(CNN) — Un juzgado de Kuwait sentenció a muerte a un hombre de Líbano y su esposa, en ausencia, por el asesinato de una sirvienta de Filipinas, informó el Ministerio de Exteriores de Filipinas.

El caso de Joanna Demafelis, una sirvienta de 29 años cuyo cuerpo fue encontrado en un congelador a principios de año, creó una crisis diplomática entre Kuwait y Filipinas, con Manila prohibiendo a sus ciudadanos trabajar en el estado del Golfo.

MIRA: Autoridades filipinas destruyen decenas de automóviles de contrabando

El cuerpo de Demafelis fue descubierto en el apartamento abandonado de la pareja más de un año después de que ella estuviera desaparecida. Nader Essam Assaf, de nacionalidad libanesa, y su esposa Mona Hassoun, que es de Siria, fueron objeto de una persecución de la Interpol.

El periódico de Kuwait al-Qabas dijo que un juzgado criminal había sentenciado el 1 de abril a la pareja a muerte por ahorcamiento.

El gobierno de Filipinas dijo el lunes que había sido informado de la sentencia por un funcionario kuwaití y añadió que obtuvo una copia de la decisión judicial.

Assaf fue detenido en Líbano, que ahora está considerando una solicitud de extradición kuwaití, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Filipinas. Hassoun fue detenida en Siria, según CNN Filipinas.

El Ministerio de Justicia de Kuwait no respondió a la petición de información de CNN.

LEE: El presidente de Filipinas Rodrigo Duterte confiesa que cometió un asesinato

Acción rápida

El secretario de asuntos exteriores de Filipinas, Alan Peter Cayetano, dijo que Manila destacó "la rápida acción emprendida por las autoridades kuwaitíes" en relación con el asesinato de Demafelis.

"Este es un avance muy importante en nuestra búsqueda de justicia para Joanna", agregó.

Jessica Center, hermana de la trabajadora filipina Joanna Demafelis, cuyo cuerpo fue encontrado dentro de un congelador en Kuwait, llora frente a un ataúd de madera que contiene el cuerpo de su hermana poco después de su llegada al aeropuerto internacional de Manila el 16 de febrero de 2018.

El descubrimiento del cadáver de Demafelis en febrero provocó un estallido de ira del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, quien juró "vender su alma al diablo" para llevar a casa a los trabajadores que estaban siendo maltratados en Kuwait.

MIRA: Así lucha Filipinas contra los yihadistas que controlan Marawi

Después de la muerte de Demafelis y otras instancias de abuso a trabajadores, el gobierno de Duterte ofreció vuelos gratuitos a los 10.900 filipinos que permanecieron más tiempo con los visados, y ordenó la prohibición del posterior despliegue de trabajadores a Kuwait.

De más de 250.000 filipinos en Kuwait, al menos el 60% son trabajadores domésticos que viven y trabajan en las casas de sus empleadores por más dinero de lo que pueden ganar en su país.