La familia de Gregory Hill Jr., incluidas su prometida Monique Davis y sus hijas Destiny y Aryanna, apelarán al veredicto de la semana pasada, indicó su abogado.

(CNN) – Una familia de la Florida tiene "el corazón roto” después de que un jurado les otorgara 4 dólares por gastos funerarios, dolor y sufrimiento, en el caso en que un agente adjunto del condado de St. Lucie le disparara mortalmente al padre de tres niños a través de la puerta de su garaje, según dijo el abogado de la familia este jueves.

En 2014, el agente adjunto Christopher Newman asesinó a Gregory Hill Jr., de 30 años en ese momento, después de que una madre que recogía a su hijo en una escuela frente a la casa de Hill se quejara del ruido que provenía del lugar.

Newman y otro agente llegaron a la casa de Hill, quien abrió parcialmente la puerta del garaje y después la cerró. Entonces, Newman disparó cuatro veces, hiriendo a la víctima en tres ocasiones: una de las balas impactó la cabeza de Hill, según los registros del tribunal y la policía.

No se presentaron cargos contra Newman, quien dijo que disparó porque Hill blandió un arma. La madre de la víctima, Viola Bryant, presentó una demanda contra Newman y el sheriff Ken Mascara, reclamando homicidio culposo, negligencia, exceso de fuerza y violaciones a los derechos de Hill en las enmiendas 14 y 15.

Bryant también acusó a un equipo SWAT, que llegó a la escena, de disparar tanto gas lacrimógeno y causar tal daño a la casa de la víctima que nadie puede vivir en ella ahora.

Tras 10 horas de deliberaciones la semana pasada, un jurado declaró que Newman no era responsable de la muerte de Hill y que Mascara solo lo era en un 1%. También decidió que sobre la víctima pesaba el 99% de la responsabilidad de su propia muerte, como lo reflejan los documentos judiciales.

Y, cuando se decidieron los daños del caso, el jurado indemnizó a Bryant con 1 dólar por los gastos funerarios y 1 dólar más por la pérdida de cada hijo de “la compañía, enseñanzas y guía del padre y… dolor psicológico y sufrimiento”, señala el veredicto. Los niños de Hill tienen 7, 10 y 13 años.

La división de la responsabilidad

Como el jurado encontró que Mascara solo fue responsable en un 1%, la decisión del jurado se redujo a 4 centavos. Además, como el jurado declaró que Hill estaba borracho en el momento de los hechos, el pago final se redujo a absolutamente nada.

Mascara aplaudió el veredicto y señaló: “Newman vivió una situación muy difícil y, como muchos otros agentes deben hacer todos los días, él tomó la mejor decisión que pudo por la seguridad de su compañero, de él y del público dadas las circunstancias que enfrentó”.

El abogado John Phillips, quien representa a la familia de Hill, calificó el veredicto de “desconcertante” y cuestionó por qué el jurado concedería 1 dólar para los 11.000 dólares de gastos funerarios y 1 más para el sufrimiento de cada hijo, cuando simplemente pudo no otorgar nada.

El jurado estaba compuesto por un hombre negro, dos hombres blancos y cinco mujeres blancas, dijo Phillips.

“Que el dolor de un niño negro solo valga un dólar es exactamente el problema con la difícil situación del afroestadounidense en este momento. Esto dice que las vidas negras no importan”, aseveró.

Phillips planea presentar la moción para un nuevo juicio en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos. Y, de serle negada esta posibilidad, llevará el caso a la Corte de Apelaciones.

El día en que todo empezó

El 14 de enero de 2014, cerca de las tres de la tarde, una madre que estaba recogiendo a su hijo en la escuela primaria Frances K. Sweet oyó música a alto volumen que provenía de la casa de Hill.

El testimonio señala que estaba sonando la canción de Drake “All Me”, que contiene múltiples groserías. Entonces la madre se molestó y llamó a la policía.

La ciudad prohíbe el “ruido innecesario” y establece que quienes lo incumplan recibirán una advertencia por el primer incidente en las siguientes 24 horas y una citación en el segundo. Si llega a existir una tercera queja, entonces podría resultar en un delito menor. Esta era la primera vez para Hill.

Newman y el agente adjunto Edward López respondieron al llamado y tocaron en la puerta principal de Hill y en la de su garaje.

Gregory Hill Jr., quien en esta imagen aparece junto a sus hijas e hijo Gregory III, fue asesinado un mes antes de casarse con su prometida.

“Después de que Newman tocó en las puertas, la puerta del garaje se abrió y apareció Hill dentro de la comodidad de su propio garaje y su casa”, señaló la demanda. “Con base a información y parecer, el agente López indicó en voz alta que Hill tenía un arma y después se cerró la puerta del garaje. A pesar de que la puerta estaba cerrada, Newman disparó su arma de fuego aproximadamente cuatro veces y mató a Hill”, continuó el documento.

La bala del primer disparo se atascó en la puerta, relató Phillips. La segunda y la tercera impactaron a la víctima en el abdomen y la cuarta llegó a su cabeza, dijo. López no abrió fuego.

Sin saber que Hill estaba muerto, Newman y López llamaron a un equipo y francotiradores del SWAT, de acuerdo a la demanda. Los funcionarios derribaron las puertas y abrieron agujeros en la puerta del garaje, añadió el recurso legal.

“Los agentes dispararon gases lacrimógenos en el hogar de Hill a través de muchas ventanas, dañando severamente las ventanas y el interior de la casa y dejando residuos tóxicos de los gases en el lugar”, sostuvo la demanda.

Cuando finalmente los agentes entraron, encontraron a Hill muerto con un arma sin cargar en su bolsillo trasero, no en su mano, revelaron los registros del tribunal. Las pruebas de toxicología revelarían después que Hill estaba ebrio, al punto de que no podía manejar legalmente.

Las razones por las que el abogado de la familia quiere apelar

Según Phillips, durante el juicio se oyeron las versiones de 30 testigos, algunos de los cuales refutaron la versión de Newman acerca de que vio un arma y le exigió a Hill soltarla antes de empezar a disparar.

Entre esas personas está la hija mayor de la víctima, Destiny de 13 años, quien en el momento de los hechos tenía 9. Ella se sentó en una banca de la escuela que queda al frente, mientras todo ocurría. Su testimonio señaló que las manos de su padre no estaban sosteniendo nada, según los registros del tribunal.

Cuando respondió a la afirmación de la demanda de que Hill nunca alzó el arma o amenazó a los agentes, Newman simplemente replicó: “negado”.

Phillips aseguró que tiene múltiples problemas con los procedimientos que ocurrieron en la corte y que eso lo ayudará a fundamentar su apelación.

Uno de esos problemas es que, sostuvo el abogado, los agentes cambiaron la versión de su historia acerca de cómo Hill estaba sosteniendo el arma y si le apuntó a López.

También indicó que no hubo salpicaduras de sangre en el arma, lo que parece respaldar la declaración de la familia de que el arma permaneció en el bolsillo de Hill todo el tiempo.

Para el abogado, además, hay asuntos que tienen que ver con la línea de tiempo de los hechos. Se determinó que Newman disparó las cuatro veces en menos de 1,2 segundos y un expertos concluyó que la última bala que alcanzó su cabeza había inhabilitado de manera inmediata las capacidades motoras de la víctima. Lo que despierta esta pregunta en la mente de Phillips: ¿cómo logró Hill poner el arma de vuelta en su bolsillo después de que fue impactado por los disparos?