(CNN Español) – La agresión sexual que sufrió la periodista colombiana Julieth González Therán, cuando informaba en vivo sobre el Mundial desde la ciudad rusa de Saransk , acaba de vivir un nuevo giro. El hombre ruso que la besó en la mejilla y agarró su pecho se acercó este viernes a la agencia de noticias alemana Deutsche Welle, medio en el que trabaja la reportera, para pedir perdón por sus actos y explicar la razón que lo motivó: fue una apuesta.

“Quiero ofrecer mis más profundas disculpas. Fui descuidado y no pensé que esto causaría confusión y susto”, reconoció el hombre en una conversación con González vía Skype, que fue publicada por la Deutsche Welle. La cadena no identificó ni proporcionó el nombre del involucrado, aunque su rostro sí es visible en el video de la agencia. “Un beso en la mejilla se convirtió en acoso sexual. Nuevamente, me disculpo”, señaló él posteriormente en el diálogo.

También relató que apostó con un amigo que conseguiría “besar a una reportera en la mejilla y en vivo”. Esa periodista resultó ser González. “Esperé que empezará la transmisión, la besé y salí rápidamente”, aseguró el hombre.

Y entonces, se refirió al momento en que la agarra del pecho: “Me pareció que le había puesto la mano en su hombro, pero aparentemente me equivoqué y le toqué un seno con mi mano izquierda”. Continuó explicando que al principio no lo creyó, pero tras observar el video aceptó que “parecía ambiguo desde el lado”.

Durante el diálogo, en un tono muy neutro, la periodista le respondió que lo ocurrió “fue inaceptable e irrespetuoso”. Sin embargo, añadió que pedir perdón era lo correcto y aceptó las disculpas.

El hombre también le manifestó a González que sabía que su trabajo era muy difícil y esperaba que nunca más tuviera que enfrentarse a esta clase de incidentes, “realmente lo siento”. La reacción de ella fue contundente: “Me rehúso a ser una víctima. Solo quiero continuar con mi trabajo haciendo reportajes de fútbol, sobre las alegrías y emociones de este importante evento”. Por eso concluyó que quiere cerrar este capítulo. “Le deseo lo mejor”, fueron sus últimas palabras.

La reportera compartió lo que le ocurrió el pasado viernes en su cuenta en Instagram. “¡RESPETO! No merecemos este trato. Somos igualmente valiosas y profesionales. Comparto la alegría del fútbol, pero debemos identificar los límites del afecto y el acoso”, escribió.

Después de la agresión de la que fue víctima, ella logró mantener la compostura y terminar su informe. “Estuve en la escena durante dos horas para prepararme para la transmisión y no hubo interrupciones”, dijo a la emisora alemana Deutsche Welle. “Cuando salimos en vivo, este fan se aprovechó de la situación. Pero después, cuando revisé para ver si todavía estaba allí, se había ido”, relató en su momento.