(CNN) - La administración Trump detalló este viernes a un juez federal cómo planea implementar un par de órdenes judiciales para la reunificación de los padres separados de sus hijos en la frontera con México y las detenciones familiares en el futuro.

A partir de ahora, los padres adultos que cruzan la frontera ilegalmente enfrentarán una dura elección: mantener a sus hijos con ellos en los centros de detención o dar su consentimiento para que los dejen en manos de la Oficina de Reubicación de Refugiados, sin ellos.

El acuerdo del Departamento de Justicia con la Unión Americana de Libertades Civiles sobre este tema, ampliamente analizado en una audiencia judicial este martes, fue detallado en una presentación judicial este viernes en San Diego.

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Si un padre recibe estas dos opciones y no selecciona ninguna, "el gobierno puede mantener a la familia unida en detención familiar y se considerará que el padre (o madre) ha renunciado temporalmente a los derechos de liberación del niño", según la corte.

La propuesta "establece que en ninguna circunstancia las órdenes de esta Corte crean un derecho de liberación para un padre que está detenido de acuerdo con la ley vigente".

Dana Sabraw, jueza federal de distrito en San Diego, indicó su disposición a aceptar la propuesta este viernes. Acabada la sesión, el acuerdo pondrá fin a una de las preguntas pendientes sobre cómo la administración Trump evitará un retorno total a una política de "captura y liberación" de familias inmigrantes en Estados Unidos, una práctica que el presidente Donald Trump y otros funcionarios del gobierno han condenado cuando se enfrentan a una orden judicial de hace décadas que restringe la detención de niños indefinidamente.

Jóvenes migrantes, cuyas caras no pueden mostrarse, son vistos en el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos en Tucson, Arizona. (Crédito: MANDEL NGAN / AFP / Getty Images)

El mes pasado, a medida que aumentaba el clamor por las separaciones familiares, los funcionarios de la administración de Trump dijeron continuamente que tenían las manos atadas.

"Bajo la ley actual y los fallos legales", escribieron abogados del Departamento de Justicia en una presentación ante el tribunal el mes pasado, "no es posible que el gobierno de Estados Unidos detenga a las familias durante la tramitación de sus procedimientos migratorios. No se puede".

De acuerdo a ellos, ello se debía a un acuerdo de 1997, conocido como Flores v. Reno, y fallos judiciales posteriores, que según los funcionarios limitaron la detención de niños inmigrantes a 20 días, por lo que no podían ser detenidos legalmente con sus padres, que podrían ser detenidos fácilmente por más tiempo.

La jueza de Distrito de Estados Unidos, Dolly Gee, quien actualmente supervisa la ejecución del acuerdo de Flores, rechazó la solicitud del Departamento de Justicia de modificarlo, y también dijo que el gobierno había establecido una opción falsa.

"Nada impide a los demandados reconsiderar su actual política general de detención familiar y restablecer la discreción procesal", escribió Gee en una nueva orden este lunes.

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Sin embargo, Gee también confirmó que los padres pueden renunciar al derecho de sus hijos "a solicitar la liberación y la ubicación en instalaciones autorizadas por el Estado", dos requisitos clave del acuerdo de Flores.

El gobierno de Obama enfrentó una encrucijada similar con la afluencia de centroamericanos, pero optó por no separar a los padres de sus hijos, y en su lugar liberó a las familias en EE.UU. con monitoreo electrónico y fechas de seguimiento de la corte.

La administración Trump optó por la "tolerancia cero" de los cruces fronterizos ilegales, se comprometió a enjuiciar a todos los adultos y luego se llevó por la fuerza a sus hijos.

A medida que la reacción crecía y Trump firmó una decreto para mantener a las familias unidas, Sabraw, el juez de San Diego, forzó al gobierno, ordenando la reunificación de todos los niños en un horario estrictamente proscrito.

El problema para la administración era cómo leer las dos órdenes judiciales juntas. La preocupación, expresada por el Departamento de Justicia esta semana, fue que los adultos intentarían diferenciar sus derechos de permanecer junto con sus hijos, bajo la orden de Sabraw, y el derecho de sus hijos a evitar la detención indefinida, bajo el acuerdo de Flores.

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El único problema pendiente es las circunstancias bajo las cuales los padres pueden cambiar de opinión.

"Las partes acuerdan una renuncia (de los padres) según el Acuerdo de Transacción de Flores o (la orden de reunificación de Sabraw) puede reconsiderarse tras haber elegido, pero no están de acuerdo sobre si existen circunstancias en las que dicha renuncia no se puede reconsiderar", según los documentos judiciales. Sabraw tendrá que resolver ese problema por separado.

La presentación conjunta de este viernes del Departamento de Justicia y la Unión Americana por las Libertades Civiles dejó en claro que nada bajo la decisión de Flores o Sabraw requiere que el gobierno libere a los padres, pero esa podría ser la próxima vía de litigio en el futuro.