(CNN) – En dónde quieren ser enterrados. Cómo consolar el dolor de sus padres. Qué decirles a los políticos que solo ofrecieron oraciones en respuesta a sus muertes prematuras. Todo eso es lo que los jóvenes y niños estadounidenses están publicando en redes sociales.

Después de otra masacre en una escuela, sus mensajes –unificados en la etiqueta #IfIDieInASchoolShooting (#SiMueroEnUnTiroteoEscolar)– ofrecen una triste visión al hecho, aparentemente inevitable, de que algún día cercano todos morirán víctimas de las balas en sus escuelas.

Mientras sus publicaciones reflejan, prácticamente con certeza, la agitación de enfrentar esa noción de un atacante en cualquier colegio, muchos también parecen suplicar por protección. Y algunos expresan su ira con los legisladores, con la Asociación Nacional del Rifle, con un país que parece dispuesto a tratar los tiroteos escolares casi semanales como una nueva realidad aterradora pero aceptable.

Esto es lo que la juventud de Estados Unidos está diciendo:

Los estudiantes están pensando en lo que se perderían si mueren:

“Si muero en un tiroteo, yo nunca:
– me casaré
– tendré hijos
– iré a la universidad
– me graduaré
– compraré un carro
– viviré”.

“Voy a tratar de hacer tendencia una etiqueta llamada #SiMueroEnUnTiroteoEscolar. Si quieres unirte, puedes hacerlo. #SiMueroEnUnTiroteoEscolar nunca podré terminar mis series animadas de televisión, nunca más volveré a ver a mi hermana y tendré que convertirme en mártir. #NuncaMás”. Esto fue lo que escribió Andrew Schneidawind, quien parece haber empezado la tendencia en la tarde de este domingo.

Y plasmaron los lugares en dónde les gustaría ser enterrados:

“Quiero se enterrado justo al lado de mi hermano”.

También se imaginan el dolor de sus padres…

“#SiMueroEnUnTiroteoEscolar mi mamá perdería a otro hijo y yo no podría ayudarla a sanar”.

Además de dejar instrucciones para los que vivirán

“Asegúrate de acariciar al gato detrás de sus orejas, le gusta. Solo riega las flores una vez al día, asegúrate de que reciban suficiente sol. Envíale mensajes de texto a mis amigos de buenos días/buenas noche si todavía están vivos”.

Y entonces aparece esto:

“#SiMueroEnUnTiroteoEscolar protege a mi hermanita para que ella no muera también en uno”.

Por supuesto, escribieron cómo quieren ser recordados

“Recuérdenme por lo que he logrado y no por lo que pude haber sido”.

También que no son ciegos ante la política de armas:

“#SiMueroEnUnTiroteoEscolar politicen mi muerte, envíen mi cuerpo a la Casa Blanca, conviertan mi funeral en una protesta y dejen que todos sepan que nunca pude graduarme de la secundaria, ir a la universidad o continuar mi vida debido a los políticos que se negaron a probar leyes más estrictas para las armas”.

Laurel Hogg, quien sobrevivió a la masacre de Parkland en el que murieron 17 personas en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, escribió que si ella muere en un tiroteo quisiera que su rostro enyesado estuviera afuera de la oficina “de cada político que acepta dinero de la Asociación Nacional del Rifle”. ¿La razón? “Para que todos los días, mientras llegan a su trabajo, tengan que mirar a los ojos de alguien que murió por su inacción y piensen en sus propios hijos o en alguien que conocen”.

Los profesores también alzaron sus voces:

Una maestra, encargada de educar a los más pequeños entre nosotros, escribió: “#SiMueroEnUnTiroteoEscolar, entonces morí protegiendo estos lindos niños de kínder porque nuestro gobierno decidió que las armas fueron más importantes que sus vidas”.

Otra profesora tuiteó que piensa “en eso todos los días”. “Si puedo llevar a todos mis niños con necesidades especiales a un lugar seguro o cerrar la puerta lo suficientemente rápido. Si muero, pongan mi cuerpo en las escaleras del Congreso. Dejemos que ellos tengan la sangre en sus manos”.