(CNN) - Un barco que transportaba a más de 600 inmigrantes rescatados, incluidos 123 menores no acompañados y siete mujeres embarazadas, quedó varado en el mar Mediterráneo el lunes después de que el nuevo gobierno populista de Italia le negara permiso para atracar el día anterior en un movimiento descrito por los rescatistas como sin precedentes.

Después de que se conociera la noticia, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, dijo que su país recibiría al barco Aquarius.

Matteo Salvini, vicepresidente y ministro del Interior de Italia, celebró la acción como una victoria.

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"El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado instrucciones para que España cumpla con los compromisos internacionales en materia de crisis humanitarias y ha anunciado que acogerá en un puerto español al barco Aquarius, en el que se encuentran más de 600 personas abandonados a su suerte en el Mediterráneo", dijo el Gobierno español en un comunicado.

El barco llegará al puerto de Valencia.

Salvini, ministro del Interior de línea dura de Italia y líder del partido de la Liga antiinmigración, llamó al país a "cerrar los puertos" y se comprometió el domingo a "DETENER el asqueroso negocio de la inmigración ilegal".

El barco de búsqueda y rescate Aquarius es operado por Médicos Sin Fronteras (MSF) y la organización SOS Méditerranée. Desde el sábado por la noche hasta el domingo por la mañana, el Aquarius rescató a 629 personas en seis operaciones separadas, dijeron MSF y SOS en Twitter.

El barco quedó varado entre Malta y la isla italiana de Sicilia desde el domingo, cuando el Centro de Coordinación de Rescate Marítimo italiano le dijo a Aquarius que mantuviera su posición actual, según MSF.

El barco está equipado solo para unas 550 personas, según Aloys Vimard, coordinador del proyecto en Aquarius. En declaraciones a la cadena de radio pública española RNE el lunes, Vimard dijo que los suministros de alimentos a bordo durarían solo un día más.

"A MSF le preocupa que nuevamente la política se sitúe por encima de las vidas de las personas", dijo Vimard a CNN. "La prioridad debe ser la importancia del bienestar y la seguridad de las personas a bordo".

Varios pasajeros necesitan tratamiento médico, tuiteó MSF, y agregó que 15 tienen quemaduras químicas graves y muchos otros tienen hipotermia. Decenas de personas habían pasado casi un día entero en el agua cuando Aquarius las alcanzó, dijo el lunes a CNN Laura Garel, oficial de comunicación de SOS Méditerranée France.

Ninguno de los rescatados está al tanto del "enfrentamiento diplomático en curso", tuiteó MSF el lunes, pidiendo "una resolución rápida y un puerto de seguridad designado".

En imágenes publicadas en Twitter por Euronews y la periodista de NBC Anelise Borges, las mujeres estaban sentadas y acostadas en el suelo en un área cerrada debajo de la cubierta, una abanicando a otra para combatir el calor. "Es insoportablemente caluroso donde están", tuiteó Borges.

No hay duchas o lavamanos para los migrantes en el Aquarius y los trabajadores de rescate usan un aerosol desinfectante en las manos de las personas antes de comer. Los suministros de agua potable son ilimitados ya que el barco tiene su propio sistema de purificación de agua, pero los pasajeros sobreviven principalmente con galletas energéticas, arroz caliente preenvasado, té y pan.

Las mujeres y los niños duermen debajo de la cubierta, vigilados por una partera, mientras que los hombres duermen en la cubierta abierta, cubiertos solo con lona.