(CNN) - Antes de que las autoridades de inmigración estadounidenses lo detuvieran y se llevaran a su hijo, el inmigrante hondureño dijo que pasó tres días en manos de hombres armados que se identificaron como miembros del Cartel del Golfo.

Christian, que no quiso que se usara su nombre completo, dijo que viajó a la frontera con su hijo de 7 años el mes pasado cuando los hombres detuvieron un autobús lleno de inmigrantes en el estado de Tamaulipas, en el noreste de México. Pidieron 300 dólares a cada familia.

MIRA: Encuesta de CNN muestra desaprobación mayoritaria en EE.UU. a política de "tolerancia cero"

"Nos dijeron que, si no pagábamos, nos iban a matar", recordó Christian, quien dijo que fue liberado tres días después, luego de que familiares diesen dinero a sus captores.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha dicho que quiere una política de inmigración que haga más segura la frontera. Pero su política agresiva ha resultado en grupos criminales organizados que se aprovechan de las filas de desesperados solicitantes de asilo que han sido rechazados por las autoridades estadounidenses, según personas familiarizadas con las operaciones de contrabando.

Agentes descubren a inmigrantes entrando ilegalmente en Estados Unidos en junio de 2018.

Agentes descubren a inmigrantes entrando ilegalmente en Estados Unidos en junio de 2018.

Los expertos dijeron que la política ahora revocada de enjuiciar a los padres que cruzan la frontera ilegalmente, que separaba a los niños de sus familias, y la eliminación de la violencia doméstica y la violencia de pandillas como motivo de asilo está teniendo otro resultado: fortalecer los lazos entre los traficantes de personas, otros grupos del crimen organizado y la aplicación de la ley local corrupta a lo largo de la frontera.

"Irónicamente, estas políticas que afirman estar tratando de reprimir y asegurar la frontera y detener el contrabando y detener a los traficantes... en realidad empoderan a los traficantes, los cárteles, los contrabandistas", aseguró Michelle Brané, directora del Programa de Derechos y Justicia para Migrantes en la Comisión de Mujeres Refugiadas.

La relación entre la política de tolerancia cero y los grupos criminales

Christian y su hijo finalmente llegaron a Estados Unidos, donde las autoridades de inmigración los detuvieron y separaron a mediados de junio. Dijo que estuvo retenido en el Centro de Detención Port Isabel en Texas, donde afirma que pasó casi dos semanas sin noticias del paradero de su hijo. Tras un mes de detención, fue liberado y se reunió con el niño. Él tiene una cita en la corte el próximo mes.

LEE: Así ataca el crimen organizado a los inmigrantes que cruzan México

Pero el trauma del viaje a Estados Unidos comenzó días antes de cruzar Río Grande.

Christian dijo que había huido de la violencia de su tierra natal, pero luego fue detenido por hombres que dijeron que eran parte del Cartel del Golfo, que tiene una extensa red transnacional en América Central y del Sur. Amenazaron repetidamente a más de dos docenas de inmigrantes que dormían en el piso de una casa en México. Los inmigrantes venían de El Salvador, Honduras y Guatemala. El más joven tenía alrededor de un año de edad.

Si bien los grupos delictivos organizados a lo largo de la frontera han perseguido durante mucho tiempo a los inmigrantes que van a Estados Unidos, los expertos dijeron que la política de inmigración de la administración ha aumentado la desesperación de esos inmigrantes, así como las demandas de contrabandistas y el costo de sus servicios.

El costo del pasaje clandestino a Estados Unidos para inmigrantes desde Centroamérica ha aumentado de entre 6.000 y 8.000 dólares hace un par de años a unos 12.000 en la actualidad, según Guadalupe Correa-Cabrera, profesora de la Universidad George Mason y experta en crimen organizado e inmigración.

El dinero recaudado de los inmigrantes ayuda a mantener las sofisticadas redes de contrabando que involucran a conductores, guías, albergues, policías locales corruptos y personas con vínculos con organizaciones delictivas, incluidos los cárteles de la droga, explicó la experta.

"El negocio del tráfico de personas ha despegado"

Juan Francisco Loureiro dijo que se encontró con 15 migrantes centroamericanos sentados juntos a principios de este mes en el patio de comidas de un centro comercial en la ciudad fronteriza mexicana de Nogales.

MIRA: Inmigrantes detenidos dicen que les obligaron a beber agua maloliente y comida podrida

"Les pregunté si necesitaban algo", dijo Loureiro, quien administra un pequeño refugio para inmigrantes a unos dos kilómetros al sur de la la ciudad hermana de Nogales, del mismo nombre, en Arizona.

Un inmigrante dijo que estaban esperando al contrabandista que los llevó allí. El guía les dijo que permanecieran dentro para evitar a los agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, según Loureiro.

"Todavía están en México", les dijo Loureiro.

"Nos dijeron que estábamos en Estados Unidos", dijo el inmigrante.

Se negaron a creerle. Loureiro dijo que se ofreció a llevarlos al refugio San Juan Bosco, que ha estado funcionando durante más de 30 años. Insistieron en esperar.

En Nogales, Loureiro dijo que los traficantes de personas han capitalizado las acciones más estrictas de Washington desde que la caravana de migrantes centroamericanos que buscaban asilo llegó a la frontera entre Estados Unidos y México en mayo.

"Ven la desesperación de las personas y se están aprovechando", dijo. "El negocio de contrabando de personas ha despegado desde la caravana. Los contrabandistas prefieren a los inmigrantes con familiares en Estados Unidos. Ellos saben que los miembros de la familia responderán cuando exijan dinero".

"Más gente será asesinada"

La nueva política de la administración de rechazar las solicitudes de asilo por temores de pandillas y violencia doméstica dará lugar a que potencialmente miles de personas sean rechazadas antes de que puedan defender sus casos ante los tribunales.

MIRA: Nuevas tácticas de las bandas criminales para lavar dinero: ¿cómo combatirlas?

"Más personas van a ser asesinadas, más personas van a sufrir violencia doméstica, más personas van a morir", dijo Carlos García, un abogado de inmigración en McAllen, Texas. "Esa es la realidad. Cuando voy y hablo con ellos en el centro de detención... me miran y me dicen: 'No puedo volver'".

Según los expertos, cada vez más migrantes, especialmente mujeres con niños pequeños, recurrirán a traficantes de personas.

"Grupos criminales más poderosos significan más corrupción, más inestabilidad y, en contra de los deseos del gobierno de Trump, más inmigración", escribió en un análisis Steven Dudley, codirector de InSight Crime, una fundación que estudia el crimen organizado en las Américas, el mes pasado.

- Ed Lavandera, Leyla Santiago y Rosa Flores, de CNN, contribuyeron a este reporte.