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Donald Trump

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Trump está considerando despedir a este vicesecretario de Justicia para controlar al fiscal Mueller

Por Pamela Brown, Gloria Borger, Evan Perez, Jeff Zeleny, Dana Bash, Dan Merica

(CNN) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está considerando despedir al vicesecretario de Justicia Rod Rosenstein, según le confirmaron a CNN múltiples personas cercanas con las discusiones: una decisión que ha adquirido urgencia tras el allanamiento a la oficina del abogado personal del mandatario, Michael Cohen.

Tal acción podría llegar a impulsar el objetivo que tiene Trump de imponerle más límites al fiscal especial de la investigación sobre la trama rusa, Robert Mueller.

Esta es solo una de las opciones –que abarcan hasta el punto de despedir al secretario de Justicia Jeff Sessions– en la balanza de Trump, después de que el FBI allanara este lunes la oficina y la casa de Cohen. Los funcionarios señalan que si el presidente decide actuar, Rosenstein es su objetivo más probable, pero no está claro si incluso una apuesta tan dramática sería suficiente para satisfacer al mandatario.

Hace tiempo que Trump está molesto con los altos funcionarios del Departamento de Justicia, de quienes cree que no han hecho lo suficiente para protegerlo de la investigación de Mueller. Pero, según dos fuentes, el allanamiento podría marcar un punto de inflexión que llevaría al presidente a tomar medidas más agresivas contra el fiscal especial.

Despedir a Mueller podría lanzar la presidencia de Trump directo a la crisis y no todos los asesores legales del mandatario están de acuerdo con esa alternativa. Una fuente dijo que Rosenstein no sería despedido.

Sin embargo, algunos asesores legales de Trump le están diciendo que en estos momentos cuentan con un caso más sólido contra el vicesecretario. Ellos creen que Rosenstein cruzó el límite entre lo que puede y no puede perseguir. Y también consideran que está en una posición de conflicto debido a que es un posible testigo en la investigación del fiscal especial porque él fue quien escribió el memorándum que justificó el despido del exdirector del FBI James Comey. Los asesores legales creen que argumentaron exitosamente ante el público estadounidenses por qué el FBI es un cuerpo contaminado y piensan que podrían hacer lo mismo con Rosenstein.

Un alto funcionario del gobierno reveló que la Casa Blanca ha discutido posibles opciones con los principales líderes republicanos del Congreso, temerosos de “atacar por la espalda”. Una persona cercana a las conversaciones también dijo que un importante congresista republicano le aconsejó a la Casa Blanca no despedir a Rosenstein.

Controlar a Mueller

No hay ninguna garantía de que el despedido de Rosenstein alcance el objetivo del presidente de contener a Mueller y su investigación. Justamente, el sucesor que supervise la indagación sobre la trama rusa podría seguir un camino similar al del vicesecretario.

Pero eso tampoco anula la posibilidad de que un nuevo nombramiento en dicho cargo le entregue a Trump el control que está buscando sobre el fiscal especial. Sessions se recusó el año pasado de todas las investigaciones relacionadas con las elecciones presidenciales de 2016, incluida la de Mueller, una decisión que todavía enfurece al presidente. Y por eso es que Rosenstein quedó supervisando el trabajo del fiscal especial.

El presidente –quien ya había acortado el itinerario de un viaje planeado a Sudamérica y se quejó ante sus asistentes de que finalmente le tocaba ir– se queda en Washington en parte para decidir los siguientes pasos que tomará frente al Departamento de Justicia, de acuerdo a una fuente. La secretaria de Prensa Sarah Sanders indicó que Trump en realidad permanecía en la capital para supervisar una respuesta al presunto ataque con armas químicas en Siria, ocurrido el fin de semana pasado.

Si el mandatario decide tomar acciones contra el Departamento de Justicia, algunos socios le han dicho que despedir a Rosenstein podría ser su decisión política más agradable, mientras otros le advirtieron que sacarlo del cargo terminaría por crear indignación en el Capitolio y más allá.

Sessions permanece en la mira del presidente, como lo ha hecho durante gran parte del gobierno. Pero los funcionarios de la Casa Blanca continúan argumentando en contra de despedirlo por temor a una reacción violenta del Senado y una batalla de confirmación muy incierta para el próximo secretario de Justicia. Pero, Trump siempre el presidente impredecible, podría terminar despidiendo a Sessions, aunque una multitud de republicanos y asesores lo instan a no hacerlo, según le dijeron las fuentes a CNN.