto con la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders. El motivo: las respuestas que dio este miércoles sobre la supuesta aventura de Trump con la estrella porno Stormy Daniels, asegura a CNN una fuente cercana a la Casa Blanca.

Daniels, cuyo nombre real es Stephanie Clifford, presentó una demanda contra Trump esta semana, afirmando que no había firmado un acuerdo de confidencialidad que le impidiese hablar sobre su presunta relación sexual.

Este miércoles, Sanders dijo a los periodistas que el arbitraje se ganó "a favor del presidente". La declaración es una admisión de que el acuerdo de no divulgación existe, y que involucra directamente al presidente Donald Trump. Es la primera vez que la Casa Blanca admite que el presidente estuvo involucrado de alguna manera con Stormy Daniels.

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"POTUS está muy molesto", dijo la fuente. "Sarah le puso esteroides a la historia de Stormy Daniels", agregó la misma persona.

La supuesta historia con Stormy Daniels aún persigue a Donald Trump.

Otros dos funcionarios de la Casa Blanca defendieron de Sanders, insistiendo en que Trump consideró que ella hizo un gran trabajo.

Los hechos de esta semana son la última entrega de una controversia inacabable para la Casa Blanca que involucra a Daniels, y una distracción del intento de Trump de aplicar aranceles a las importaciones de acero y aluminio.

Apenas unas semanas antes de las elecciones de 2016, el asesor legal de Trump, Michael Cohen, le pagó a Daniels 130.000 dólares de su propio dinero, lo cual admitió en febrero. Cohen ha dicho que el presidente "niega vehementemente" cualquier encuentro sexual entre él y Stormy Daniels.

Aunque Donald Trump rara vez ha aceptado la responsabilidad personal por cualquier error, los dos funcionarios de la Casa Blanca dicen que cualquier falla en este drama legal de Stormy Daniels va más allá del ala oeste.

"Es un desastre de Michael Cohen", dijo un funcionario, frustrado por el hecho de que esta controversia haya aterrizado directamente en aquellos que trabajan en la Casa Blanca y que no tuvieron nada que ver con crearla.

El problema continúa causando tensión en el ala oeste y la persona que está en el centro de ella, el presidente, no acepta ninguna de las culpas.

Jeff Zeleny de CNN y Kevin Liptak contribuyeron a este informe.