Berlín (CNN) - La canciller de Alemania Angela Merkel tuvo que batallar para salvar su coalición este lunes, luego de que el ministro del interior Horst Seehofer anunciara su intención de renunciar debido a una controversial política de migración, según reportaron los medios alemanes.

Seehofer se ofreció a renunciar como ministro del Interior y como líder de la Unión Social Cristiana (CSU), el partido hermano bávaro de los Demócratas Cristianos de Merkel (CDU), durante una reunión maratónica del partido el domingo, pero más tarde fue persuadido por sus colegas del CSU para que se reuniera con Merkel una vez más e intentara resolver el asunto, reportó Reuters.

“Por el interés del país y la capacidad de la coalición para actuar, queremos tratar de encontrar una manera para unificar esta cuestión central: control fronterizo y el rechazo, solo sobre esta cuestión”, dijo Seehofer este lunes a primera hora. “Y espero que podamos resolverlo. Esto es un acto de buena voluntad de mi parte y otro intento para llegar a un acuerdo, de otra manera hubiera sido todo por hoy”.

Merkel se reunió con el liderazgo del CDU este lunes en la mañana antes de unas conversaciones clave entre los dos partidos este lunes.

El jefe del CSU, que repetidamente pidió políticas más duras para los refugiados, le había dado a Merkel dos semanas para alcanzar un acuerdo con los líderes de los países europeos que permitiera una política para rechazar solicitudes de asilo en la frontera para quienes ya se hayan registrado en otro país de la Unión Europea. Bajo las leyes europeas, esas personas deben ser acogidas y se deben tomar disposiciones caso por caso para enviarlas de vuelta al primer país de entrada.

Seehofer había amenazado con implementar una política unilateral si Merkel no podía alcanzar un acuerdo satisfactorio para el domingo. En cambio, según reportes, ofreció renunciar, una medida que podría provocar un respiro temporal para Merkel, pero que podría significar el fin de la alianza de décadas atrás entre el CDU y el CSU y para el gobierno de coalición.

Leopold Traugott, analista en el centro de pensamiento Open Europe, ve una pequeña esperanza para que se llegue a un compromiso entre las partes después de la reunión. “Es poco probable que Merkel le dé al CSU más concesiones”, le dijo a CNN. “Ellos han estado presionando sobre este tema muy fuerte y muy rápido.

La canciller está en la posición más fuerte, explica Traugott. “Su propio partido la está apoyando. Ahora que el CSU se está comportando más agresivamente hacia Merkel y el CDU, aquellos normalmente críticos han venido en su apoyo".

¿Cómo llegamos aquí?

Horst Seehofer habla con los periodistas después de una reunión con el liderazgo del CSU.

La crisis política es una señal más de una creciente fisura en Europa entre los que quieren trabajar juntos para reducir el número de inmigrantes y refugiados que entran al bloque, y aquellos que se han cansado de los intentos fallidos de alcanzar acuerdos en todo el bloque y están tomando medidas unilaterales.

Antes de la cumbre de la Unión Europea la semana pasada, Merkel —una fuerte defensora de soluciones comprehensivas de la Unión Europea— dijo que la inmigración puede ser un tema “decisivo” para el bloque europeo.

Al final de la cumbre, los líderes europeos llegaron un acuerdo de que lo mejor era lidiar con el problema de manera colectiva y no unilateral. Pero las palabras fueron vagas y los países participarán solo de manera voluntaria en la reubicación y establecimiento de programas para los refugiados.

Hablando en una reunión anual de su partido este domingo, el ministro del Interior de Italia y líder del partido antiinmigración la Liga, Matteo Salvini, dijo que quería crear una asociación paneuropea de los partidos similares, reportó Reuters, una indicación más de que las fuerzas nacionalistas están ganando fuerza.

Merkel insistió que el trato alcanzado con la Unión Europea este viernes fue una victoria, pero el partido de Seehofer no estaba muy seguro de ello. El CSU enfrentará elecciones estatales en Baviera en octubre y, bajo la presión de la Alternativa por Alemania (AfD) de tendencia derechista y antiinmigrante, está tratando de pulir sus propias credenciales antirefugiados en un intento de recuperar votantes.

Merkel y Seehofer han batallado durante mucho tiempo sobre el enfoque al tema migratorio, pero parecieron haber alcanzaron un acuerdo después de las elecciones federales el año pasado cuando la canciller acordó tratar de limitar el número de refugiados que llegaban a Europa cada año a 200.000, una política que Seehofer ha demandado y Merkel ha rechazado constantemente.

¿Qué puede pasar después?

Hay tres posibles salidas, según Traugott. En las conversaciones del lunes en la tarde, el CDU y el CSU podrían alcanzar un compromiso que le permita a Seehofer permanecer en el poder, tanto como líder del CSU como ministro del Interior.

Traugott cree que esto es poco probable. “No puedo ver que lo que Merkel le dé ahora sea realmente significativo”, dijo el experto.

Si Seehofer renuncia, su puesto como ministro del Interior podría quedar en manos de otro legislador del CSU. Aunque Merkel tendría un respiro momentáneo, poco cambiaría en el largo plazo. “El conflicto entre el CSU y el CDU continuaría”, dijo Traugott. Algunos políticos son “incluso más radicales sobre este tema” que Seehofer.

Y el tener escenario —el menos probable— es que Seehofer renuncie como ministro del Interior y el CSU deje el gobierno, “la opción nuclear”, según Traugott. La coalición del gobierno —que consistiría solo del CDU y los Social Demócratas (SPD)— quedaría sin mayorías y Merkel tendría o que gobernar sin mayoría o buscar el apoyo formal del Partido Verde o los proempresarios, FDP.

Eso sería extremadamente difícil, pues ambos partidos tienen “diferentes ideas sobre la política de migración” respecto al CDU y el SPD.

Si el gobierno se derrumba completamente, podría allanar el camino para nuevas elecciones, una opción que Merkel ha dicho previamente que prefiere gobernar en un gobierno minoritario.

- Nadine Schmidt reportó desde Berlin y Judith Vonberg escribió desde Londres.